Tuesday, November 21, 2017



LOS HERMANOS DE LA VIDA



Siempre ha estado tentado a incluir en mi blog una reflexión sobre la amistad, los amigos, y todo lo que ello implica o involucra. Sin duda que este ha sido un tema sobre el cual se ha escrito mucho, y no hay persona en el mundo que no tenga algo que decir sobre la amistad.

Las complejidades del tema lo convierten en uno de aquellos sobre los que se genera más discusión o controversia, y ello por cuanto todo el mundo tiene una visión muy particular sobre la amistad, todas ellas muy respetables, por lo demás, y sobre las cuales no emito juicio alguno.

Yo particularmente voy a referirme a mi particular concepto de la amistad y de cómo la he percibido en el tiempo, y cuales han sido mis experiencias al respecto.

Debo empezar indicando que las amistades se forjan a lo largo de toda la vida, comenzando con nuestras primeras amistades de la infancia, donde nuestra convivencia a nivel escolar, nos lleva a hacer amigos como quien cosecha manzanas, es decir a montón. En la mayoría de los casos esas amistades nacidas a la luz y bajo el cobijo del puro sentimiento no internalizado, normalmente duran lo que dura esa hermosa etapa de nuestras vidas. Vagamente recordamos sus nombres y las cosas que compartimos.

Ya en otra etapa, cuando somos ya adolescentes nacen nuevas amistades y en este período ya se orientan a amistades de ambos sexos, por aquello del despertar a la vida. En esta etapa de nuestra vida tenemos un poco más de conciencia y somos relativamente un poco más selectivos al escoger nuestros amigos; fundamentalmente basado en la identidad de propósitos, las cosas comunes  que nos identifican, maneras de hacer, de actuar y de pensar. Este no deja de ser un período maravilloso para forjar los que podrían ser tus amigos de toda la vida. Si eres suficientemente acucioso en el análisis, y en la escogencia, es posible que tengas la suerte de poder conservar para siempre algún amigo que fue tu compañero de aventuras en esa etapa tan especial de aprendizaje, en todos los ámbitos y del inicio de la madurez y forjamiento de nuestra propia personalidad. Feliz aquel que ha logrado mantener y conservar al menos un amigo de esta época, el cual hoy engrosa lo que yo he denominado tus hermanos de la vida, con lo cual encabezo esta nota.

Cubierta esa fase, entramos ahora a nuestra etapa universitaria, aquella donde más posibilidades se abren para iniciar nuevas amistades, por multiplicidad de razones, intereses comunes, eventuales profesiones similares; allí podrías encontrar tus futuros socios de negocio o de profesión. Allí ya se entra en una etapa de madurez que te permite identificar mejor quienes podrían ser tus amigos y quiénes no. Allí se comienza a identificar, o separar más bien, los amigos de los simplemente conocidos, a los cuales puedes incluso apreciar, pero que ya decidiste que no entrarán en tu reducido número de aquellos que consideras tus amigos.

Ahora entramos en la que quizás es la etapa más relevante, y es nuestra vida profesional, en la que ya en plena madurez personal hacemos nuevos amigos y, quizás con suerte puede uno encontrar alguno de aquellos que van a perdurar en el tiempo. Son muchos los intereses que se mueven, y si no hay una plena coincidencia sobre los aspectos fundamentales de la vida, será muy difícil que pueda o puedan mantenerse en el nivel que uno desearía.

Luego de cerrado ese período de maduración, podemos hacer un alto en el camino  y  adentrarnos en el período que yo llamo, el del estante o del escaparate. Un apreciado y viejo amigo solía indicar que los amigos son como los jarrones en un estante, que tiene diferentes niveles; en otras palabras algo así como nivel 1 para los menos amigos y nivel digamos 5 para los más amigos. Ese estante es algo dinámico y se mueve constantemente. Nosotros mismos lo modificamos de tanto en cuanto; algunos suben en el escalafón y otros bajan, dependiendo de las circunstancias. En ocasiones es posible que alguno que está en el tope del estante, no solo baja considerablemente, sino que puede simplemente desaparecer del estante.

Esta es tal vez, la ilustrativa imagen con la que suelo encasillar a mis amigos; me ha enseñado la vida que cada vez es más escasa de figuras, y es claro que las que van quedando son precisamente aquellas que fueron forjadas al calor de la juventud, en muchas ocasiones, o al calor de circunstancias inexplicables que convierten una amistad aparentemente ocasional, en algo con un carácter profundo y permanente.

En el proceso, son muchos los desencantos y los desaciertos, los errores y los aciertos, pero en el balance siempre encontraremos, que cada uno en su momento, tuvieron un rol importante en nuestras vidas, y de ellos en la mayoría de los casos se guardan gratos recuerdos de tiempos compartidos en este largo transitar.

Ya en la madurez de los años, muy posiblemente podemos contar con muchos amigos, con gente que te aprecia y respeta, y a quienes uno quiere genuinamente; pero lo que sí es claro para mí, es que ya tienes definido ese estante,  en el que ocupan un lugar especial los que son tus hermanos de la vida, que por cierto, posiblemente te sobren dedos de una sola mano para contarlos.

Weston, Noviembre 21, 2017

FPP     

Friday, November 17, 2017



ESPAÑA: UNA SOLA NACIÓN


Desde hace más de un año que no escribo nada sobre España, país que siempre ha sido centro de mi atención, por multiplicidad de factores, y siempre preocupado por todo lo que acontece en ese querido país. En aquellas oportunidades en que publicara algunas reflexiones sobre lo que ocurría en España para ese momento, estaban básicamente vinculadas a sus avatares políticos, y todo lo que significaron esos meses de incertidumbre luego de las elecciones generales de Diciembre del 2015.

Hoy son otras las motivaciones que me llevan a reflexionar sobre lo que ha estado ocurriendo en España en los últimos meses hasta el presente, todas ellas relacionadas con el llamado proceso independentista Catalán, con miras a que la Generalitat de Cataluña se separe definitivamente de España, y se erija como una nación independiente.

Para abordar un tema complicado y escabroso, es pertinente referirnos, aunque brevemente, sobre los orígenes de este conflicto, y de cómo esas circunstancias históricas han marcado y aún marcan el devenir del pueblo español. Sabemos que España es el producto de la unificación, a veces forzada, de una serie de reinos y sus respectivas extensiones territoriales, hasta que fue posible la unificación total ya para el año 1492.

Antes de eso, España como nación no existía, era una sumatoria de pequeños  reinos en los que habían derivado a partir de la época medioeval; señores feudales que se adueñaron de vastos territorios donde eran amos y señores, y que convirtieron en reinos, de alguna manera independientes. Es relevante señalar que dependiendo de la ubicación geográfica de dichos reinos dentro de la península ibérica, y derivado de la influencia, mayor o menor, que hubiesen tenido aquellos conquistadores que estuvieron en la península desde tiempos inmemoriales, pasando por los celtas, visigodos, carolingios, romanos , árabes,  quienes dejaron inmensa huella en lo cultural, económico y social en la península.

Producto de la paulatina unificación territorial que se fue dando en España, ya fuese a través de guerras, matrimonios de conveniencia u otras, se fueron delimitando reinos cada vez más fuertes y poderosos, no solo en lo territorial sino en lo militar, cultural y económico. No fue sino hasta 1492, con el matrimonio de Isabel de Castilla , Reina de Castilla y León y Fernando de Aragón, Rey de Aragón, cuando se produce la reconquista de España y con ella la unificación territorial . La unificación total se logra en 1512 con la anexión de Navarra, consolidándose así España  como una sola nación, y así se da inicio a la edad moderna y a su ubicación en el mundo, y a su deslumbrante desarrollo en los siglos por venir.

Sería demasiado prolijo continuar analizando estos orígenes, solo quería dejar sentado que no tiene por qué sorprendernos la pretensión de Cataluña para declararse independiente, y por ende, consumar su separación de España.

Cataluña, sin duda presenta unas características singulares, en términos de cultura, tradiciones, lengua y orígenes, que al través de los años se han expresado en sus aspiraciones de consolidarse como una nación independiente. Sin menoscabo de que ello pudiese ser una aspiración legítima, es importante tener presente que la misma no podría materializarse en detrimento de las normas legales y constitucionales que aplican a la totalidad de los Españoles.

Desde que se aprobara la Constitución Española, en referéndum el 6 de Diciembre de 1978, quedó definido que ese era el marco constitucional aplicable a todos sus ciudadanos, respetando sus diferencias étnicas, sus tradiciones e incluso sus diferentes lenguas o dialectos, pero siempre apegados a esas normas constitucionales que rigen para todos.

No se puede pretender realizar una consulta popular , solo en Cataluña, a todas luces ilegal e inconstitucional; y con fundamento en dicha consulta someter al Parlamento Catalán una Ley de Ruptura; y posteriormente pretender hacer una declaración de independencia irrita, y totalmente fuera del marco legal y constitucional vigente en España.

Si los Catalanes quieren mantener sus aspiraciones de independencia, deberían hacerlo con el uso de las herramientas que la Constitución establece, y siguiendo todos los pasos que correspondan, para que sea la totalidad del pueblo español quien exprese su voluntad, en referéndum sobre una eventual reforma de la Constitución que reconozca a las comunidades autónomas su derecho a la autodeterminación, tal y como ha sido reiterado por el Tribunal Constitucional Español.. Mientras nada de esto ocurra, deben y tienen que apegarse a la Ley y a la Constitución, caso contrario serían reos de delito, por violación de la Constitución, y , por ende, sujetos a la aplicación de las penas que la ley establece para ello.

En el fondo, de lo que se trata es de respetar las reglas del juego democrático, y no que a través de argucias e interpretaciones  legales, llevar por un solo camino la voluntad no expresada libremente del pueblo español en su globalidad.
Es mi opinión, sin detrimento del debido respeto a los que opinan lo contrario, España será más fuerte mientras se mantenga unida. No presagiaría nada bueno para Cataluña si su separación pudiera materializarse.

Toda la gente que ha hecho esto debería asumir sus responsabilidades de todo tipo, incluidas las judiciales y apartarse voluntariamente de la política, probablemente para siempre. Los Catalanes no se merecen estos gobernantes frívolos e irresponsables que han hecho un inmenso daño a Cataluña y a los Catalanes, fruto de sus ambiciones personales y políticas.

Weston, Noviembre 17,2017


FPP

Thursday, November 16, 2017


LA INDUSTRIA DEL DOLOR



Conversando con un apreciado amigo sobre todas las circunstancias vividas durante todos estos meses, para ser más exacto, desde hace casi un año, relativas al problema físico que padezco, y de cómo a esta fecha no he encontrado el alivio al que aspiraba, se le ocurrió indicarme que estábamos en presencia de la industria del dolor, expresión esta que me motivó a volver sobre el tema, y con la cual encabezo esta nota.

Así es, ya casi a punto de celebrar el primer año de este dolor, vale la pena reflexionar de nuevo sobre este tema, para reiterar o confirmar sobre lo que ha sido , no solo por mi experiencia personal, las inequidades del sistema medico de este país. Efectivamente he sido objeto de atención médica, profesional, pero que se encuentra atada de pies y manos, por un sistema que les obliga o constriñe a actuar de acuerdo a determinados protocolos, que al fin y al cabo no son más que mecanismos que aseguran una efectiva retribución por los servicios prestados, del cual se benefician todos los involucrados en una cadena de intereses económicos subyacentes en el sistema.

El sistema médico está diseñado para convertir al paciente en una especie de conejillo de indias, donde tratamiento tras tratamiento, se van despejando las opciones ya establecidas, para continuar manteniendo a la persona atada a un régimen, donde no es precisamente su bienestar  el que recibe la mayor consideración.

Así ha sido mi experiencia; a la fecha llevo cuatro procedimientos de inyecciones, unas llamadas epidurales, y ahora otras que si orientadas a las facetas, léase una parte de la columna que hace de mecanismo de control de las desviaciones, y que permiten mantener la alineación de la columna en todos sus niveles. Como eso no funciona como debería hacerlo, entonces vamos a la fase dos, o sea más inyecciones, ahora orientadas a los nervios aprisionados o comprimidos, con el propósito de lograr que desinflamen y produzcan como resultado un alivio del dolor. Si esto no fuera suficiente, entonces habría que intentar otro procedimiento con el mismo propósito.

Como vemos, se trata de andar de procedimiento en procedimiento, cada uno de los cuales tiene un costo, y así se mantiene la rueda en movimiento en este inmenso negocio que es la medicina.

Muy desafortunadamente, hemos tenido que pasar y vivir todo esto para percatarnos de lo perverso del sistema, y de sus nefastas consecuencias para la salud mental y física de aquel que lo recibe. Pasan los días y los meses, y no se le encuentra una salida definitiva al problema, el cual está perfectamente identificado, pero cuyo resultado final depende del manejo más o menos uniforme de los protocolos pre-existentes, para la solución de las calamidades del paciente.

En realidad, a veces ni siquiera parece ser culpa de los médicos tratantes; es el sistema el que los obliga a actuar de una determinada manera, y no pueden salirse de esas reglas del juego, so pena de poner en riesgo su trabajo.

En el mes de Abril del corriente año escribí una nota sobre este asunto, con mis reflexiones sobre el sistema, basado en la experiencia que había tenido hasta ese momento. Pensé que esa sería la única vez que me vería obligado a opinar sobre el tema; pues aquí me ven, meses más tarde, aun con el dolor que vive conmigo, reflexionando de nuevo sobre lo mismo. Esto de la medicina del dolor, con el cuento de que tu caso no es de cirugía, se ha ido convirtiendo en la industria del dolor.

Muy lamentablemente, debo reiterar lo que ya dijera en oportunidad anterior: “Al fin y al cabo el paciente no es más que un número en este juego; en este mundo de trámites, referencias médicas, autorizaciones; donde lo menos importante es la salud o el bienestar del paciente; este último que espere, en definitiva es el último eslabón en la cadena.

Resulta muy frustrante verificar de primera mano, que en este llamado primer mundo, para recibir oportuna y eficiente atención médica, tengas que pasar por innumerables trabas y limitaciones de todo orden, y mientras tanto sufrir las consecuencias de tus padecimientos de salud, que en este caso se asocian  a un dolor, el cual en múltiples ocasiones resulta insoportable.”

Ya pronto voy al quinto intento de inyecciones en mi espalda, supuestamente todas orientadas a aliviar este dolor, que sin embargo aún persiste. Ojala la industria del dolor considere que ya ha sido suficiente tanto ensayo con mis padecimientos, y de una vez por todas encuentre el alivio que me merezco.

Weston, Noviembre 16,2017

FPP


VENEZUELA: UN PAIS FALLIDO



Aquí de regreso, luego de un tiempo fuera de circulación por razones de salud. Obviamente, cuando tienes que vivir con un dolor las 24 horas del día y los 7 días de la semana, no resulta estimulante  sentarse a escribir sobre tantas cosas que acontecen en el mundo, particularmente las que ocurren en mi atribulado país, y sobre todas aquellas cosas que transitan por nuestra mente como una especie de torrente sin fin de imágenes, de recuerdos, de inquietudes, y sobre todo de reflexiones sobre la vida y sus circunstancias.

Había decidido, desde el pasado 6 de Septiembre el no volver a escribir sobre Venezuela y sus desgracias. En esa oportunidad escribí una reflexión que titulé “CONSUMMATUM EST”, toda vez que a mi juicio todo se había consumado en Venezuela y ya no valía la pena seguir dándole vueltas a un tema ya casi agotado, y que lo único que deja es rabia, frustración y desesperanza a la luz de los acontecimientos que se desarrollan día a día en nuestro país.

En aquella oportunidad señalaba: “No puede uno dejar de sorprenderse de la capacidad de destrucción que ha tenido este gobierno para que en apenas 18 años haya convertido a Venezuela en uno de los países, si no el primero, con mayor inseguridad en el mundo; un país con la mayor inflación del planeta; sin reservas financieras en el Banco Central, con una profunda crisis humanitaria por la escasez de alimentos y medicinas para los más necesitados; un país con más de 600 presos políticos que han recibido y continúan recibiendo tratos inhumanos en los recintos donde los tienen recluidos, un país sin justicia, sin poderes públicos independientes; por el contrario los que existen son apéndices del gobierno y solo siguen instrucciones del chofer de Miraflores. Un país donde las Fuerzas Armadas se han plegado al régimen para poder seguir disfrutando de las prebendas que este le otorga, a cambio de su subordinación y su lealtad, siendo la manera de encubrir el más profundo sistema de corrupción a todos los niveles dentro de las Fuerzas Armadas, y en general, en toda la red de los poderes públicos en Venezuela. 

“Un país donde no se puede confiar en el árbitro de unas elecciones libres y transparentes, como quedó demostrado con las elecciones para elegir a la Asamblea Nacional Constituyente, donde se evidenció el inmenso fraude que realizara el gobierno, con el apoyo y la anuencia del Consejo Nacional Electoral.”

“Frente a toda esta debacle de proporciones mayúsculas, la oposición en Venezuela se prepara para acudir a unas elecciones regionales de Gobernadores y Alcaldes, en fecha, aún no precisada, con el mismo árbitro encabezado por la inefable Tibisay, y hemos dejado, no solo las calles como medio de expresión legitimo del descontento de un pueblo obstinado y harto de seguir sufriendo las inequidades de este gobierno corrupto y forajido; sino también hemos dejado de lado el momento histórico para haber forzado un cambio que facilitara una transición hacia una democracia verdadera.”

Tal y como me lo imaginaba, la resultante de lo anterior fue obtener apenas 5 gobernaciones de los 23 que se dirimían en el proceso, dejando evidenciado no solo el fraude mayúsculo cometido por el CNE , sino la incongruencia de una oposición que en busca de satisfacer sus apetencias políticas, dejara de lado el esfuerzo y el sacrificio de un pueblo que estaba decidido a lograr el cambio que todos anhelábamos en nuestro país. No es perdonable haber antepuesto intereses mezquinos y personales ante la batalla que costara tantas vidas inocentes que lo dieron todo en la búsqueda de un futuro mejor.

Que hemos logrado, pues nada, solo avalar el que este gobierno se entronizara aún más en el poder, y ahora cabizbajos no ha quedado más remedio que ver como se les entrega un país, que se hunde en la ignominia y la desgracia.

Hoy, con tristeza, nos encontramos con un país fallido en el más estricto sentido del término, es decir, un país  caracterizado por un fracaso social, político y económico, con un gobierno tan débil e ineficaz, que tiene poco control sobre su territorio, no provee ni puede proveer servicios básicos, con altos niveles de corrupción y de criminalidad, así como una marcada degradación económica. Un estado que no es capaz de aplicar las leyes de manera uniforme, registrando por ende, altas tasas de mercado informal, burocracia, ineficiencia judicial, interferencia militar en la política, poderes civiles no estatales con recursos financieros y poder político superiores al propio gobierno.

Esas han sido las amargas consecuencias que nos ha dejado este gobierno de incapaces y corruptos, que insisten en imponernos su mal llamado socialismo a como dé lugar. Contra ello, solo nos queda una única opción, y no es otra que la de luchar, luchar y seguir luchando, con todos los medios a nuestro alcance, hasta que logremos deshacernos de este cáncer que ya hace metástasis en nuestra Venezuela.

Weston, Noviembre 16,2017


FPP