Wednesday, April 27, 2016

LOS SEPULTUREROS


Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la definición de sepulturero refiere a “aquel cuyo oficio es enterrar a los muertos”. Efectivamente de eso se trata el tema cuando tratamos de encontrar una cabal definición de tal condición, hoy por hoy, en el ámbito político de nuestro país.

En efecto, no cabe una mejor definición para los denominados Magistrados de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia; quienes en forma reiterada han venido cavando la fosa en donde enterrarán a Venezuela.

No ha habido en la historia republicana de Venezuela, una mayor compilación de desafueros jurídicos articulados por esta banda de depredadores, conducentes todos ellos a la definitiva destrucción de lo que poco que ya va quedando de nuestro atribulado país.

Pareciera como si una plaga aun peor de las que padeció Egipto en tiempos de Moisés, hubiese penetrado a lo largo y ancho de Venezuela para destruirla en todos los aspectos posibles. Un pueblo desesperado ve ante sus ojos como su país se les escapa de las manos, gracias a un gobierno que pretende perpetuarse en el poder a base de engaños, represión y muerte. Un gobierno fallido, que no ha reparado en trucos, argucias y toda clase de artimañas para mantener sometido y sojuzgado a un pueblo que se resiste.

Ya no basta con ser uno de los países más peligrosos del mundo, sino además sometido hoy a la peor escasez de alimentos de toda su historia, con un sistema eléctrico al borde del colapso final; en paralelo a la escasez de agua, y con los más altos índices mundiales en materia de corrupción a todos los niveles de la administración pública. Así no puede funcionar un país, pero así pretenden llevarnos al cadalso para terminar degollados por la barbarie y la miseria en que han ido convirtiendo a Venezuela.

Un Gobierno sustentado por una cúpula militar vendida y traidora, que no tiene escrúpulos para seguir sosteniendo a un  régimen corrupto e incapaz, sin importarle un bledo las consecuencias funestas de su accionar.

Si a lo anterior le agregamos el rol que en todo este proceso está jugando el Tribunal Supremo de Justicia, por intermedio de su Sala Constitucional, quien de garante de la Justicia, se ha convertido en la artífice y principal coadyuvador de esta destrucción sistemática de un país. Sus desacertadas decisiones, movidas por exclusivos intereses partidistas o para satisfacer los deseos del régimen, representan un ejemplo de la ruina moral en que se encuentran dichos Magistrados, que no han hecho honor a su juramento, que no les exige más que actuar con honestidad y profesionalismo, y con justicia en el mejor interés y en protección de los derechos de los ciudadanos. Aquí por el contrario se actúa en contra de los derechos, deseos y aspiraciones de los ciudadanos , quienes reiterada y tesoneramente insisten, a través de sus representantes legítimos, de crear las reglas mínimas necesarias para afrontar los cambios políticos que el país requiere para salir adelante de esta profunda crisis que atravesamos.

Torpedear cuanta decisión tome la Asamblea Nacional, con el único propósito de desvirtuar su actuación, y pretender doblegarla a los más bajos intereses del régimen, nos parece como mínimo un acto de traición a la patria, traición a su juramento, traición a su condición de profesionales del derecho , llamados a aplicar la justicia en la forma que indica el propio símbolo que la representa; es decir, con igualdad y con imparcialidad. 

Sí, eso son, unos Sepultureros y no unos Magistrados en el más amplio sentido de la palabra. Preparados están para sepultar al país, y con él, sepultar el futuro de un pueblo, que ha luchado y lo continúa haciendo, sin pausa y sin descanso, por encontrar salidas democráticas y constitucionales que nos permitan deshacernos de este régimen oprobioso a la mayor brevedad.

Abril 27, 2016


FPP

Tuesday, April 26, 2016

UN LIBRO EN TUS MANOS


Para aquellos que hemos sido unos asiduos lectores desde muy temprana edad, nos resulta sorprendente como en el mundo de hoy la lectura de buenos libros se ha convertido en una especie en extinción.

En efecto, son variadas las razones que abonan para que tal circunstancia se manifieste de manera tan extensa, que resulta difícil encontrar, principalmente, en los jóvenes de hoy a alguno que tenga el tiempo o la disposición de dedicarle un tiempo a la lectura.

No hay nada comparable a la lectura de un buen libro, no importa el género de la obra, sea literatura clásica, sea de los denominados “bestsellers”, sea de suspenso, terror o policíaca; de historia o filosofía; lo importante ha sido y es, la generación del hábito de la lectura como instrumento fundamental para el enriquecimiento cultural.

Los avances tecnológicos, si bien nos ponen a la disposición diversos medios para acceder a libros en forma rápida y sistemática; no es menos cierto que esos mismos avances tecnológicos nos han alejado del hábito de la lectura, la cual realizada en una forma consecuente, con constancia y con el propósito no solo de incrementar  nuestra cultura general, sino, más importante aún, por su influencia determinante en la formación mental e intelectual de sus lectores.

Porcentualmente hablando, son muy pocos los jóvenes a quienes se les pregunta por Don Miguel de Cervantes y Saavedra, y sepan quien es; posiblemente piensen que es un nuevo cantante de salsa, de merengue o de hip hop, o el baterista de una banda muy exitosa; o tal vez peor, el no tener ni idea de que nos estamos refiriendo al escritor de la obra magna de la literatura universal como lo es “ Don Quijote de la Mancha”, de quien por cierto, me refiero a Cervantes, se acaba de conmemorar el 400 aniversario de su fallecimiento el 22 de Abril de 1616.

Así como las nuevas tecnologías de comunicación, a través de sus diferentes medios como son los satélites, el twitter, Facebook, y otra multitud de medios, nos permiten saber en tiempo real lo que ocurre en cualquier parte del mundo; al propio tiempo nos aleja cada vez más de la comunicación personalizada, el contacto persona a persona, el calor humano que se deriva de ese contacto, la interrelación personal. Hoy todo es a través de e mails, mensajes de voz, mensajes de texto, todo vía telefónica o de computadoras, que al fin  y al cabo eso es lo que son los teléfonos hoy en día. Todo eso en lugar de acercarnos nos aleja cada día más, y nos convierte en instrumentos de una tecnología que coarta la comunicación humana en su forma tradicional.

La historia de la humanidad está escrita, y acceder a ella es cuestión de un click en una computadora o en un teléfono; y eso solo nos ha abierto un nuevo mundo para ilustrarnos, aprender, conocer, investigar e indagar sobre nuestro mundo, sobre lo que ocurre en cualquier lugar, sobre nosotros mismos; pero si esos instrumentos no se utilizan para propósitos de nuestro enriquecimiento y crecimiento personal, no serán más que instrumentos alienadores de nuestras mentes que solo se ocupara de cuestiones fatuas, y que no le aportan nada a su formación y desarrollo.

Suelo decirle a los jóvenes con los que tengo la oportunidad de compartir, que el conocimiento está ahí mismo, al alcance de sus manos, que lo único que tienen que hacer es usarlo en la forma que les produzca el máximo provecho para su educación, su formación humana y profesional, y su cultura en general, todo lo cual, al fin y al cabo, serán los caminos para su inserción en la sociedad y en el medio en que se desenvuelvan como personas.

Por eso, un libro en tus manos, es como abrirse a un mundo nuevo y fascinante, de relajación, de conocimientos, de aprendizaje, de meditación, en fin de todo aquello que nutre y alimenta nuestro espíritu y nuestra razón.

Concluyo esta nota, con unas breves frases sobre el sentido y la significación de la lectura:

“Adquirir el hábito de la lectura y rodearnos de buenos libros es construirnos un refugio moral que nos protege de casi todas las miserias de la vida”. W. Somerset Maugham ( 1874-1965). Escritor Británico.

“En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle sentido a la existencia”. Miguel de Cervantes (1547-1616). Escritor Español.

“No importa lo ocupado que creas que estás, debes encontrar un hueco para la lectura. De lo contrario habrás escogido sumirte en la más absoluta ignorancia”. Confucio ( 551 AC- 478AC). Filósofo Chino.


Abril 26, 2016

FPP

Wednesday, April 20, 2016

UN LARGO TRANSITO

En días recientes comenté muy someramente las motivaciones que me llevaron a tomar la decisión de emigrar de mi país Venezuela, y explorar posibilidades en otro lugar, que en mi caso fue los Estados Unidos de América. Fueron muchas las razones que influyeron en mi decisión, la cual no fue nada fácil de tomar, por todo lo que ello implicaba para mí y mi familia.

Así las cosas, en Agosto del año 2001 llegamos a los Estados Unidos, poco menos de un mes antes de los infaustos acontecimientos del 11 de Septiembre en la ciudad de Nueva York; todo ello, en primer lugar, con el propósito de iniciar una nueva experiencia, pero nunca teniendo como objetivo principal nuestra presencia o estadía con carácter permanente en este país. Originalmente me planteaba solo un período, durante el cual las cosas en Venezuela podrían cambiar en un futuro no muy lejano, y así poder regresar al país en el cual nací, crecí y en el cual quería permanecer el resto de mi vida.

Fueron pasando los años, y en lugar de ver que las cosas cambiaban para Venezuela, por el contrario fui testigo, desde afuera, del mayor y despiadado proceso de destrucción de un país, que hayamos podido observar en muchos años en el mundo. Todas esas circunstancias incrementaron mi pesimismo sobre el futuro de Venezuela, y empecé a acostumbrarme a la idea de que nuestra permanencia en los Estados Unidos podría ser para siempre.

En todo este proceso de los primeros años, tuvimos la fortuna de lograr que todos nuestras hijas se movilizaran a los Estados Unidos, con o junto a nosotros y así todos juntos luchar para  brindarles un mejor futuro, no solo para nuestras hijas, sino más importante aún, para nuestros nietos y nietas, ya presentes en nuestras vidas.

Referirme a las vicisitudes vividas durante estos casi quince años de permanencia en este país, representaría una temeridad el pretender resumir lo que ha significado para nosotros. Lo que si debo significar es nuestro profundo agradecimiento a los Estados Unidos por abrirnos las puertas, y permitirnos iniciar un nuevo tiempo , lleno de promesas y de oportunidades, y en el escenario ideal para crecer y desarrollarse; toda vez que  vivímos en un país donde funciona una verdadera democracia, con todos sus defectos y debilidades, pero sólida, con instituciones fuertes y arraigadas en el sentimiento y la razón de sus ciudadanos, que no han vivido nunca otro sistema de gobierno desde que esta gran nación iniciara hace más de dos siglos atrás su presencia en el mundo.

Emigrar a los Estados Unidos, no es precisamente una tarea fácil, está llena de obstáculos y de dificultades; se requiere mucha paciencia y tesón para salir adelante y lograr una suerte de estabilidad en todos los órdenes. En primer lugar el logro de tener una situación inmigratoria absolutamente legal que asegure no solo la permanencia en el país, sino las posibilidades de trabajar legalmente en él. Luego todo lo que implica el lograr una estabilidad laboral que te permita evolucionar a la estabilidad económica. En los Estados Unidos la estabilidad emocional se decanta sola, cuando se obtienen la otras dos precedentemente indicadas; ello por la naturaleza de la sociedad en la que vivimos, y en la que el propio sistema te garantiza tus derechos fundamentales como serian la libertad, la vida , la justicia y sobre todo, la posibilidad de poder vivir en paz con uno mismo y con los demás.

Ya en el proceso de convertirnos en ciudadanos de los Estados Unidos, no podemos más que estar agradecidos de esta gran Nación, no solo por su acogida, sino por habernos permitido, ya en la madurez de nuestros años, el poder vivir en libertad y con plena garantía de nuestros derechos ciudadanos.

Sí, ha sido y continúa siendo un camino plagado de dificultades, con tropiezos, con aciertos y con errores, como parte fundamental de todo este proceso de adaptación a un complejo mundo de pensamientos y de culturas disímiles, de las cuales hemos aprendido mucho. Al final, continúa siendo una maravillosa aventura.

Cuando miro hacia adelante, lo que veo es un futuro promisor para mis hijas y nietos, que han tenido la oportunidad crecer, formarse y desarrollarse en este país, que con seguridad les brindará todas las oportunidades para que puedan materializar sus aspiraciones y sus sueños personales y profesionales.

Abril 20, 2016


FPP 

Tuesday, April 19, 2016

EL PODER DEL PUEBLO



Inicio esta semana refiriéndome a los acontecimientos que se han venido desarrollando en la Republica Federativa del Brasil, con motivo de la apertura del proceso de destitución, iniciado por el Congreso de dicho país, en contra de la Presidenta Sra.Dilma Rousseff, por una serie de hechos ocurridos durante su gestión que se han considerado ilegales y otros demostrativos de hechos de corrupción durante su gobierno.

El referido proceso, en su primera fase, concluyó durante este pasado fin de semana, en donde la Cámara de Diputados del Congreso votó a favor del procedimiento, colocando así a la Sra.Rousseff en una posición muy precaria , de cara a la continuación del mismo en el Senado de la República, donde de igual modo se espera que salga airoso y, por ende , conduzca a la suspensión en el cargo de la Sra Presidenta por un periodo de 180 días mientras se concluye el juicio político al que será sometida por ambas Cámaras y , en el caso de ser declarada responsable, seria destituida definitivamente del cargo.

La anterior referencia sobre estos eventos en curso, vienen a colación, a propósito de un elemento que ha sido un factor determinante en todo este proceso, cual es la presencia activa y la participación constante de la ciudadanía en su solicitud de encontrar una salida, dentro del marco de la Constitución, a la situación crítica que atraviesa el gobierno de la Sra Rousseff  , el cual ha sido acusado de una mala gestión administrativa y económica, manifestada, entre otras cosas, en la tergiversación de cuentas públicas, para mostrar una realidad distinta a la verdadera realidad del país. Adicionalmente las acusaciones de corrupción y otros actos en detrimento del país y de sus ciudadanos. Este proceso deja a un país dividido políticamente, enfrentado socialmente e inmerso en la peor crisis económica de su historia.

Cuando esto ocurre, y el pueblo se moviliza, sin ningún tipo de convocatoria, sino animado por su aspiración de sacar del poder a quienes consideran los causantes de los males que sufren todos los días; y ejercen la presión que se requiere con firmeza, en paz, y unidos en un propósito común, se logra activar a las instituciones del Estado, encargadas de tomar las acciones legales necesarias para la corrección de aquello que afecta el normal funcionamiento del país y de sus instituciones.

Hemos visto, en el caso del Brasil, como un pueblo en la calle, exigiendo a sus gobernantes el cumplimiento de sus obligaciones, confirma el verdadero sentido de la democracia, entendida ésta en su más pura acepción de “gobierno del pueblo”, siendo este como soberano, y a través de sus representantes legítimos, quienes en definitiva determinan el futuro de un País.

Lo anterior solo no ofrece muchas posibilidades de éxito, si no se encuentra atado a la existencia de una verdadera separación de poderes, como elementos fundamentales de una democracia real. En Brasil, con todos los defectos que pudiese tener, existe una separación de poderes, en donde cada cual ha tenido que asumir su rol, para responder a las inquietudes y necesidades del pueblo Brasileño.

No importa si un gobierno es de izquierda, de centro o de derecha; en la medida que en el país de que se trate, cuente con sólidas bases democráticas y en el que sus instituciones fundamentales, representada en los tres poderes clásicos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) actúen con absoluta independencia y, puedan ejercer sus funciones legalmente atribuidas sin cortapisas ni limitaciones de ningún orden, estaremos en presencia de que todo es posible. En este sentido, el soberano, o sea el pueblo en su conjunto encuentra a través de sus instituciones, los mecanismos que permiten aplicar los correctivos que sean necesarios en el mejor y supremo interés del colectivo.


Tales eventos como el que acontece actualmente en Brasil, son un ejemplo más de cuando la democracia no está sometida a la voluntad de los gobernantes, si puede ser el sistema de gobierno que asegure y garantice lo mejor para sus ciudadanos. Cuando los derechos de los ciudadanos son violentados, conculcados o simplemente ignorados por los gobiernos de turno, es el pueblo en su infinita y poderosa fuerza la que encuentra el camino para enmendar rumbos, y asegurar que las instituciones cumplan sus funciones de ser garantes de la voluntad popular, y con ella de todos los objetivos que conduzcan al bien común  de la sociedad.

Abril 19, 2016

FPP

Friday, April 15, 2016

VENEZUELA EN RUINAS



Corría el año 1998, y los Venezolanos  nos aprestábamos a concurrir a un nuevo evento electoral, para elegir al nuevo Presidente de la Republica para el quinquenio 1999-2004, de acuerdo a lo establecido en la Constitución de 1961. Fue un año muy complejo en lo político, pues todo indicaba que el candidato de la izquierda, el ex Teniente Coronel Hugo Chávez Frías tenía amplias posibilidades de ser el triunfador en esas venideras elecciones.

Muy para nuestra desgracia, así ocurrió y el Comandante Chávez  ganó abrumadoramente las elecciones, entre otras cosas, gracias a la miopía de nuestros políticos de la época, quienes no entendieron ni supieron interpretar a un pueblo que clamaba por un cambio y que solo este ex golpista y ex conspirador les ofrecía, con su populismo exacerbado, pero en sintonía a lo que pueblo reclamaba de sus dirigentes.

En aquel momento pensé, y así lo comentaba entre amigos y familiares, que ese triunfo implicaría el inicio de una desgracia para nuestro país. No creo que se necesitaran dotes premonitorias para darse cuenta que todo lo que este señor representaba, era lo peor de la clase política venezolana, rodeado de advenedizos e incapaces, con una única ambición, cuál era la de acceder al poder para entronizar en Venezuela un régimen  a su manera.

Para ese entonces me encontraba trabajando en Petróleos de Venezuela, S.A (PDVSA), industria a la que había dedicado 25 años de mi vida profesional, y en una posición que a las claras sería apetecida por el gobierno entrante. Me tocó participar en los encuentros y reuniones con las personas que fueron designadas como la comisión de enlace para el área petrolera, a través de las cuales pude reafirmarme en mi creencia de que lo que se avecinaba no sería bueno, ni para la industria y con ella, para nuestro país.

Ya para Mayo de 1999, cuando el Presidente de la República, decidió finalmente nombrar la que sería la primera directiva de PDVSA con el nuevo gobierno, me quedó claro que mis días estaban contados en la Industria Petrolera Venezolana; de allí que luego de intensas y profundas meditaciones, tomara la decisión de retirarme voluntariamente, y acogerme al Plan de Jubilación, al cual tenía pleno derecho por haber cumplido los requisitos y tener la edad mínima necesaria para que me fuera otorgada. Así ocurrió, y en menos de 48 horas tenía mi jubilación aprobada, la cual se hizo efectiva a partir del 1 de Enero del año 2000.

Luego de un periodo de trabajo intenso en otro sector laboral en Venezuela , tomé la decisión, junto con mi familia de emigrar a los Estados Unidos de Norte América. Fue una decisión compleja, difícil por lo que implicaba, riesgosa por la incertidumbre; en fin con todas las dudas y temores propios de salir de tu área de confort, para aventurar en otro país. Ya han pasado más de 15 años que me fui de Venezuela, y hablar de ellos requerirá una reflexión separada; por ello, a lo que me quiero referir aquí es, como luego de todos estos años, tenga que decir con mucha tristeza y dolor que Venezuela está en ruinas .

Si, ruina en todos los órdenes y en todas las áreas. Nunca antes en nuestra historia republicana habíamos tenido un gobierno que tuviese tan inmensa capacidad de destrucción de todos los fundamentos institucionales de un país; y así arrastraban igual la destrucción moral de los Venezolanos, quienes se han visto por años sometidos a toda clase de vejaciones y humillaciones de parte de los detentadores de ese poder omnímodo, y el cual pretenden mantener para siempre, utilizando para ello toda clase de argucias y trampas de todo tipo, de la mano de los otros poderes públicos, que no son más que instrumentos de la voluntad del  Presidente y de su corte de aduladores y secuaces en esa pretensión.

El camino se nos presenta lleno de dificultades, y habrá que sortear todos esos obstáculos para poder reiniciar el camino en donde los Venezolanos  se reencuentren en un abrazo fraterno, lleno de solidaridad y buena voluntad, para dar inicio a la reconstrucción de Venezuela. El problema no será solo económico, y ese es más fácil de resolver, como lo hicieron en el pasado países arrasados por las guerras, pero que supieron enfrentar esas dificultades y superarlas, con las ayudas solidarias de otros países que estuvieron prestos a dar una mano en ese proceso.

Lo más difícil será iniciar el camino para la recomposición social del país; el camino de la reconciliación y el dialogo; y más importante aún el camino de una renovada educación a todos los niveles, desde la infancia hasta la universidad, por manera de asegurar que las futuras generaciones de venezolanos serán formados en un entorno de valores, que los conviertan en ciudadanos íntegros, que amen a su País, que sean respetuosos de las instituciones y de la democracia, como el sistema más idóneo para el crecimiento personal y profesional de los ciudadanos; un país orgulloso, de gente honesta y trabajadora, que con su esfuerzo creador, serán capaces de forjar la refundación de Venezuela, como un país de punta en el conglomerado de naciones del mundo. Eso es lo que deseo para mi Patria, que hoy encuentro perdida en la inmensidad de la barbarie y de la ignominia.

Abril 15,2016


FPP

Wednesday, April 13, 2016



VENEZUELA: UN PAÍS “BIZARRE”

El título de esta reflexión nos lleva atrás en el tiempo cuando el término “bizarre” era utilizado en Europa, fundamentalmente, para significar que algo  o alguien era anormal, atípico, lo contrario de lo que debería ser, deshonroso y cualesquiera otros adjetivos  que denotan esa condición.

Esa expresión, de la cual hago uso con frecuencia pero incorrectamente, pues al señalar que Venezuela es hoy en día un país bizarro, no estaba usando en forma correcta el verdadero significado del término. Lo que si es cierto es que efectivamente Venezuela es hoy un país “bizarre” en francés, es decir, un país extraño, anormal, atípico, donde todo funciona al revés, o donde nada funciona.

Cuan insólito puede resultar ver como nuestro país se desmorona ante nuestros ojos y no pasa nada; en manos de un dictadorzuelo de segunda categoría, que ni siquiera sabemos si es de verdad venezolano por nacimiento o de si posee doble nacionalidad, lo cual lo inhabilitaba para ejercer el cargo que ocupa; un país donde una guarida de forajidos de toga negra , el actual Tribunal Supremo de Justicia, se dan el tupé de torpedear, cualesquiera fueren las decisiones del soberano, a través del órgano o Poder Legislativo legítimamente elegido . No hay, ni habrá Ley alguna que emane de la Asamblea Nacional que pueda superar las horcas caudinas del Tribunal Supremo de Justicia, que está allí, única y exclusivamente para satisfacer los deseos del partido gobernante, y de su líder, el inquilino temporal de Miraflores. Eso en verdad representa a un país “bizarre”, en su correcta definición.

El aparato productivo del país esta desactivado, o en muchos casos perdido; la empresa privada ha quedado relegada a ser un convidado de piedra a cualesquiera reuniones que el gobierno convoque para enrostrarles su cuota de responsabilidad en este desastre. El Sistema Nacional de Salud absolutamente colapsado, sin medicinas ni otros productos fundamentales para la prestación de los servicios médicos en el país, y un gobierno que se niega a aceptar cualquier tipo de ayuda que se le ha ofrecido desde el exterior, gracias a su estupidez y terquedad en pretender mostrar al mundo que Venezuela está “rozagante y bonita”, como lo acaba de decir el Sr Maduro en cadena nacional sin vergüenza  alguna que debería darle para hacer tal aseveración. El Sistema Eléctrico Nacional igualmente al borde del colapso, y el régimen a través de sus personeros haciéndonos creer que todo está bien, y que no habrá problemas con el suministro de energía eléctrica en el país.

No es posible que Venezuela se esté perdiendo en nuestras propias manos, esas mismas manos que han estado prestas para el trabajo creador, esas manos generosas de gente trabajadora y decente.

No puedo salir de mi asombro cuando veo lo que ocurre día a día en mi país; como la indolencia, la apatía, la dejadez, el conformismo, y la rancherización mental de nuestro pueblo, nos mantiene postrados frente a ídolos de barro, que no merecen la más mínima consideración.

No es posible que Venezuela  siga llevada camino al despeñadero,  con toda su ruina a cuestas en lo social, económico y  político; y lo que es peor aún, con su ruina moral. Nuestro país está a las puertas de una debacle social, moral y económica de impredecibles consecuencias. No hay tiempo que perder, el momento es ya o nunca.

Dios quiera que la Providencia me dé la oportunidad de escribir en un tiempo, espero que corto, una nueva reflexión, pero esta vez la denominaría “Venezuela : Un país bizarro”.  Por qué? Porque en castellano” Bizarro”, es  una cualidad del ser humano que define un carácter firme, recio, valiente; denota características positivas, entre la clase y la distinción, signo de respeto y alta postura. Ese es el país que necesitamos ahora, un país y un pueblo BIZARRO, presto a enfrentar las dificultades, y convicción para superarlas. Que así sea.


FPP

Abril 13, 2016

Wednesday, April 6, 2016

AFRICA EN AMERICA


En años recientes y en diferentes oportunidades he expresado que Venezuela se ha venido africanizando, y por ello he sido objeto de muchas críticas, supuestamente por contener un mensaje altamente despreciativo hacia África y siendo ello una odiosa comparación. A medida que han pasado los años me he ido convenciendo que efectivamente Venezuela, no solo se ha africanizado, sino lo que es peor aún, continua haciendo los mayores esfuerzos para que se consolide en tal posición.

Esa apreciación se ha venido a reafirmar en fecha reciente, cuando la prestigiosa revista británica The Economist, publicara un artículo en el que compara la situación económica y social de  Venezuela con la que sufriera Zimbabwe  tres lustros atrás.
Que tristeza da leer un artículo como ese, publicado en una revista tan connotada y de altísimo tiraje y con millones de lectores alrededor del mundo, en el cual se hace un análisis de las similitudes entre ambos países en cuanto a sus regímenes de gobierno, como a la forma del manejo de la economía.

Una de las características principales de ese paralelismo expuesto en el informe es” el sufrimiento del pueblo venezolano bajo el mandato de líderes revolucionarios y un régimen político que altera las libertades de la sociedad”.

Según el informe de la publicación en referencia especializada en economía, los gobiernos de ambos países manifestaron su preocupación por los pobres, establecieron control de precios para que los productos fueran más accesibles y esto generó acaparamiento de productos por la población con el consiguiente crecimiento del mercado negro ( en Venezuela “bachaqueo”). La mayor similitud entre ambos países dice The Economist, es la mala política económica y la ineptitud por creer que la inflación, escasez y bajo nivel de vida se puede esconder con desfiles militares.

Son numerosas las comparaciones, y chocantemente ciertas, que no permiten  refutamiento alguno porque responden a una gran verdad que tenemos ante nuestros ojos hipnotizados por un régimen que ya ha agotado todos sus recursos en la destrucción de un país. En algún momento de la historia alguien deberá escribir un manual que contenga la receta de como destruir un país, y para ello no tendrá que recurrir más que al infame periodo que abarca desde 1999 hasta 2016, durante los gobiernos de Hugo Chávez Frías, el principal responsable y  causante de nuestras desgracias, ahora aumentadas in extremis por su incapaz e incompetente sucesor Nicolás Maduro.

Así como Zimbabwe ha logrado, aunque sea parcialmente, salir de su peor crisis, igualmente lo hará Venezuela, una vez que se produzcan los cambios de gobierno y de políticas y de sistema que tanto anhela nuestro pueblo, y que esperamos se produzcan muy pronto. Como dice el refranero popular “no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”.


La tarea es y será ardua, dura y difícil, con muchos riesgos y sacrificios, tomará tiempo, pero la recompensa será que nuestras futuras generaciones podrán crecer y desarrollarse en un país libre, donde impere la paz y la justicia; donde la democracia real y verdadera sea el sistema que oriente el futuro de nuestro país; con instituciones sólidas regidas por funcionarios probos y competentes, que sean garantes del  respeto a  los derechos fundamentales de todo ser humano como son la vida y la libertad. 

FPP

Abril 6, 2016  
PANAMÁ: JUSTOS Y PECADORES

El tema está en el orden del día. Todo el mundo no habla sino de eso. Se trata de uno de los mayores escándalos de los últimos tiempos; no solo por la magnitud de la información que se maneja sino por las personas involucradas a nivel mundial.

Hablamos de lo que se ha llamado “LOS PANAMÁ  PAPERS”, que no son más que alrededor de unos 11 millones de documentos que fueron filtrados de la firma Mossack y Fonseca de Panamá y que representan actividades a lo largo de más de 40 años, para diferentes clientes alrededor del mundo.

Dichos documentos que han sido y siguen siendo analizados por el Consorcio Internacional de Periodistas en todos los países  que se mencionan, y de los particulares involucrados en los mismos, son el objeto de una divulgación mediática masiva que ha puesto en tela de juicio las actividades realizadas a través de empresas offshore creadas en Panamá y otros paraísos fiscales, con el supuesto propósito de evadir impuestos en sus países de origen.

En dichos documentos  se mencionan diversidad de personas, buena parte de ellos de connotación publica como Primeros Ministros, actores, deportistas, hombres de negocios, funcionarios públicos y pare de contar. Ya el solo señalamiento de dichos nombres ha cobrado su primera víctima como lo es el Primer Ministro de Islandia, que a la presión, no solo mediática, sino de su propio pueblo , ha presentado su renuncia al cargo que ocupaba.

No sabemos a dónde irá a parar todo este escándalo, pero lo que si es cierto es  que será el objeto de análisis e investigación por las autoridades fiscales de cada país de origen de tales personas por un largo tiempo, y cada quien tendrá que presentar o dar sus explicaciones, justificaciones y probar la legalidad de las operaciones que hayan podido realizar a través de dichas empresas y/o cuentas bancarias asociadas a las mismas.

Pasado unos días de este revuelo mediático, y tal como ha sido aseverado por profesionales conocedores de la materia, el hecho de constituir una empresa offshore en cualquier lugar del mundo, preferentemente en los denominados paraísos fiscales, no constituye violación de ninguna ley; de hecho muchas de esas empresas se han utilizado para armar operaciones financieras internacionales perfectamente legítimas, y que en modo alguno perseguían evadir el impuesto en ningún país involucrado en tal operación. Ello ha sido siempre así, y seguirá siéndolo como mecanismo apropiado para el logro de fines específicos, y en donde cada responsable hará lo que tiene que hacer frente al fisco de sus respectivos países.

Ahora bien, es importante destacar algo de lo cual se ha mencionado poco, y es la diferencia entre la utilización de mecanismos legales que la ley no prohíbe, y que como objeto tenga el minimizar el impacto fiscal en una operación determinada, lo cual no tengo duda que serán muchos los casos así en este conjunto de operaciones; mecanismo este mejor conocido como Elusión Fiscal. Una cosa es eludir el impuesto, es decir, minimizar el impacto fiscal a través de vías legales o vacíos en la Ley que facilita el realizar operaciones utilizando empresas offshore, las cuales son perfectamente legítimas y dentro del marco de la Ley.

Otra cosa distinta es la creación de empresas offshore, con el deliberado propósito de evadir impuestos, lo cual si constituye un ilícito tributario y en la mayoría de las legislaciones sancionado con penas privativas de libertad; o el utilizar estas empresas offshore para el ocultamiento de bienes provenientes  de actividades per se delictivas como el lavado de dinero proveniente del narcotráfico, el ocultamiento de fondos derivados de actividades de corrupción u otras formas o modalidades para mantener al margen de las autoridades de sus países de origen, dineros o bienes no fácilmente justificables. Esos casos, y algunos parecen ser demasiado evidentes deben ser investigados hasta sus últimas consecuencias y los responsables llevados a la Justicia para que paguen por los delitos cometidos.

Muy desafortunadamente, los medios de comunicación se limitan en buena parte de los casos, a simplemente a hacer señalamientos genéricos de personas y casi que asumiendo de entrada que lo que fuese tiene características de ilegalidad y por ende de culpabilidad; casi que sin derecho a responder a tales acusaciones. No parece muy justo, ni ético exponer al escarnio público a personas que pueden ser muy honorables, y que por la fortuita circunstancia de que su nombre aparezca en dichos documentos, ya se cuestione su honestidad y así convertirlos en blanco fácil de sus enemigos, en aquellos casos de políticos que aparecen allí mencionados; tal es el caso del Primer Ministro Inglés, el Presidente de Rusia, el Presidente de Argentina, y tantos otros.

Como he señalado en escrito anterior, soy un admirador de los comunicadores sociales en su constante lucha por la búsqueda de la verdad, pero eso a la utilización de la fortaleza  mediática que tienen para arruinar carreras o prestigios por un propósito banal de venta de noticias es otra cosa.

Creo firmemente que muy buena parte de las personas que aparecen mencionadas en esos millones de papeles, tendrán que dar muchas explicaciones a las autoridades competentes de cada país, y de esas investigaciones saldrá la verdad sobre la legalidad o no de cualesquiera operaciones o actividades que hayan sido realizadas por los mismos. 

Así y solo así podremos imputar con nombre y apellido a aquellos a quienes se les compruebe que han cometido actos ilegales y deberán pagar sus consecuencias. Los que de otro lado puedan demostrar la legalidad de sus actividades deberán ser públicamente reivindicados de la misma forma como fueron expuestos a lo contrario.

En fin, de lo que se trata es de investigar, hurgar, analizar y concluir en la verdad de todo esto, por cuanto no nos parece correcto , ni ético , ni profesional, asumir posiciones por adelantado que solo conducen a una parábola de Jesucristo que nos dice:

Juzgamos a nuestros semejantes en la mayoría de las veces desde una posición equivocada y la peor postura es hacerlo generalizando. Este error se comete en todos los ámbitos de nuestra vida, en el hogar, en el plano laboral y hasta en la sociedad misma, tanto así que “las acciones negativas de las personas tendrán efectos en si mismas y en aquellas que conviven en su entorno”; en fin, la vieja frase : “VAN A PAGAR JUSTOS POR PECADORES”.

FPP

Abril 6, 2016

Monday, April 4, 2016

NO ENTIENDO



En fecha reciente me permití escribir una nota que denominé “El Sueño si es Posible”, y era parte de lo que llamé la Trilogía de los Sueños, pues sería el último de tres escritos , el primero de Diciembre del 2004, el segundo del 2014 y el más reciente de Febrero del 2016.

Cuando escribí “El Sueño si es Posible”, me encontraba animado de una esperanza manifestada  en la victoria alcanzada en las elecciones parlamentarias de Diciembre del 2015, y en la que por primera vez la oposición venezolana se hacía de la mayoría de la Asamblea Nacional. Esa sola coyuntura era motivo suficiente para sentir un calculado optimismo frente a una nueva realidad en el país; una renovada fe en las posibilidades que se abrían para la lucha que sin cuartel habría que librar contra un régimen que se sentía acosado, y que nunca esperó que los resultados  le fueran a ser tan adversos.

Ha pasado apenas menos de un mes desde que escribí esa nota, y muy desafortunadamente siento como me invade el desánimo luego de ver el día a día de lo que ocurre en nuestro desdichado país. Un gobierno que se ha dado a la tarea de torpedear por todas las vías y maneras posibles cualquier iniciativa legislativa de la Asamblea Nacional, gracias a las indecentes decisiones que se toman en el Tribunal Supremo de Justicia, a la medida de lo que el gobierno quiera o decida. Es insólito, por decir lo menos, ver como se hace uso de toda clase de artilugios y otras patrañas jurídicas para acomodar a la conveniencia del gobierno aquello que pueda incomodarle por parte de la Asamblea Nacional.

Desde el famoso Decreto de Emergencia Económica, pasando por la Reforma Parcial de la Ley del Banco Central de Venezuela, la Ley de Amnistía y Reconciliación nacional , por mencionar las más relevantes hasta ahora; todas ellas destinadas a encontrar caminos de solución política a algunos de los más ingentes problemas que afectan a todos los Venezolanos.

La verdad es que todos esos malabarismos en que se debate el entorno político nacional es solo parte , si bien importante, del problema, pero el verdadero problema de fondo está en todos nosotros , los Venezolanos que estoicamente soportan el rigor de la inflación desbordada, la escasez de alimentos y medicinas, la inseguridad personal rampante, con la consiguiente impunidad de quienes ejercen el terror en las calles de Venezuela; las inmensas colas para comprar comida a lo largo y ancho del país; el virtual colapso eléctrico del sistema eléctrico nacional , con sus funestas consecuencias; la escasez de agua; la insuficiencia de los recursos para adquirir las materias primas necesarias para producir productos esenciales en términos alimentarios y de salud tan urgidos por el país; en fin, la lista es larga y sigue, sin contar con la corrupción a todos los niveles y el constante mensaje mediático de un sistema comunicacional controlado por el gobierno, de que todo va a estar bien, que los motores ya arrancaron y que pronto seremos una nueva potencia en América Latina.

No termino de entender la pasividad de nuestro pueblo frente a tantas humillaciones; la, hasta ahora, ineficacia de la gestión política de nuestra oposición tanto en la Asamblea Nacional como en su gestión ordinaria de actores fundamentales en el quehacer del país. No entiendo el por qué no se ha presionado suficientemente sobre la supuesta condición de Colombiano del Presidente de la República; no entiendo como aún persisten en sus puestos las momias del Consejo Nacional Electoral, que harán todo lo posible en poner las trabas que sean necesarias para dificultar cualquier proceso para un referendo revocatorio; no entiendo como todavía hay gente que pueda aplaudir la cantidad de sandeces que  día a día repite el Presidente de la República.

La verdad es que no entiendo nada;  pareciera como si nos hubiesen hipnotizado, que estuviésemos infectados por el virus de la indolencia y de la sumisión, frente al cúmulo de problemas y desgracias que azotan a mi atribulado país.

Venezuela despierta!!!!!, el tiempo se agota y si no lo hacemos ahora , corremos el riesgo de que  nuestros hijos y nietos nos enrostren las mismas palabras que  la Sultana Aixa le dijera a su hijo Mohammed ben Abi al –Hasan, conocido como Boabdil, último Súltan de Granada, y ante la pérdida de la ciudad,  le dijo:

 “NO LLORES COMO MUJER LO QUE NO SUPISTE DEFENDER COMO HOMBRE”.


FPP
Abril 4, 2016