Friday, March 3, 2017


LA VIDA ES SUEÑO

Para Toti, y alguien más,

En el permanente cuestionamiento de las circunstancias de la vida, me detuve a pensar y recordé al dramaturgo Español Pedro Calderón de la Barca ( 1600-1681), quien escribió su obra magna “La Vida es Sueño”, y cuyo título he escogido como motivo de esta reflexión.

Desde niños nos aferramos a un sueño, realizable o no; y no me refiero a los sueños que vienen a nuestra mente mientras dormimos, sino a aquellos que vivimos o experimentamos cada día.

Quien no ha soñado despierto sobre lo que quisiera ser para sí y los suyos, no solo en un momento especifico sino a lo largo de nuestra existencia. Quien no sueña sobre lo que piensa hacer con su vida personal y profesional a lo largo de los años.

La vida es un permanente sueño sobre todo lo que deseamos o queremos. Lo que queremos llevar a cabo, y lo que planificamos para nuestro futuro y el de nuestros hijos.

Muchas veces, en el tortuoso camino de la vida nos encontramos en que muchas cosas que soñamos cuando niños o jóvenes no se materializan o se hacen realidad. Esto es así, pero al propio tiempo hubo cosas que si hicimos y si logramos, hayan sido exitosas o no como experiencia vital.

Es esencial vivir permanentemente soñando, no para lamentarnos sobre lo que pudo haber sido y no fue, sino para estimularnos a continuar siempre en la búsqueda de nuestros sueños o nuestras metas más deseadas.

La necesaria búsqueda de nuestros sueños es una tarea, sobre todo para los jóvenes, que con su energía, audacia y valentía, deben siempre procurar orientar su vida en la dirección que les facilite alcanzar ese sueño o meta tan anhelada. Cuando se es joven se dispone de todas las herramientas, fundamentadas en su desarrollo personal y profesional, para acometer o dar los pasos que, de alguna manera, nos acerquen al objetivo central, cual es lograr aquellas cosas por las que luchamos o ambicionamos.

Esto aplica en todos los órdenes de la vida, en lo personal y en lo profesional; y lo más importante, con la conciencia de la importancia de enfrascarse en esa tarea con decisión y coraje hasta lograrlo.

No todo siempre será como lo soñamos, pensamos o queríamos, pero lo que sí es trascendente es la conciencia del esfuerzo realizado y eso, por sí solo, nos dará la tranquilidad de espíritu para continuar adelante en esa eterna pero maravillosa aventura de alcanzar lo que nos proponemos en la vida.

En esa constante lucha por encontrar eso que denominamos nuestra felicidad, nos tropezamos, caemos y en muchas ocasiones desistimos y nos rendimos. Craso error, la vida está llena de baches que hay que superar, barreras que hay que romper, paradigmas que hay que doblegar, y siempre continuar adelante.

El sueño de lograr algo, la fijación de esa meta, aún lejana, nos impone un tránsito lleno de circunstancias difíciles y no será una tarea fácil para conseguirla. Nada en la vida se logra sin esfuerzo, sin descanso y sobre todo sin temores o dudas que nos limiten en nuestra visión de logro por alcanzar aquella meta que nos hemos fijado.

No hay nada más importante que trazarse metas altas en la vida, pues así siempre serán un acicate para continuar en la lucha. Muchas veces parecieran ser inaccesibles pero no es verdad, están allí para aquel que tenga la perseverancia y la constancia para alcanzarlas.

En muchas ocasiones, los sueños no se logran o no se alcanzan; las razones pueden ser infinitas, pero infinitas son también aquellos otros sueños que lo sustituyen; en otras palabras un sueño reemplaza a otro y así se continua avanzando siempre en la búsqueda de su materialización.

En la búsqueda de los sueños no caben las frustraciones, bastante de ellas tendremos en el camino, siempre habrá un resultado final, el cual no importa que nos sea adverso, pero siempre quedara la satisfacción de haber realizado nuestro mayor esfuerzo, voluntad y dedicación para lograrlo.

Ya vendrán otros sueños, y con él nuevas esperanzas, expectativas, retos y un mundo nuevo de posibilidades que están allí para nosotros; para ello debemos mantenernos focalizados y atentos a un plan que nos permita avanzar en su consecución.

Como bien lo decía Calderón de la Barca en su obra, en el famoso monólogo de Segismundo:
“ Que es la vida? Un frenesí.
     Que es la vida ¿ una ilusión.
Una sombra, una ficción,
     y el mayor bien es pequeño:
  Que toda la vida es sueño,
   y los sueños, sueños son. “


Como vemos, realmente la vida es un sueño, si vivimos lo que soñamos, o si soñamos
lo que queremos vivir.

Marzo 3, 2017


FPP