Friday, June 28, 2019





VENEZUELA:TIERRA DE GRACIA



Hace ya bastante tiempo que no escribo sobre Venezuela, algo así como 10 meses, y ello ha tenido una razón. En primer lugar me dediqué a la tarea de recopilar todo lo que había escrito sobre Venezuela hasta una fecha dada, y de allí surge un libro recién publicado que titulé “Reflexiones sobre Venezuela 2004-2019”.

Por otra parte, me impuse otra limitante asociada al hecho que los acontecimientos en nuestro país son de tal naturaleza variable, que uno podría escribir algo a diario, y aun así no recoges la totalidad de lo que acontece cada día. No fue sino hasta los eventos que ocurrieron en el país después del 10 de enero del corriente año, con la designación, por una parte de la nueva Junta Directiva de la Asamblea Nacional legítimamente electa en el año 2015; y por la otra porque para esa fecha se juramentó para otro periodo constitucional el ilegítimo presidente Nicolás Maduro, haciéndolo frente al también ilegítimo Tribunal Supremo de Justicia, y no frente a la Asamblea Nacional como lo dispone la Constitución Nacional.

Ahora bien, en estos meses me he debatido en escribir sobre lo que ocurre en nuestro atribulado país, pero he estado esperando que ocurriese algo que fuera el disparador necesario, para expresar no solo lo que siento, sino lo que pienso sobre el discurrir venezolano. Otro aspecto que me ha limitado ha sido el hecho de que mi visión sobre Venezuela es la de alguien que se encuentra fuera del país desde hace casi 19 años, ello de por si pudiera parecer una fuerte limitación para poder analizar lo acontecido con la necesaria imparcialidad y sobre todo con el conocimiento de causa de todas las calamidades que ha sufrido y sufre el pueblo venezolano.

Me he pronunciado sobre lo que atañe a mi país desde hace muchos años, y he seguido y sigo muy de cerca todo lo que allí ocurre, por los diferentes medios a mi alcance, ya sean estos escritos o audio visuales o simplemente por las apreciaciones de familiares y amigos que sufren esas vicisitudes día a día; de allí que puedo decir que estoy muy al tanto de lo que ocurre, y es por ello que puedo atreverme a opinar sobre todos sus avatares en este doloroso proceso.

Como sabemos, La Asamblea Nacional designó una nueva Junta  Directiva, quedando la presidencia en manos del dirigente de Voluntad Popular Diputado Juan Gerardo Guaidó Márquez, quien asumió la Presidencia, con una idea muy clara de cualquier sería su rol en el inicio de un proceso que pudiera conducir al país a la reconquista de su libertad.
Así tenemos que para el 23 de Enero de este año, el entonces diputado Guaidó, en estricto cumplimiento del mandato constitucional contenido en el artículo 233, interpretado en conjunto con el artículo 333 de la Constitución Nacional, se juramentó frente al pueblo venezolano como Presidente Interino de la República, con una sola misión, cual era la de rescatar el orden constitucional violentado con la juramentación de una persona como presidente en forma inconstitucional e ilegítima, por ser producto de unas elecciones írritas e igualmente ilegítimas, y con el aval y respaldo de una asamblea nacional constituyente igualmente inconstitucional e ilegítima. Frente a esta ausencia absoluta  del presidente, corresponde al Presidente de la Asamblea Nacional asumir interinamente el cargo, para iniciar una etapa de transición que conduzca a la convocatoria de unas elecciones libres en Venezuela.

Desde el inicio, el Presidente Interino Juan Guaidó fue claro y rotundo en marcar cual sería la ruta para ese rescate del orden constitucional, y no es otro que lograr el cese de la usurpación del poder por parte del presidente Maduro, quien no ostenta ni tiene legitimidad constitucional para ejercer dichas funciones; por otra parte, logrado el cese de la usurpación formar un gobierno de transición  como segundo paso, y un paso final que sería la convocatoria de unas elecciones libres en Venezuela.

Como sabemos, inmediatamente después de la juramentación del Diputado Guaidó como Presidente Interino de la República, este fue inmediatamente reconocido como tal por más de 50 países del mundo , incluyendo los Estados Unidos de América, y la casi totalidad de los países de la américa hispana, y otros países de Europa. Ese reconocimiento del Presidente Guaidó, no solo le confería legitimidad mayor a su simple asunción del cargo, sino que reiteraba el no reconocimiento del presidente Maduro como presidente de Venezuela.

A partir de allí, se han desatado cualquier cantidad de acontecimientos, de diversa índole y naturaleza, que será harto difícil reseñarlos todos en este apretado resumen. Sin embargo, lo intentaremos al referirme ahora a lo que, a mi juicio, ha sido lo más relevante durante estos largos casi 5 meses.

En primer lugar, el surgimiento de un líder. Eso por si solo ha dado lugar a que las esperanzas dormidas de los venezolanos resurgieran y se aglutinaran alrededor de una figura, no solo circunstancial, pero al mismo tiempo providencial. Digo esto porque se trata de un joven líder político, carismático, entusiasta, enérgico, valiente, sereno y con el coraje suficiente para asumir esta tremenda responsabilidad, cual es la de ser el conductor de este difícil proceso que permita lograr el cese de la usurpación, formar un gobierno de transición, para poder ir finalmente a unas elecciones libres en Venezuela. Ese joven ha iniciado una cruzada, con muchos vientos en contra, pero con mucha valentía y coraje, para enfrentar todas las adversidades que se ha encontrado, y que todavía va a encontrar en su camino.

Todo este proceso de cambio ha pasado por innumerables pruebas, desde las amenazas del gobierno no solo contra él y su familia, sino contra muchos líderes de la oposición, muchos de los cuales están hoy presos, solo por apoyar este proceso y simplemente disentir de la posición del gobierno. Se han fraguado cualquier cantidad de trampas y triquiñuelas, algo en lo que el gobierno es muy habilidoso, para torpedear todo lo que pueda implicar un cambio sustancial y radical en el país.

Con el liderazgo del Presidente Guaidó, se han ido, en sus propias palabras, construyendo las capacidades que nos permita lograr, en primer lugar, el cese de la usurpación; al fin y al cabo por allí empieza todo y de allí se iniciarán los otros pasos, para culminar en las elecciones libres que aspiran todos los venezolanos.

Es preciso destacar que este no ha sido un camino fácil, por el contrario, difícil y tortuoso; aun así, se han logrado muchas cosas de relevante importancia. El reconocimiento del Presidente Guaidó como el Presidente legítimo de Venezuela por más de 50 países del mundo. El apoyo irrestricto de la mayoría de los países de américa latina, expresados colectivamente en el Grupo de Lima. El respaldo amplio de la Comunidad Económica Europea , pero sobre todo del parlamente europeo, y así de muchas otras entidades, grupos de opinión, personalidades a nivel mundial; en fin todo un conglomerado, que de alguna forma han puesto en el tapete de la noticia mundial a nuestro país. Obviamente, lo que más ha determinado esta presencia a diario de Venezuela en todos los medios de comunicación mundial, es fundamentalmente su crisis humanitaria, desconocida por el régimen de NM, y que continua agravándose, con el consiguiente sufrimiento del pueblo venezolano. La crisis migratoria, que ha implicado que alrededor de 4 millones de venezolanos hayan huido de su país , debido al hambre, la inseguridad, la salud, y sin el beneficio de los más elementales servicios básicos que todo gobierno responsable debe proveer a sus ciudadanos.

Toda esta cruenta crisis se agrava día a día, en estos últimos tiempos lo que ha hecho es agravarse aún más, y sin que aparezca una solución al corto plazo. Cualquier solución tiene necesariamente que pasar por la salida de Maduro del poder en Venezuela, todo lo cual permitirá, que se puedan dar los pasos para que un nuevo gobierno de transición tome las medidas de urgencia que permitan solventar lo más urgente en términos de salud, medicinas, alimentos y seguridad, que hoy padecen una ingente mayoría de los venezolanos.

En todo este camino ha habido aciertos, pero también errores. Decir lo contrario sería pretender tapar el sol con un dedo. Las estrategias diseñadas, no todas, no han tenido el impacto o han logrado el resultado deseado. La propuesta para la entrada de la ayuda humanitaria a Venezuela desde Colombia generó una esperanza para muchos venezolanos que vieron allí la posibilidad de que, no solo que pudieran entrar a nuestro país alimentos y medicinas, y otros insumos básicos, sino también la posibilidad de que se resquebrajara la estructura militar, y se rompiera el apoyo que hasta ese momento había tenido el gobierno usurpador. No fue así, y por el contrario, a pesar de algunos elementos de las fuerzas armadas, que se han identificado y puesto a la orden del Presidente Guaidó, la llamada cúpula militar se mantiene aún fiel a NM, y ello le ha permitido , a pesar de su debilidad, mantenerse, por ahora, en el poder.

Por otra parte, los eventos ocurridos el pasado 30 de abril, que incluyo la liberación de Leopoldo López, y una supuesta manifestación de las fuerzas armadas en apoyo al Presidente Guaidó, que provocaría la salida del dictador Maduro, tampoco tuvieron el efecto deseado. Algo falló , y el caso es  que Maduro sigue en el poder.

He escrito sobre Venezuela desde hace muchos años, y en todos mis escritos, tratando de no ser muy crítico sobre los diferentes actores involucrados, no he dejado de expresar alguna opinión sobre lo que creo es la base fundamental de este proceso, cual es la unidad de propósitos, para el logro de un objetivo común. Tristemente son muchos los intereses involucrados, y por ello se hace más difícil articular soluciones concertadas que pudiesen tener el efecto deseado, cual no es otro que la salida del poder del usurpador Nicolás Maduro.

Así ya dije en Febrero del 2016 lo siguiente:

“Es la hora de la unión de voluntades, de propósitos comunes, de visión de futuro, de que nuestros líderes entiendan que Venezuela les ha brindado una oportunidad para que canalicen un proceso de recuperación del país y con el, de su eventual reconstrucción. Como he dicho antes, tenemos la gente, el talento y la fuerza emprendedora para salir adelante. Los recursos están ahí, y solo tenemos que hacer el uso correcto de ellos para iniciar el lento, doloroso y arduo proceso de reformulación de nuestro sistema democrático y regresemos a convertirnos en el país que siempre fuimos. Un país noble, generoso, hermanado a pesar de sus diferencias, trabajador y valiente, y decidido a encontrar su destino para el bien de nuestras futuras generaciones.”

En Marzo de ese mismo año, escribía:

 “Es preciso tomar acciones más aceleradas que permitan se produzca un cambio de régimen lo antes posible. Sí, por supuesto, en forma democrática, pero no por ello, en forma que permita al Gobierno reagruparse y continuar envalentonándose para una confrontación con los opositores. Por el bien del país y de su gente, es necesario que a la brevedad se produzca el ansiado cambio. Ya la gente no aguanta más una situación que los ha llevado a la máxima desesperación.
El proceso es demasiado lento, y eso no es necesariamente una crítica, pero si un alerta a nuestros dirigentes a ser más proactivos en agilizar los mecanismos para que el cambio se produzca efectivamente
A esta satrapía de rufianes, charlatanes y bravucones de barrio, empezando desde el Presidente Maduro hacia abajo no se les puede dar más chance. El cambio es ahora. Cualquier tardanza será en detrimento de todos los Venezolanos que aun sueñan por una Venezuela donde prevalezca la justicia y la libertad.”
“De igual modo en Marzo del 2016 comenté lo siguiente:
Ahora resulta que la representación de nuestra oposición, se encuentra cada vez más enredada en sus propias posiciones internas, sus apetencias electorales, sus preconcebidos cálculos políticos, que a cada organización dentro de la MUD, les convenga, para ocupar espacios de poder en un eventual nuevo gobierno. Todo eso le ha permitido al Gobierno, replegarse, contratacar, siguiendo un poco lo predicado por Chávez, y recomendado por los estrategas Cubanos, que al fin y al cabo son los que imparten las órdenes a todos los niveles en nuestro País.
Resulta que en medio de esta aguda, insostenible y aberrante crisis que viven los Venezolanos, nuestros dirigentes de oposición, con honrosas excepciones, se debaten y antagonizan en función de sus verdaderos objetivos de hacerse con el gobierno, poniendo sus propios intereses personales o particulares de cualquiera de los partidos que allí hacen fila, para determinar quién va a ser el abanderado de ese grupo en una futuras elecciones presidenciales.
Lo anterior resulta, para mí por lo menos, indignante, que nuestros dirigentes se desgasten en resolver sus diferencias conceptuales e ideológicas, amén de otras más personales y específicas, en lugar de estar amalgamados en el logro de un objetivo común, cual es el de poder deshacernos de este Gobierno y régimen forajido, que ha gobernado a Venezuela por los últimos 17 años.”
El camino se nos presenta lleno de dificultades, y habrá que sortear todos esos obstáculos para poder reiniciar el camino en donde los venezolanos  se reencuentren en un abrazo fraterno, lleno de solidaridad y buena voluntad, para dar inicio a la reconstrucción de Venezuela. El problema no será solo económico, y ese es más fácil de resolver, como lo hicieron en el pasado países arrasados por las guerras, pero que supieron enfrentar esas dificultades y superarlas, con las ayudas solidarias de otros países que estuvieron prestos a dar una mano en ese proceso.
Lo más difícil será iniciar el camino para la recomposición social del país; el camino de la reconciliación y el dialogo; y más importante aún el camino de una renovada educación a todos los niveles, desde la infancia hasta la universidad, por manera de asegurar que las futuras generaciones de venezolanos serán formados en un entorno de valores, que los conviertan en ciudadanos íntegros, que amen a su País, que sean respetuosos de las instituciones y de la democracia, como el sistema más idóneo para el crecimiento personal y profesional de los ciudadanos; un país orgulloso, de gente honesta y trabajadora, que con su esfuerzo creador, serán capaces de forjar la refundación de Venezuela, como un país de punta en el conglomerado de naciones del mundo. Eso es lo que deseo para mi Patria, que hoy encuentro perdida en la inmensidad de la barbarie y de la ignominia”.

En Julio del 2016 señalaba:

“Como vemos, con el pasar de los días, seguimos de sorpresa en sorpresa, y sin mucha certeza de las novedades del día siguiente. Por una parte, solo vemos las manifestaciones de un Gobierno desesperado que se aferra al poder a cualquier precio, sin importarles las consecuencias nefastas de sus actos y de las consecuencias que se deriven de los mismos; sin embargo, por la otra parte vemos a un indoblegable y noble pueblo, que a pesar de sus carencias y necesidades, de sus pesares y de su tristeza, de sus calamidades y de su impotencia, se mantiene firme en sus convicciones, pacífica y responsablemente, junto a sus líderes naturales, empeñados en lograr el ansiado cambio, en la forma menos cruenta y dañina posible, para todos los Venezolanos.
No tengo dudas, a pesar de que en ocasiones me anime el pesimismo, de que saldremos adelante, que seremos capaces de deshacernos de este ignominioso régimen, y que podremos iniciar, con fortaleza y en paz, con coraje y valentía, y con una inmensa fe en nuestras capacidades para reconstruir nuestro país, y asi abrir las puertas que nos permita transitar por caminos de libertad, justicia, progreso y bienestar para todos sus ciudadanos.”

Ya para Julio del 2017 comentaba lo siguiente:

“En mi caso, lo que si me interesa es manifestar mi convicción de que la lucha sigue, y que esta no cesará hasta que logremos el anhelado cambio que clama Venezuela. Será  una lucha cada vez más cruenta y dolorosa; habrán muchas más víctimas, y muy tristemente ese será el altísimo precio que tendremos que pagar para recobrar nuestra libertad.
Para ellos es un asunto de supervivencia, donde mantenerse en el poder a costa de lo que sea, es lo que les garantiza inmunidad frente al incontable número de delitos y fechorías de toda índole que han cometido en el ejercicio del poder.
Para nosotros, es un asunto de valores, de convicciones, de rescate de nuestra democracia pisoteada, de deshacernos de un gobierno que pretende imponer un régimen político y económico diseñado por otros, y someternos al dominio de un invasor entronizado en las altas esferas del gobierno, para llevar al país al establecimiento de un estado comunista en América Latina .
Como vemos, aunque la lucha parezca desigual, la historia nos ha dejado maravillosos ejemplos que demuestran que este tipo de regímenes dictatoriales, siempre han terminado hundiéndose en su propio estiércol, donde habrán de pagar todo el daño que le causaron a nuestro país.
No nos engolosinemos con salidas milagrosas, ni mucho menos con fantasías propuestas por los ilusos e interesados de siempre; nuestra lucha sigue siendo la misma, aquella que facilite el camino para la realización de una elecciones libres, pacíficas y democráticas, por manera que el pueblo, como único destinatario de la soberanía nacional, decida qué clase de gobierno y de sistema político quiere para nuestro país. Cualquier opción intermedia, no pasa el más mínimo y riguroso análisis político y legal.
Estoy más que consciente que mi condición de encontrarme en el exterior, no me permite referirme a las acciones que han tomado nuestros dirigentes, el camino que han escogido, y las estrategias diseñadas para el logro de los objetivos trazados; pero lo que si me es permisible es opinar sobre lo que yo creo, sin criticar ni cuestionar a nadie; por el contrario, respetando siempre lo que piensan y determinan otros sobre el terreno de los acontecimientos.”

Finalmente, en fecha más reciente, indicaba lo que pienso que tarde que temprano habrá de ocurrir en nuestro país:

“En esta lucha no se trata simplemente de sustituir a un régimen; se trata del rescate al derecho de decidir qué clase de sistema y de gobierno los venezolanos queremos tener en nuestro país. Se trata de la lucha de la Venezuela decente contra una banda de improvisados y de forajidos, que en el curso de los últimos 18 años se han encargado de destruir a nuestro país; que  se han enriquecido en el marco de la más grande mafia de corruptelas de la que hayamos podido tener noticias en  nuestro país. En fin, se trata de reemplazar la barbarie, por la justicia y la libertad, y del rescate de nuestra dignidad pisoteada por este régimen oprobioso y criminal.

Ha quedado demostrado, de todas las formas posibles, que en Venezuela se enseñorea una dictadura, con todos los males que arrastra, y es a esa dictadura la que hemos decidido enfrentar con todas nuestras fuerzas, y que no descansaremos hasta que podamos desalojar del poder a todos aquellos que han sido causantes de la peor desgracia que ha vivido Venezuela en toda su historia republicana.

Dios quiera y no esté equivocado, pero soy de los que piensa que el final está cerca. No hay forma, ni con la represión más brutal, que se pueda doblegar una manifestación de resistencia pacífica y un deseo de cambio tan arraigado en el sentimiento un pueblo que sufre, que no encuentra el sustento básico para su familia, que no encuentra las medicinas necesarias para salvaguardar la salud de los suyos, y que está harto de tanta mentira, incompetencia y desfachatez por parte de un régimen plagado de incapaces y depredadores.”

Luego de permitirme la licencia de citar algunas de mis reflexiones pasadas, solo fue con el propósito de indicar todo lo reiterativo que he sido en el planteamiento de fondo, cual no es otro que la unidad, unidad a toda costa, por manera que con una sola voz y un solo y legítimo liderazgo, se puedan reagrupar, no solo voluntades, sino las acciones necesarias, que aunadas al respaldo y al apoyo internacional, que aún tenemos, puedan finalmente alinearse los esfuerzos comunes para el logro del objetivo, que no es otro que el cese de la usurpación.

Venezuela no se merece otra cosa que no sea la indoblegable voluntad de sus líderes para alcanzar las metas trazadas. Ya habrá tiempo para que cada quien, ya sean personas individuales, u organizaciones políticas, puedan plantear y someter al soberano, que no es otro que el pueblo venezolano, sus respectivas visiones de la Venezuela que proyectan hacia el futuro; para que sea este el que en unas elecciones libres, transparentes y democráticas decida sobre el futuro del país.

Concluyo, como bien lo decía el maestro Rómulo Gallegos en su obra inmortal “Doña Bárbara”, esa es la tierra, Venezuela, tierra de gracia ,”propicia para el esfuerzo como lo fuera para la hazaña, tierra de horizontes abiertos donde una raza buena ama, sufre y espera……”

Flavio Príncipe

Weston, Florida Junio del 2019








   


Wednesday, October 24, 2018





ESPAÑA: EL RIDÍCULO POLÍTICO


Es bien conocido mi interés por todo lo que ocurre en España, que ha sido centro de mi atención seguir de cerca todo lo que acontece en ese país. Desde que inicié la publicación de mis artículos o reflexiones en mi blog en el año 2016, le he dedicado algunos de estos a lo que ha sido el devenir político de los últimos dos años.

Para la época en que se celebraron las elecciones para elegir un nuevo gobierno en Diciembre del 2015, hasta hoy son muchos los eventos y avatares políticos que han ocurrido en España y sobre los cuales he emitido alguna opinión. Desde la intransigencia de los partidos políticos tradicionales, léase el PP y el PSOE, pasando por el desarraigado populismo de Podemos, hasta las indefiniciones de  Ciudadanos, hemos visto, en ese novísimo mapa político español, todo tipo de inconsistencias e incoherencias, en el manejo de un escenario inédito en la política española de los últimos tiempos.

Todo lo anterior condujo a un proceso indeseado y pernicioso, por no decir peligroso, que permitiera formar un nuevo gobierno, siendo que no fue sino hasta el 2016 que se pudo formar gobierno, y de alguna manera iniciar un período de cierta estabilidad institucional.

Ello no ha sido particularmente así. Desde el inicio del nuevo gobierno, su desenvolvimiento estuvo signado por todas las trabas posibles, y en la generación de conflictos de todo tipo, que imposibilitaran el desenvolvimiento político normal de un gobierno en ejercicio pleno y legítimo del poder. Así fuimos testigos de cómo las debilidades forzadas en el nuevo gobierno, fueron, a nuestro juicio, caldo de cultivo para una intensificación de las aspiraciones independentistas , particularmente de la Provincia de Cataluña, y su vieja aspiración de convertirse, al separarse de España, en una nueva república independiente.

Resultó evidente el deterioro del proceso político, que se vió complementado con las investigaciones judiciales y de otro orden sobre diversos casos de corrupción que involucraba al partido popular, y a dirigentes de la misma organización política; todo lo cual terminó afectando sensiblemente la base política del régimen de turno.

Aprovechando esas circunstancias, y ya en fecha más reciente, y mediante el mecanismo de la moción de censura en el Congreso de los Diputados, el Sr Pedro Sánchez logró que fuera aprobada la moción de censura, gracias a una alianza con Podemos y otros grupos minoritarios, entre otros aquellos que representan las corrientes independentistas de Cataluña. Gracias a ello, y no por la vía de los votos, que hubiese sido lo lógico y lo democrático, Pedro Sánchez logra así su objetivo de instalarse en La Moncloa, pese a todos los augurios, de que sería una tarea más compleja la de lograrlo por la vía electoral.

A partir de allí, es decir desde el momento en que el Sr Sánchez asume el poder ejecutivo en España, hemos sido testigos de los eventos más grotescos y ridículos que hemos podido imaginar pudiesen ocurrir en la política española. Entre acusaciones de todo orden, entre diferentes personeros de la política en ambos partidos, léase el PP y el PSOE, pasamos a lo más burlesco y bochornoso, en relación a las acusaciones relativas a las credenciales académicas de personajes como Pablo Casado, líder del PP, pasando por Cristina Cifuentes, y culminando con acusaciones de plagio al propio Presidente del Gobierno.

No había visto, ni siquiera en mi atribulado país, que es ya mucho decir, unas diatribas tan fuera de lugar, tan improvisadas como ridículas, que hayan copado, no solo los titulares de la prensa y de  los medios en general por un tiempo absolutamente innecesario; en lugar de concentrarse y centrarse en lo fundamental como es el debatir sobre las grandes temas de vital importancia para la sociedad española , en lo atinente a su economía y a su futuro desarrollo.

Me sorprende y me desilusiona contemplar cómo frente a tantas y urgentes tareas por acometer, se pierda el tiempo en, por intereses netamente de carácter político, dilucidar públicamente circunstancias, que en nada contribuyen para la solución de los ingentes problemas del país, en su globalidad. Visiones de corto plazo  ensombrecen el futuro de la política española, en detrimento de su democracia y de su desarrollo.

Como dice el refranero popular, “amanecerá y veremos”

Weston, Octubre 24, 2018

Wednesday, August 22, 2018



EL EXTRAÑO MUNDO DE SUBUSO

Cuando era muy joven, no sé si lo oí de alguien, o lo leí en alguna parte; no alcanzo a recordar, pero lo que si se es que dicha expresión la hice mía, y en multiplicidad de ocasiones la utilicé para referirme a aquellas cosas que nos son extrañas; o se encuentran dislocadas por alguna razón; o en todo caso representan lo que no debería ser, pero tristemente es.

Efectivamente, El Extraño Mundo de Subuso, era una historieta con cierto tinte surrealista, sobre una absurda región imaginaria, que se publicó por allá a mediados del siglo pasado, y en la que el protagonista, Subuso, era un personajillo miope, con una gorra y unos inmensos y especiales lentes, que solo veía lo que quería ver. Como es lógico suponer, lo que él quería ver era siempre hermoso y grato. Nada era malo.

Bueno, en Venezuela parece como si en algún momento del pasado reciente hubieran repartido millones de esos lentes, y de golpe y porrazo, buena parte de la población hubiera entrado en ese mundo imaginario.

Irreal un país, en el que cualquier cosa, por muy mala que sea, es asumida, aceptada e interpretada con la mayor naturalidad, especialmente si eso malo y distorsionado tiene que ver con el gobierno. Con los hombres que gobiernan. Con los políticos. Con los prohombres, con los supuestos a dar el ejemplo. Nada parece mal en ese particularmente extraño mundo del hombre de los lentes.

Lo más extraño es que para aquellos que desde cualquier trinchera levantamos la voz poniéndole nombre a los desafueros, a las componendas, al desgobierno, a las trampas, a las triquiñuelas, a las ollas podridas que se cocinan cada día en nuestro país, está reservada una etiqueta de “traidores de la patria”, simplemente porque no estamos de acuerdo con la gestión de un gobierno que se ha cansado de violar la constitución, y a la destrucción de las instituciones establecidas, toda vez que es el conjunto de estas las que le dan sustento a una democracia. Lo contrario es el desmadre absoluto, tal cual lo que vemos en la Venezuela de hoy.

.Aquellos que han tenido la oportunidad de leer mi blog, o en su defecto mi libro “Reflexiones Solitarias”, observarán que en el capítulo II, le dediqué 26 reflexiones a la situación política venezolana. Ellos abarcan un periodo de más de 2 años, siempre tratando de cubrir aquellos aspectos que en su momento consideré más relevantes para pronunciarme sobre ellos.

Solo a título de refrescarnos la memoria, me referiré solo a algunos de ellos, y a la que ha sido una constante en mi sentir y pensar sobre lo que ha ocurrido y ocurre en Venezuela al día de hoy.

Por allá en el año 2004, cuando apenas  asomaba las garras el futuro régimen, me permití comentar lo siguiente:

“Los que de alguna manera hemos cumplido con nuestras responsabilidades profesionales; los que sentimos que aún tenemos el deber de seguir contribuyendo con nuestro país, los que pusimos nuestro esfuerzo por una Venezuela mejor, hoy sentimos que nuestro esfuerzo, lucha y sacrificio por brindarles un país en el que nuestros hijos y nietos pudieran sentirse orgullosos, vemos con estupor, con rabia y con tristeza como la sinrazón, la barbarie, la mediocridad, se ha venido apoderando de nuestro país y a cada instante se nos conduce a un precipicio en donde solo encontraremos dolor.”

Pasados los años, y ya abierto mi blog, en Julio del 2016 señalé:

Los entronizados en el poder, esa pandilla de corruptos, ineptos, incapaces e incompetentes, hacen lo indecible para prolongar su permanencia en el poder, a pesar, y sin ningún escrúpulo, del mayoritario rechazo que a sus políticas manifestara el pueblo Venezolano en las pasadas elecciones del mes de Diciembre del 2015. Rechazo que ha ido in crescendo, como se manifestado en las manifestaciones y protestas que día a día realizan los Venezolanos para expresar su rabia, impotencia y su desazón, por la urgente necesidad de un cambio de régimen, que Dios quiera pueda producirse por las vías constitucionales, pacíficas y electorales establecidas en nuestra Carta Magna.

A pesar de ello, lo que el pueblo recibe a cambio es represión y más represión, amenazas, insultos y más retorica demagoga y populista, todo por exigir todo lo que un Gobierno debería darles sin pedirlo, como es seguridad, salud, alimentos, medicinas y, sobre todo, paz y progreso.”

En Julio del 2017, manifesté lo siguiente:

“Esa es la diferencia; aquí se trata de la lucha entre dos visiones  del mundo completamente antagónicas e irreconciliables. Se trata de la lucha entre la razón y la barbarie; entre la sensatez y la locura; entre la probidad y la corrupción; entre una visión democrática del mundo versus la autocracia, el fascismo, el autoritarismo, representado en este oprobioso régimen, que pretende imponer su voluntad a la fuerza, sin consideración alguna por más del 80% de los Venezolanos que firmemente rechaza a este mal llamado gobierno´

Siguiendo en la misma tónica, en Septiembre del 2017, expresé:

“Hoy entregados en brazos del régimen Cubano, quienes se encargan de preparar todo el tinglado necesario para culminar este proceso, el gobierno enfrenta tal vez el mayor rechazo que régimen alguno haya recibido de la comunidad internacional, quienes sin cortapisas ni dudas de ninguna naturaleza, se han expresado en boca de sus líderes, contrarios a un régimen que ha subyugado las libertades de todo orden en Venezuela, violador conspicuo de los derechosa humanos más elementales, y que ha llevado a Venezuela a la más profunda crisis política, económica y social de toda su historia.”

De igual modo, ya para Diciembre del 2017, y en una manifestación de resistencia al sentimiento de haber perdido a mi país , escribí:

“Y así pudiéramos seguir mencionando índices hasta el cansancio que demuestran claramente el nivel de desgracia que sufre Venezuela, y muy lamentablemente no se vislumbra una luz al final del túnel. Cada día que pasa siento que perdí a mi país, que no hay opciones para lograr el anhelado cambio, que es tal el nivel de sojuzgamiento al que tienen sometido al pueblo venezolano que pareciera que hemos perdido la voluntad de luchar. El hambre, la miseria y las necesidades del pueblo venezolano lo han desviado del camino, y hoy solo se lucha por sobrevivir; mientras tanto el régimen se consolida y se atornilla en el poder.

Sé que el título de esta reflexión puede sonar muy pesimista de mi parte, pero es que los signos que vemos en nuestro pueblo parecieran señalar que el gobierno ha tomado todos los espacios, y tienen todo el poder para mantenernos a raya en nuestras aspiraciones de libertad.

Me resisto  a rendirme frente a esta pandilla de forajidos que se han adueñado de Venezuela, y así como yo estoy seguro que la mayoría del pueblo venezolano piensa lo mismo. Hoy me reafirmo en esa convicción. No se trata de un simple deseo, sino de una realidad que se vive en Venezuela día tras día. La lucha ha sido y es desigual; ellos amparados en las armas, en su brutal represión, en el amedrentamiento expresado en todas sus formas, apoyados en forma descarada por unos poderes públicos secuestrados por el régimen.”

Finalmente, en Abril del 2018,la última vez que escribi sobre Venezuela, hasta hoy, y en aquella oportunidad dije:

“Ahora, a estas alturas, debatimos sobre si votamos o no en unas írritas elecciones convocadas ilegalmente por la Asamblea Nacional Constituyente para el próximo 20 de Mayo. Aquí no puede uno dejar de sorprenderse, y apenas atina a observar como parte de la oposición venezolana incomprensiblemente, se presta a participar en esta farsa que apunta definitivamente a entronizar en el poder a Nicolás Maduro, con todo lo que ello implica para nuestro país. No es entendible, que haya quienes piensan que ello es posible, y de que seremos capaces de sacar del poder a esta pandilla de forajidos por la vía de los votos; y más que eso piensan que son capaces de movilizar a un pueblo hambriento y depauperado a expresarse en unas elecciones cuyos resultados ya están cantados, gracias a los buenos oficios del siempre bien dispuesto Consejo Nacional Electoral.

Increíble pero cierto; frente a todo esto, lo que nos queda es resistir, y seguir resistiendo, con el apoyo de la comunidad internacional, que ha sido reiterativa en su apoyo a Venezuela en su lucha por regresar a una democracia plena, y al logro de unas elecciones libres y transparentes que nos permita elegir a gobernantes probos que estén dispuestos a luchar sin cansancio por la reconstrucción de Venezuela.”

Así es, mis queridos lectores, en Venezuela parece que nos hubieran implantado los lentes de Subuso, que no nos permiten ver sino solo aquello que el régimen quiera que veamos. Tenemos que abrir los ojos, deshacernos de esos lentes miopes, y para mediocres, a fin de tomar las decisiones que correspondan para confrontar de una manera definitiva a este régimen cobarde y asesino.

En fecha reciente, uno de los más conspicuos representantes del régimen declaró que, “si esta patria no es nuestra, no será de nadie”. La misma no amerita comentario, y se explica por si sola; o sea, y parafraseando al respetado columnista Laureano Márquez, “pero, por lo que parece, estamos llegando al llegadero: el aviso de la frase nos concierne, si no detenemos el abuso, debemos prepararnos para aceptar con resignación, la aniquilación total.”

Cerramos estas reflexiones utilizando las mismas palabras que usó recientemente en su último artículo, mi distinguido amigo Gustavo Coronel al decir:

“Estimados compatriotas amantes de la democracia, libertad y dignidad: la rebelión ciudadana es la única vía posible para lograr la redención moral de Venezuela.”

Weston, Agosto 21, 2018









Monday, August 13, 2018


LA PRUDENCIA


Regresando al tema de los valores, o si se quiere las virtudes humanas, he considerado particularmente interesante referirme en esta reflexión a una de las virtudes que todo ser humano debería internalizar y tratar de darle aplicación constante en su vida, y aquí nos referimos a la prudencia.

En forma general podríamos decir que la prudencia es la virtud de actuar en forma justa, adecuada y con moderación. También se entiende como la virtud de comunicarse con los demás por medio de un lenguaje claro, literal, cauteloso y adecuado, así como actuar respetando los sentimientos, la vida y las libertades de las demás personas.

En este sentido, la prudencia es una virtud de la razón, no especulativa, sino práctica, la cual es un juicio, pero ordenado a una acción concreta. La prudencia nos ayuda a reflexionar y a considerar los efectos y las consecuencias que pueden producir nuestras palabras y acciones, teniendo como resultado el tratar de siempre de actuar correctamente en cualquier circunstancia.

La prudencia como virtud te permite abrir la puerta para la realización de otras virtudes y te encamina hacia el fin del ser humano; en otras palabras hacia su crecimiento y progreso interior.

La prudencia normalmente pasa inadvertida frente a nosotros. Admiramos a aquellas personas que habitualmente toman decisiones acertadas, dando la impresión de jamás equivocarse; sacan adelante y con éxito todo lo que se proponen; conservan la calma aun en las situaciones más difíciles, percibimos su comprensión hacia las demás personas, y jamás ofenden o pierden la compostura.

El valor de la prudencia no se forja a través de una apariencia, sino por la manera en que nos comportamos ordinariamente. Quizás lo que más trabajo nos cuesta es reflexionar y conservar la calma en todas las circunstancias, la gran mayoría de nuestros desaciertos en la toma de decisiones, en el trato con las personas , se deriva de la precipitación, la emoción, el mal humor, una percepción equivocada de la realidad o la falta de una completa y adecuada información.

La falta de prudencia siempre tendrá consecuencias a todos los niveles, personal y colectivo, según sea el caso. Es muy importante tomar en cuenta que todas nuestras acciones estén encaminadas a salvaguardar la integridad de los demás en primera instancia, como símbolo del respeto que debemos a todos los seres humanos.

El ser prudente no significa tener la certeza de no equivocarse, por el contrario, la persona prudente muchas veces se equivoca, pero al propio tiempo tiene la habilidad de reconocer sus fallos o sus errores, así como sus limitaciones, para aprender de ellos, y así rectificar.

La prudencia nos hace tener un trato justo y lleno de generosidad hacia los demás, fortalece una personalidad recia, segura, perseverante, capaz de comprometerse en todo y con todos, generando confianza y estabilidad en quienes nos rodean, seguros de tener a un guía que los conduce por un camino seguro.

Es determinante para alcanzar un adecuado nivel de prudencia, el reflexionar sobre lo que nos ha sucedido a nosotros mismos y a  los demás. De esta manera la historia se convierte en maestra de nuestra vida. Para ser prudente debemos asumir con humildad nuestras limitaciones, y ser lo suficientemente sabios para acudir a todas aquellas personas que pueden darnos un poco de luz para resolver determinadas situaciones.
En síntesis, una actitud prudente, un comportamiento igualmente prudente, un ejercitar permanentemente tan olvidada virtud, nos asegura una mejor y más fluida relación con todos los que nos rodean, asegurándonos una manera más efectiva en nuestra permanente interacción humana.
Culminemos esta breve reflexión con dos pensamientos muy apropiados al tema que nos ocupa:

“Memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro.” ( Isabel Allende).
El rasgo distintivo del hombre prudente es el ser capaz de deliberar y de juzgar de una manera conveniente sobre las cosas”. (Aristóteles).
Sunrise, Agosto 13,2018




 


CUANDO DECIDES NO ESTAR

He estado dándole vueltas en mi cabeza para encontrar la forma mas apropiada de abordar un aspecto de la vida humana que no ha dejado nunca de ser un misterio para mí. El ser humano, en sus imperfecciones, casi nunca termina de entender que la vida es muy breve, y de ello apenas nos percatamos cuando hemos iniciado el tránsito hacia lo inevitable.

Por qué digo esto; simplemente porque a estas alturas de mi vida he encontrado que no hay mejor refugio ni mejor espacio para una vida gratificante, que no sea estar rodeado de tu familia. La familia, en definitiva es lo único que realmente tenemos y como tal debemos cuidarla y cultivarla, como quien atesora algo que te pertenece, y de la cual no solo no quieres, sino que tampoco debes desprenderte.

He sido muy reiterativo en mis reflexiones sobre el tema de la familia, y a ella me refiero no solo a todos aquellos que te son más cercanos; tus padres para aquellos que tienen la fortuna de tenerlos todavía. En mi caso, los perdí hace ya muchos años, y siempre los tengo presente, y los extraño aún más. Luego tienes a tus hijos, el regalo más preciado que la vida puede brindarnos; tus hermanos que son como una extensión de tu propia existencia, y así otros familiares con quienes te unan lazos de sangre o no, pero que forman parte de un todo indisoluble.

No deja de sorprenderme cómo es posible que circunstancias particulares que puede vivir cualquier ser humano, puedan ser tan poderosas que te alejen de aquellos a los que siempre deberías estar siempre unido. No hay o no existe, en mi criterio, ninguna razón que justifique el mantenerse separado de aquellos, que aunque no lo queramos admitir, son parte integral de tu condición como persona, toda vez que te unen a esas personas lazos que aun tratando, no los puedes disolver.

La vida está llena de misterios, y el ser humano por si solo es un misterio también. No se entiende a veces el por qué hacemos las cosas, o por qué no las hacemos. Sobre todo cuando se es joven e inmaduro es más probable o fácil que esas cosas ocurran, pero cuando se es maduro, y ya un adulto con la suficiente capacidad de discernimiento, menos se entiende que conscientemente no tomemos las decisiones adecuadas o necesarias para integrar en un solo elemento aquello que es lo más relevante, como lo es la unión familiar.

Se supone que somos buenos cristianos, creyentes y, en consecuencia, conscientes de la necesidad de adecuar nuestra conducta y nuestra vida personal siguiendo los preceptos que nos enseñaron, no solo nuestros padres, sino que por ser innatos a la condición humana, debemos seguir y aplicar cada día.

En ese sentido, tengo claro en esta etapa de mi vida, la importancia de no albergar en mi corazón, ningún sentimiento de rencor, de envidia, de egoísmo, de cualesquiera de esas cosas que empobrecen mi espíritu, y que no permiten que puedas disfrutar de la vida sin resentimientos, sin nada de lo que luego tengas que arrepentirte.

Al final del camino, cuando tengamos que entregar cuentas al creador, lo único que llevaremos y tendremos que mostrar, son nuestras obras, nuestros hechos, pero sobretodo demostrar que hemos sido fieles a sus valores y a sus principios, cuales están íntimamente vinculados al esfuerzo puesto en tratar de ser la mejor persona posible.

La vida es una permanente paradoja, y  sobre ese particular escribí algo hace ya unos dos años, que refleja un poco lo que trato de expresar ahora:

Más allá de la experiencia y pensamientos personales de cada quien, creo que cada persona tiene sus razones para vivir y para anhelar seguir viviendo, cada quien tiene sus intereses y sus sueños particulares, sus metas a corto y largo plazo, pero en fin, de lo que se trata es de estar conscientes de que la vida da sus giros inesperados y nunca sabemos cuál es nuestro tiempo restante; de allí que lo más importante sea hacer que cada día de nuestra vida valga la pena, comportarnos y actuar de manera tal  que no tengamos nada de qué avergonzarnos, que dejemos muestro grano de arena en el mundo que nos circunda, dejar alguna huella en la vida de alguna persona que nos rodea, amar intensamente a nuestra familia, a nuestros hijos , nuestros nietos, nuestros hermanos, y recordar siempre a las personas que queremos, y hacerles saber lo mucho que los queremos, no albergar malos sentimientos en nuestro corazón y, en síntesis, trabajar duro cada día para ser cada vez más una mejor persona.”

Otra importante paradoja que podemos reseñar es aquella que dice, que cuanto menos tenemos más ricos somos. Cuanto más buscamos la tranquilidad y el confort de las posesiones materiales, menos las buscamos en nuestro interior, y nos convertimos en dependientes de ellas. El rico de verdad es el que posee una riqueza que nadie le puede quitar, y esa es la riqueza que está dentro de nosotros mismos, como sería el amor, la sabiduría, el conocimiento, el respeto, la humildad, la solidaridad, y tantas otras riquezas morales y espirituales, que son ilimitadas, más difíciles de conseguir pero, al fin y al cabo, las que generan el mayor grado de satisfacción y felicidad.

De eso se trata todo, que nuestro tiempo restante lo podamos disfrutar arropado por la familia, esa que estará allí, aunque a veces no lo quieras o no lo desees, pero esa es la que tienes y debemos aprender que los grandes momentos los vamos a encontrar cuando estamos todos juntos, en familia, para entendernos, respetarnos y para compartir todas las bendiciones que Dios nos envía cada día.

En definitiva se trata de decisiones que cada quien tiene que tomar, revisando en su propia conciencia, cual debe ser la decisión más acertada, en determinadas circunstancias, para decidir estar y encontrar en ello experiencias importantes y valiosas, que harán tu vida más gratificante.

Qué triste y desalentador resulta, cuando observamos que paradigmas erróneos puedan conducir al ser humano, en general, a decidir no estar. Eso muy desafortunadamente los priva de disfrutar la alegría y las enormes satisfacciones que te proporciona el compartir en familia.

En fin, es tu decisión, única, personal y consciente, de dar un paso al frente y liberarte así de las barreras inútiles que perturban tu visión de la vida y sus circunstancias.

Sunrise, Agosto 8, 2018
  


Saturday, July 28, 2018





TU AUSENCIA

Son tantas las cosas que se arremolinan en la mente a cada instante, es como un torrente de ideas, de reflexiones, en mi caso, sobre cosas, situaciones o hechos que quisiera comentar, pero no alcanzo a determinar por dónde empezar a expresar esos pensamientos o sentimientos que se agolpan, y que en ocasiones te agotan.

Hoy me siento como solo, he querido escribir y no puedo; es esa sensación de que te falta algo o mejor dicho alguien; hay cosas o personas que forman parte integral de tu vida, y cuando no las tienes cerca, te llenas de una especie de desasosiego, de desazón, de inquietud que casi te paraliza.

Existen diferentes variantes de la soledad, aquella simplemente física, es decir donde simplemente estas solo en el espacio y en el tiempo. Esta soledad en ocasiones es buena para la reflexión y el análisis. Para hacer cosas que has dejado pendientes, soledad pasajera o momentánea. Es necesario darle un espacio a ese tipo de soledad, ya que en la misma es posible encontrar respuestas a tantas interrogantes, y que solo puedes encontrarlas en esa introspección en uno mismo para encontrar el sentido de muchas cosas.

Hay ocasiones en que aun estando acompañado te sientes y encuentras solo, ya sea porque la compañía de que se trate no significa mucho para ti, o simplemente porque no te deja nada esa compañía. Esa soledad se manifiesta hacia adentro  aunque en apariencia te encuentres acompañado.

No es necesario estar solo para sentirse solo. La sensación de soledad representa un sentimiento muy personal, y son muy pocas las personas en la vida que  te sustraen de ese sentimiento. Esas personas normalmente están vinculadas a tu entorno más personal, esposa , hijos, y alguno que otro, que de alguna manera llena un espacio para mitigar esa sensación.

No quisiera aquí referirme a la ausencia definitiva, eso sería tema de otro tipo de reflexión; en realidad de lo que se trata es de cómo manejar la ausencia, aunque fuere temporal, de alguien importante en tu vida. Es difícil encontrar los espacios para llenar ese vacío de alguien, que está tan intrínsecamente ligado a ti, que cuando no la tienes cerca es como si te falta algo, ese algo que te hace sentir que estás vivo, que estás aquí, y que tienes a esa persona que te acompaña en todos los sentidos.

Hay etapas en la vida en que la soledad no es una buena compañía, y mucho menos una buena consejera. El tener a tu lado a la persona que amas, para todos los efectos, para conversar, para reflexionar, para planear, para discutir, en fin para cualquier cosa, así sea permanecer en silencio contemplando un atardecer tomados de la mano, es parte vital de la vida en pareja, donde el compartir todos los momentos, cualesquiera que estos sean, forma parte fundamental de nuestra estabilidad emocional.

Y ya personalizando esto un poco más, de lo que se trata es de cómo me afecta el no tenerte cerca Gorda; puedo estar muy acompañado por muchas personas, pero no es lo mismo cuando no estoy contigo. Tu sola presencia es lo que le da sentido a todo lo que me rodea. Oír tu voz, tocar tus manos, besar tu frente, son alimentos para mi espíritu.

Cuando han pasado los años, cuando ya has culminado el proceso de educar y ver crecer a tus hijos, cuando ya estos son hombres y/o mujeres adultas e independientes, lo único que nos queda es esa persona que ha sido tu compañera fiel e incondicional, que ha estado toda la vida para ti; y su ausencia, así fuere por horas, nos pone a dar vueltas en círculo, algo así como un perrito sin amo.

Yo no sé cómo explicar mejor esto, pero lo que si se, es que me haces una falta inmensa. 
Cuento los días, las horas y los minutos para tu regreso. Con el pasar de los años pareciera que va en aumento, lo cual es toda una bendición de Dios, porque tristes aquellos que no sienten o aprecian la importancia de atesorar lo que significa tener allí a su esposa, novia, pareja, como fuere, pero esa persona que forma parte fundamental de tu vida.

Como te lo escribí recientemente, “ La vida es y siempre será un misterio, quien iba a decir que esa fortuita circunstancia me colocaría en esas lejanas tierras de mi patria, para encontrar allí no solo al amor de mi vida, sino a la compañera de aventuras en este devenir que es nuestro tránsito terrenal; que llenaría mi vida de todo el amor que sería posible, y que ha estado siempre a mi lado, aun en las peores circunstancias, para apoyarme, consolarme, estimularme, y compartiendo siempre todas las cosas buenas y malas que la vida puede brindarle al ser humano.

Su omnipresencia ha sido un acicate permanente en toda mi vida profesional. Ya hoy siendo y viviendo un periodo diferente y en nuestra plena madurez física e intelectual, sigue estando allí para complementar lo que sea necesario, para continuar siempre adelante con fe, con optimismo y con mucha valentía para seguir enfrentando los retos que nos ofrece la vida.”

Sí, tu ausencia es una situación, que cada vez más me cuesta mucho asimilar, y aun sabiendo que es por un periodo muy breve, tu presencia resulta vital para todos los que te amamos; así que regresa pronto que la vida continúa.

Sunrise, Julio 28, 2018