Friday, September 23, 2016

EL MOMENTO DE LA VERDAD (2)


Hace menos de un mes publiqué una reflexión denominada “El Momento de la Verdad”. En ella me refería al evento que tendría lugar el día 1 de Septiembre, y denominado por la oposición venezolana como “La Toma de Caracas”.

Dicho evento tuvo lugar, a pesar de todas las limitaciones, trabas y demás argucias utilizadas por el gobierno con el propósito de minimizar el impacto del evento, no solo frente al país , sino frente a la comunidad internacional, que seguía muy de cerca lo que ocurriría ese día.

A pesar de todas la dudas y temores que albergábamos, frente  a la posibilidad cierta de que el gobierno, bien directamente, a través de sus sumisas fuerzas armadas, o a través de sus colectivos armados, arremetiera contra el pueblo venezolano quien multitudinariamente salió a manifestarle al gobierno, no solo su descomunal rechazo, sino a exigir la determinación de las condiciones para la realización del referéndum revocatorio para este año 2016.

Como imaginaba, la toma de caracas marcó un hito histórico en los anales de concentraciones masivas en Venezuela; sin embargo, a pesar de que no ocurrieron hechos que lamentar ese día, no fue sino hasta el pasado 21 de Septiembre, que las 4 comadres del Consejo Nacional Electoral (CNE), finalmente informaron al país de cuales serían las condiciones del referéndum revocatorio solicitado por la oposición. Valga resaltar que tal anuncio lo hicieron a través de una nota de prensa y no personalmente. Tamaña cobardía.

No es que me tomara por sorpresa, porque esperase algo distinto; lo que si me causó estupor fue el desparpajo y la desfachatez con que establecieron unas condiciones que prácticamente imposibilitan la realización del RR para este año. Condiciones además abiertamente inconstitucionales e ilegales, y contrarias a los más sanos intereses del pueblo venezolano; quienes paciente y estoicamente han exigido se les facilite la realización de su derecho constitucional de decidir sobre la revocación de este desdichado gobierno. .Impresionante observar como de la manera más burda y descarada, se materializa una burla a la voluntad del pueblo venezolano, quien en más de un 80% rechaza categóricamente este gobierno de farsantes y delincuentes, truncándoles así el ejercicio de su derecho constitucional, y colocando al propio tiempo al país al borde de la más grande crisis política de su historia.

Ahora si entramos en la encrucijada, donde han de tomarse urgentes, difíciles pero esperadas decisiones, por parte de nuestra dirigencia opositora, que conduzcan este proceso por el camino, esperamos que no violento, que determine la terminación de este oprobioso régimen, que continua sumergiendo a Venezuela en el más profundo pozo de sus desgracias.

Ahora si ha llegado el verdadero momento de la verdad; la hora en que con coraje y valentía, y con profunda convicción democrática, confrontemos a este régimen en una lucha abierta, pacifica, constitucional y democrática, que le asegure a los venezolanos la salida de este gobierno, causante de uno de los mayores daños que a país alguno se le haya causado en los últimos 70 u 80 años.

Ya no hay tiempo para retoricas demagógicas; para los cálculos interesados; no hay tiempo para vacilar ni mucho menos para desistir o rendirse. Es el tiempo de los hombres y mujeres de Venezuela que han entregado todo su esfuerzo en esta larga lucha, sin tregua ni cuartel, para el logro del objetivo final de la misma, cual no es otro que la instauración de un régimen democrático, firme y sólido, con instituciones confiables, y con una conducción firme que garantice el reencauzamiento del país por los senderos de la paz, la justicia y la libertad.

Muy oportuno y al punto el artículo publicado el día de hoy por el distinguido analista Antonio Sánchez García, quien afirma que ha llegado la hora de la verdad, y para ello hace un parangón, guardando las distancias, entre la Inglaterra de 1940, sola, enfrentada al poderoso imperio Hitleriano.

Su entonces Primer Ministro, Winston Churchill , solo le ofrecía a su pueblo en esos aciagos momentos “Victoria a todo coste, victoria a pesar del terror, victoria aunque el camino sea largo y duro; porque sin victoria no hay supervivencia”.

Así es, finalmente, ha llegado el momento de la verdad; y como bien lo señala ASG en su artículo, “ Nos ha llegado la hora de la verdad, no nos espera más que sangre, dificultades, sudor y lágrimas. Pero libremos esta batalla unidos, como un solo hombre, sin otro norte que la libertad de Venezuela y la grandeza de nuestra patria. Es lo que nuestros mayores y descendientes esperan de nosotros. No los defraudemos”.

Septiembre 23, 2016


FPP

Wednesday, September 14, 2016

LA RESILIENCIA DE UN PAÍS


Algunos se preguntarán, Y eso con que se come? Pues no se trata de algo comestible pero si asimilable por aquellos que aún no posean esa capacidad.

Así es, la Resiliencia es la capacidad de los seres humanos para superar períodos de dolor emocional y de situaciones adversas. Originalmente fue un concepto propio de la resistencia de materiales, como es el caso de los materiales que se doblan sin romperse, para luego recuperar la situación o forma original.

Cuando la resiliencia se aplica a un grupo o a una persona, y es capaz de no romperse y recuperar su forma original, entonces estamos frente a una resiliencia adecuada, que puede sobreponerse a contratiempos; e incluso salir fortalecido de estos.

Modernamente, la resiliencia se aborda desde el punto de vista de la psicología positiva, la cual se centra en las capacidades, valores y atributos positivos de los seres humanos, y no en sus debilidades. Podríamos decir que el concepto de resiliencia se corresponde en general con el término entereza.

Para otros la resiliencia es la capacidad para afrontar la adversidad y lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas  o el estrés severo.

El hecho de ser una persona resiliente no significa, en modo alguno, no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades. Hay sucesos de todo orden que pueden tener un impacto importante en las personas, produciendo así una sensación de inseguridad, incertidumbre y dolor emocional.

A pesar de todo lo indicado, las personas logran sacar la fuerza que les permite sobreponerse a esos sucesos y superarlas a lo largo del tiempo.

El abordar el tema de la resiliencia no resultó de que repentinamente se me ocurrió escribir sobre un concepto más estudiado  y analizado por el mundo de la psicología.

Por el contrario, lo que realmente motivó esta reflexión ha sido la resiliencia mostrada por los Venezolanos a lo largo de estos últimos 17 años.

Sin duda alguna, si de probar teorías se trata, Venezuela sería un caso de estudio para comprobar o demostrar, no solo lo ha sido la resiliencia individual, sino sobre todo la colectiva.

Venezuela ha sido sometida en todos estos años a un preconcebido plan de destrucción de un país, con la inestimable ayuda del G-2 Cubano, que han hecho y cubierto así todas las etapas, para llevar a un país a la postración en que se encuentra hoy, y sin muchas expectativas de superación en el corto plazo.

Que mayor resiliencia se puede pedir a un pueblo que ha soportado los mayores dislates que puedan ejecutarse en materia económica, hasta llevarlo a la situación actual de crisis extrema, ya crisis humanitaria, en materia de alimentación y salud.

Que más resiliencia se puede pedir a un pueblo, cuyo dinero no les alcanza ni siquiera para cubrir o satisfacer sus necesidades más elementales.

Que más resiliencia se le puede exigir a un pueblo, cuando ni siquiera pueden salir a las calles sin riesgo de ser atracados, o lo que es peor aún, asesinados impunemente sin razón alguna.

Que más resiliencia se le puede pedir a un pueblo, cuando vives en un país con una de las inflaciones más altas del mundo, un país donde la represión está a la orden del día hasta por pensar distinto al régimen; y donde la persecución política se utiliza como mecanismo de amedrentamiento del adversario.

Que más resiliencia se puede pedir a un país que cada día ve, sufre y soporta los desmanes que comete el Gobierno, que los afecta en lo individual y también en lo colectivo.

Un país donde la apuesta del día es preguntarse, o no saber si vas a comer mañana, no solo porque no consigas los alimentos, sino porque aun consiguiéndolos, no estás en la capacidad de pagarlos.

Mi país y mi gente no dejan de sorprenderme. Cada día observo esa latente y sorprendente capacidad de resistencia, frente a la adversidad que los acogota y desgasta. Esa disposición a la lucha, sin tregua ni cuartel, pero con la serenidad de propósitos colectivos comunes, siendo el más importante de ellos, el de poder salir, como se lo han propuesto, de este viciado, corrupto e incompetente Gobierno.

Al final del camino, la resiliencia del pueblo Venezolano se impondrá; su espíritu de lucha y su indoblegable voluntad, lograrán el objetivo que no es otro que deshacernos de este vergonzoso Gobierno, y de todos aquellos que lo han acompañado, activa o pasivamente, en este desastre.

Así será, y así como ha demostrado una resiliencia enorme para enfrentar las adversidades sin descanso y sin desmayo, habrá que tener la misma o más resiliencia para enfrentar las dificultades del futuro para salir adelante, y para coadyuvar sin descanso en la ingente tarea que se avecina en la reconstrucción de Venezuela para las generaciones futuras.

Septiembre 14, 2016


FPP

Tuesday, September 13, 2016

UNA PERLA EN LA ARENA



Para mi hermana de
La vida, AFG


Anoche me acosté pensando en una frase que alguien muy cercano a mis sentimientos mencionó a propósito de calificar a una persona amiga como “Una Perla en la Arena”.  Sin duda era uno de los más  bellos cumplidos que se pueden decir al referirse a alguien con quien te unen lazos estrechos de amistad y hermandad.

Ustedes se imaginan lo que significa encontrar una perla en la arena? eso es casi una tarea de dimensiones extraordinarias, por no decir imposible; y utilizar esa frase para connotar, o adjudicársela a una persona, para indicarle lo que significa en su vida o en tenerlo como su amigo, o más que eso, su hermano. Eso, de verdad, me hizo reflexionar  no sobre lo que impactó en el destinatario del mensaje, sino más bien en quien lo dirigía.

Efectivamente, la que verdaderamente es una Perla en la Arena es ella, y tengo sobrados motivos o razones para considerar que esto es así, no solo por los más de 25 años de relación cercana, íntima y estrecha, que ha sido probada en todas las circunstancias y vicisitudes de la vida.

Ciertamente no es nada fácil, por no decir imposible, pretender encontrar una perla en la arena. Pero aquí, metafóricamente hablando si estamos en presencia de alguien muy especial, que solo por tener el corazón muy grande se puede permitir hacer aseveraciones de tal naturaleza. Solo las personas despojadas de toda clase de egoísmos, llenos de una enorme humildad, y con acendrados valores espirituales, pueden despojarse de posturas mundanas o de ocasión, y pueden expresar sus sentimientos con esa naturalidad que les caracteriza.

Ese es precisamente el caso de mi hermana de la vida; a quien dedico con profundo cariño estas líneas para dejar  plasmada, en una breve semblanza,  una persona muy especial en mi vida y en mis sentimientos.

Ella ha sido siempre un magnífico ejemplo de muchas cosas; pero en particular, de lo que significa ser una esposa leal y comprometida con el bienestar de su familia; una madre abnegada y dedicada por entero a sus hijas por quienes ha luchado sin cesar para que sean las mujeres que son hoy en día; una abuela amorosa y entregada; y una hija ejemplar para con sus padres; y una hermana siempre presente para los suyos; y por supuesto, una amiga incondicional.

Yo particularmente suelo llamarla Madre Teresa de Calcuta, y ello, no por broma, sino porque es la persona que he encontrado a lo largo de mi vida, más parecida a los patrones de conducta que identificaron a la Madre Teresa.

Una fiel y profunda creyente, una practicante constante de los más relevantes valores cristianos; de carácter compasivo y de una caridad sin límites, solidaria hasta los tuétanos; y sobre todo, su compromiso sincero en apoyar las causas más nobles en beneficio de los más necesitados.

Sin duda, todas esas virtudes, características particulares de mi hermana, no solo la hacen una persona muy especial; y sin que me quede nada por dentro, es lo más cercano que hay a encontrarse “Una Perla en la Arena”.

Como todo ser humano, no está exenta de cometer errores, ni de tener imperfecciones, pero lo asombroso, es su constante dedicación a mejorar, elevarse sobre sus carencias, para ser cada día una mejor persona, siempre acompañada de todas esas virtudes propias de las personas especiales.

Para mí en lo particular, y para mi familia, ha sido un regalo de Dios, el permitirnos tenerla en nuestras vidas durante tantos años; así como el enorme privilegio del poder disfrutar de su hermandad.

Así es mi Gorda, créetelo de veras, la que eres verdaderamente Una Perla en la Arena eres tú, y nosotros, no hemos sido sino solo pequeños granos de arena que forman parte de un todo que eres tú misma.

Septiembre 13, 2016


FPP  

Friday, September 9, 2016

LA SOLIDARIDAD

Hoy me levanté pensando sobre un valor al cual no se le ha dado, a veces, la importancia que tiene. Quizás muchas personas no tienen claro todo el alcance y significado de lo que implica la solidaridad.

Esta reflexión si bien aparecerá en mi blog, como un tema de carácter general, también tiene un destinatario definido, que al leerlo sabrá que ha sido la fuente y razón que me ha motivado a escribir sobre este tema.

Se conoce con el término de solidaridad a aquel sentimiento, o también considerado por muchos un valor, a través del cual las personas se sienten y reconocen unidos, y compartiendo las mismas obligaciones, intereses e ideales, y conformando además uno de los pilares fundamentales sobre los que se asienta la ética moderna.

De esta manera se dice que una acción es solidaria cuando está orientada a la satisfacción de las necesidades de los otros, y no a las propias.

La solidaridad puede ser concebida o analizada desde una perspectiva individual y colectiva y, por otro lado, como un fenómeno sociológico relacionado con la dimensión moral del ser humano.

Aquí quiero referirme solo a la solidaridad individual, y así vemos cuando alguien toma la decisión de ayudar a otro, o a un colectivo, en una situación de necesidad, está realizando una acción altruista y generosa.

La solidaridad es una consecuencia lógica de la dimensión social del ser humano. En ese sentido, tenemos el impulso natural de satisfacer nuestras necesidades como corresponde, pero al mismo tiempo sentimos empatía por los demás, y este sentimiento es el origen de la acción solidaria.

No todas las personas tienen claro, como dije antes, de lo que significa ser solidario; y muchísimo menos la práctica de la misma en su vida ordinaria. El individualismo como concepto de vida, aunado al natural egoísmo que anida en el ser humano, no son factores que necesariamente faciliten que en la persona se manifieste un sentimiento o condición innata de solidaridad.

Ese sentido de solidaridad como valor ético, solo se espera y manifiesta en personas de altos valores morales, que como producto de su formación y valoración de las circunstancias a su alrededor, y la fortaleza de sus convicciones, no son presa fácil de las multivariadas tentaciones de todo orden que lo circundan.

Solo personas de esas características son o se convierten, no solo en personas solidarias, sino que además son factores activos de cambio frente a otros en su entorno, predicando, si se quiere, con el ejemplo de sus acciones y de sus vidas mismas.

La solidaridad no es un concepto abstracto; por el contrario es un valor que debería estar anclado firmemente en el corazón y en los sentimientos de todo ser humano. Si hubiesen más personas solidarias en el mundo, como una consecuencia natural se incrementaría la solidaridad colectiva, ya sea entre comunidades, y más importante aún, entre naciones. Si ello fuere así, viviríamos posiblemente en un mundo mucho mejor, más cercano a lo que es una constante en el ser humano, cual es la búsqueda de su bienestar y de su felicidad.

La solidaridad como valor moral no es una exclusividad de algunos como si fuesen unos ungidos; por el contrario es una tarea urgente que todos debemos entender y aprender para convertirnos en mejores seres humanos; más satisfechos de nuestras acciones en beneficio de los demás, sobre todo de aquellos que más lo necesitan.

Tampoco la solidaridad es un concepto exclusivo de alguna religión en particular, como he dicho antes, es un valor ético común a cualquier creencia, que tiene y debe formar parte esencial de nuestra filosofía de vida.

He vivido personalmente lo que es la solidaridad en su más prístina manifestación, y por ello quería reflejar en este mensaje, la importancia de vivir apegados, en la medida de lo posible, a los más altos valores morales y espirituales, que hacen nuestra vida más plena, frente a nosotros mismos y frente a los demás.

Concluyamos esta reflexión con dos frases que resumen, a mi juicio, el sentido ético de la solidaridad.

“El primer paso en la evolución de la ética es un sentido de solidaridad con otros seres humanos”. ( Albert Schweitzer. Médico, filósofo y teólogo Franco-Alemán).

“La solidaridad no es un sentimiento superficial, es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, el bien de todos y cada uno  para que todos seamos realmente responsables de todos.” ( Juan Pablo II ).

Septiembre 9, 2016


FPP

Thursday, September 8, 2016

ROSA MONTERO

Desde hace unos años me convertí en uno de sus asiduos lectores, y en la lectura de sus libros he encontrado muchas respuestas a tantas otras interrogantes que anidan permanentemente en  el diario devenir de cualquier ser humano.

Prolífica escritora y periodista, nacida en Madrid, que ha publicado innumerables novelas, cuentos, ensayos, relatos y recopilaciones de entrevistas y artículos publicados en el Diario “El País”, desde 1976. Su obra se encuentra traducida a unos 20 idiomas y ha sido galardonada con incontables premios por su labor literaria.

No me refiero a otra sino a la destacada escritora Rosa Montero, a quien le he dedicado esta reseña por dos razones fundamentales: Una porque acabo de terminar su penúltimo libro “El Peso del Corazón”; y la otra, por cuanto de alguna manera al comentar humildemente su obra literaria, podría estar incentivando a otros lectores a leer las magníficas y bien elaboradas obras de tan prestigiosa y galardonada escritora.

Rosa Montero ha escrito desde el año 1979, numerosas novelas, entre otras, “Crónicas del Desamor” (1979); “La Hija del Caníbal”( Premio Primavera de Novela en 1997); “La Loca de la Casa”( 2003. Premio “Que Leer” al mejor libro del año 2004); “Historia del Rey Transparente” ( Premio “Que Leer” al mejor libro del año 2005 y Premio Mandarache 2007); “La Ridícula Idea de no volver a Verte”( Premio de la crítica de Madrid 2014), y muchas más. Al momento de escribir esta reseña acaba de salir al mercado su último libro titulado “La Carne”.

Luego de haber leído algunas de sus obras más renombradas, he llegado a la conclusión que Rosa Montero es más que una escritora de novelas, es una narradora de historias de la vida cotidiana. Una escritora que sugiere, que observa lo que le rodea, que palpita con las ansias y los miedos cotidianos. Toda esa capacidad de observación la refleja en sus obras, que a veces se tornan tiernas, otras veces irónicas, y la más de las veces muy duras como la realidad misma.

Leer a Rosa Montero es adentrarse en un mundo de fantasías, vertiginosa la más de las veces, donde el lector se contempla como a través de un espejo, y en donde el ritmo se mantiene de principio a fin.

Ha sido una constante en la obra de Rosa Montero, el protagonismo de la mujer como tema fundamental de sus obras. Ella es una feminista a ultranza y por ello, en sus novelas, la mujer se presenta como un ser superior y distinta a los hombres. Así lo explica de diferentes maneras, para así justificar la supremacía de la mujer sobre el hombre.

Es también una constante en su obra literaria, el hablar de una mujer libre, independiente, que vive y sobrevive por ella misma; que se expresa sin ataduras ni ningún tipo de compromisos sociales, y que ama y sufre, pero siempre resulta triunfadora.

Además de su, como ya he dicho, magnífica obra literaria, Rosa Montero ha sido también una permanente articulista y colaboradora por años del Diario El País desde 1976.

De sus innumerables artículos, me he permitido escoger el publicado el pasado 3 de Enero del corriente año, titulado “Aviso a Navegantes”, el cual resultó todo un suceso mediático , al convertirse en viral en twitter la discusión sobre lo que aborda el artículo, que no es más que el paso del tiempo y la forma en que vivimos la vida.

En ese artículo, Rosa Montero reflexiona sobre su vida, y asegura que si de joven hubiera sabido que iba a envejecer y que se iba a morir, cree que hubiera vivido de otra manera porque la vida vuela.

Culmina la autora dicho artículo , y yo esta breve nota, con una rutilante frase como para reflexionar: “Nunca seremos tan jóvenes como hoy, y la vida se conquista día a día “.
Septiembre 8, 2016


FPP