LA VIDA ES SUEÑO
Para Toti, y alguien más,
En
el permanente cuestionamiento de las circunstancias de la vida, me detuve a
pensar y recordé al dramaturgo Español Pedro Calderón de la Barca ( 1600-1681),
quien escribió su obra magna “La Vida es Sueño”, y cuyo título he escogido como
motivo de esta reflexión.
Desde
niños nos aferramos a un sueño, realizable o no; y no me refiero a los sueños
que vienen a nuestra mente mientras dormimos, sino a aquellos que vivimos o
experimentamos cada día.
Quien
no ha soñado despierto sobre lo que quisiera ser para sí y los suyos, no solo
en un momento especifico sino a lo largo de nuestra existencia. Quien no sueña
sobre lo que piensa hacer con su vida personal y profesional a lo largo de los
años.
La
vida es un permanente sueño sobre todo lo que deseamos o queremos. Lo que
queremos llevar a cabo, y lo que planificamos para nuestro futuro y el de
nuestros hijos.
Muchas
veces, en el tortuoso camino de la vida nos encontramos en que muchas cosas que
soñamos cuando niños o jóvenes no se materializan o se hacen realidad. Esto es
así, pero al propio tiempo hubo cosas que si hicimos y si logramos, hayan sido
exitosas o no como experiencia vital.
Es
esencial vivir permanentemente soñando, no para lamentarnos sobre lo que pudo haber
sido y no fue, sino para estimularnos a continuar siempre en la búsqueda de
nuestros sueños o nuestras metas más deseadas.
La
necesaria búsqueda de nuestros sueños es una tarea, sobre todo para los
jóvenes, que con su energía, audacia y valentía, deben siempre procurar
orientar su vida en la dirección que les facilite alcanzar ese sueño o meta tan
anhelada. Cuando se es joven se dispone de todas las herramientas,
fundamentadas en su desarrollo personal y profesional, para acometer o dar los
pasos que, de alguna manera, nos acerquen al objetivo central, cual es lograr
aquellas cosas por las que luchamos o ambicionamos.
Esto
aplica en todos los órdenes de la vida, en lo personal y en lo profesional; y
lo más importante, con la conciencia de la importancia de enfrascarse en esa
tarea con decisión y coraje hasta lograrlo.
No
todo siempre será como lo soñamos, pensamos o queríamos, pero lo que sí es
trascendente es la conciencia del esfuerzo realizado y eso, por sí solo, nos
dará la tranquilidad de espíritu para continuar adelante en esa eterna pero
maravillosa aventura de alcanzar lo que nos proponemos en la vida.
En
esa constante lucha por encontrar eso que denominamos nuestra felicidad, nos
tropezamos, caemos y en muchas ocasiones desistimos y nos rendimos. Craso
error, la vida está llena de baches que hay que superar, barreras que hay que
romper, paradigmas que hay que doblegar, y siempre continuar adelante.
El
sueño de lograr algo, la fijación de esa meta, aún lejana, nos impone un tránsito
lleno de circunstancias difíciles y no será una tarea fácil para conseguirla.
Nada en la vida se logra sin esfuerzo, sin descanso y sobre todo sin temores o
dudas que nos limiten en nuestra visión de logro por alcanzar aquella meta que
nos hemos fijado.
No
hay nada más importante que trazarse metas altas en la vida, pues así siempre
serán un acicate para continuar en la lucha. Muchas veces parecieran ser
inaccesibles pero no es verdad, están allí para aquel que tenga la perseverancia
y la constancia para alcanzarlas.
En
muchas ocasiones, los sueños no se logran o no se alcanzan; las razones pueden
ser infinitas, pero infinitas son también aquellos otros sueños que lo
sustituyen; en otras palabras un sueño reemplaza a otro y así se continua
avanzando siempre en la búsqueda de su materialización.
En
la búsqueda de los sueños no caben las frustraciones, bastante de ellas
tendremos en el camino, siempre habrá un resultado final, el cual no importa
que nos sea adverso, pero siempre quedara la satisfacción de haber realizado
nuestro mayor esfuerzo, voluntad y dedicación para lograrlo.
Ya
vendrán otros sueños, y con él nuevas esperanzas, expectativas, retos y un
mundo nuevo de posibilidades que están allí para nosotros; para ello debemos
mantenernos focalizados y atentos a un plan que nos permita avanzar en su
consecución.
Como
bien lo decía Calderón de la Barca en su obra, en el famoso monólogo de Segismundo:
“
Que es la vida? Un frenesí.
Que es la vida ¿ una ilusión.
Una
sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
Que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son. “
Como
vemos, realmente la vida es un sueño, si vivimos lo que soñamos, o si soñamos
lo
que queremos vivir.
Marzo
3, 2017
FPP