Wednesday, July 19, 2017

LA ESTOCADA FINAL



A propósito de lo ocurrido el pasado 16 de Julio, a lo largo y ancho de toda Venezuela, y en innumerables países en el exterior,  no hay ninguna duda de que el país se expresó de una manera contundente y clara, no solo en contra de una Asamblea Nacional Constituyente inconsulta, además de ilegal e inconstitucional, sino también en contra de un régimen que ya no queremos, de un Presidente no solo incompetente e incapaz, y de toda su pandilla de secuaces que han medrado y se han enriquecido a costa de todos los Venezolanos durante los últimos 18 años.

La jornada del 16 de Julio, debe leerse e interpretarse como un mandato muy preciso, enviado por más de 7.5 millones de Venezolanos, no solo al régimen, sino también a sus representantes legítimamente elegidos, para que asuman definitivamente la responsabilidad a la que están obligados, de dar respuesta a las angustias y a las necesidades del pueblo Venezolano. Ese mandato les conmina a actuar rápida y diligentemente en ofrecer al pueblo el camino preciso y expedito que nos permita salir de este gobierno a la brevedad posible y que se articulen los mecanismos necesarios para unas elecciones libres y democráticas en nuestro país.

Estoy muy claro que este proceso no es fácil, estará lleno de dificultades, trampas de todo tipo, tramoyas para engañar, en fin todo de lo que es capaz este gobierno para tratar de mantenerse en el poder, como única fórmula de salvación, y la única que les garantiza inmunidad, así sea temporal, contra las cuentas que habrán de rendir ante la Justicia.

No hay tiempo que perder, una vez mas no se trata de juegos florales, nos estamos jugando el futuro de la Patria, el futuro de nuestros hijos y nietos, el futuro de una Venezuela libre, que pueda vivir en paz, en armonía y en la búsqueda de  su mejor destino.

Todos sabemos que el gobierno está al borde del precipicio; los resultados del Domingo han sido un puntillazo  a su ya desgastado prestigio nacional e internacional, se ha develado su corte fascista y antidemocrático, como un gobierno que pretende imponernos a la fuerza, no solo una ANC inconstitucional e ilegal , sino que a través de ella pretende imponernos un modelo de país que ha fracasado históricamente, y que los venezolanos no queremos, Así ha quedado manifestado en el mandato que le enviáramos a nuestros dirigentes el pasado Domingo 16 de julio.

Corresponde ahora a nuestros líderes leer correctamente el mandato recibido, y tomar las acciones que sean necesarias para responder a esas aspiraciones. Lo que queremos no es nada que no se sepa, y que hemos venido reiterando en los últimos meses. Queremos que se celebran elecciones generales para elegir un nuevo gobierno, queremos que se le restituyan a la Asamblea Nacional todas sus facultades constitucionales; que se renueven los poderes públicos, particularmente el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral; que se liberen la totalidad de los presos políticos, y que se abran los canales humanitarios que faciliten el proceso de acceso a alimentos y medicinas tan requeridos y necesitados por la población menos favorecida.

Si a lo anterior le agregamos, la manifestación clara e inequívoca de numerosos países que exhortan al gobierno a desmontar la constituyente, así como las expresiones de algunos gobiernos como lo sería los Estados Unidos de América de aplicar sanciones económicas severas a Venezuela, en caso de que continúe adelante con su Constituyente, deben servirnos de acicate para no bajar la guardia frente a un adversario tramposo y resabiado. Esto es como una pelea de boxeo donde tenemos al rival contra las cuerdas, tambaleante, y en lugar de rematarlo nos retiramos y lo invitamos al centro del ring. No, eso no es posible, al adversario herido se debe fulminar allí en las cuerdas, con todas la fuerzas que tenemos, que no son más que la razón, la voluntad y la fuerza para conquistar nuestra libertad.

En mi opinión, hay demasiados signos de que el gobierno se encuentra contra las cuerdas, está herido fatalmente, y solo debemos ser precisos en la estocada final que permita continuar avanzando en la consecución de nuestros objetivos.

Me hago algunas preguntas y quisiera tener respuestas. Si estamos a menos de 15 días de que celebre la pretendida elección de la ANC; por qué esperar tantos días para nombrar los magistrados del TSJ?; por qué la Asamblea Nacional no se declara en sesión permanente y procede a aprobar lo que tenga que aprobar , para disponer desde ya de las herramientas que se requieren para facilitar el trabajo de un nuevo gobierno; por qué dejar para el jueves un Paro Nacional de 24 horas; por qué no designar un nuevo Consejo Nacional Electoral, si sabemos que las 4 arpías tienen sus periodos vencidos; Por qué no tener definido un plan de acción coherente y coordinado que permita accionar al nuevo gobierno?.No podemos ni debemos ser timoratos en las acciones y decisiones que han de tomarse ya.

Yo no quisiera ni pensar que a estas alturas de la pelea, último round,  haya discrepancias dentro de la MUD, divergencias siempre las ha habido y las habrá, pero coherencia en la dirección a seguir es más que importante, claridad en que las acciones a tomar sean concertadas en una misma dirección. Siempre he estado consciente de que manejar y poner de acuerdo a tantos intereses disímiles en un cuerpo colegiado como la MUD, no debe ser una tarea fácil para nadie; lo que si tengo claro es que no pueden haber intereses subalternos que estén haciéndole el juego al gobierno, y darles un segundo aire, para luego salir quien sabe con qué clase de trampa o triquiñuela.

Con este gobierno de bandidos y malhechores, no se puede ni se debe negociar; lo que corresponde es proceder a propinarle la estocada final, como dije, está contra las cuerdas, le falta aire, ya tiene las manos casi caídas, solo falta el remate para que, una vez liquidado, podamos levantar los brazos en triunfo, que será el triunfo de la Patria nueva y renovada, que se yergue firme, serena y esperanzada en la conquista de su Libertad y de su promisorio futuro.

Weston, July 18, 2017

FPP


Friday, July 14, 2017



LA CONSULTA POPULAR, LA LIBERTAD DE EXPRESION Y LIU XIAOBO


No puedo dejar de pensar en los eventos que ocurren y en los que están por ocurrir en mi país Venezuela en los próximos días. Hace un par de días,particularmente, llamaron poderosamente mi atención dos noticias que parecieran no estar relacionadas entre sí, pero en las que he encontrado profundas similitudes.

Todos sabemos que el próximo Domingo 16 de Julio acudiremos masivamente a manifestar nuestra voluntad como Venezolanos de estar en contra de una Asamblea Nacional Constituyente espuria, ilegal e inconstitucional, que pretende imponernos este régimen dictatorial que  controla nuestro país.

Como parte de una campana desplegada para desvirtuar la consulta popular y con el propósito de silenciar tan significativo evento, el gobierno le ha ordenado a CONATEL (Comisión Nacional de Telecomunicaciones), que instruya, peor aún, ordene a los medios de comunicación audiovisuales, ya sea radio o televisión, que no pueden informar sobre el evento del próximo Domingo, ni mucho menos llamarlo Consulta Popular, por considerar el gobierno que la misma es ilegal e inconstitucional. Habremos visto tamaña desfachatez y violación de la Constitución, en cuanto al derecho de todos los Venezolanos, no solo de estar informado, sino de que los medios puedan informar veraz y fielmente de lo que ocurrirá el próximo Domingo.

No hay mejor muestra del carácter dictatorial, autocrático y despótico de este régimen, que a través de las amenazas y el amedrentamiento, pretende silenciar a los medios, a fin de que el pueblo no pueda, no solo percatarse de lo que ocurre, sino que no pueda opinar sobre los mismos acontecimientos, so pena de cerrar él o los medios que no cumplan con la decisión del gobierno, o de cancelarles la concesión del uso del espacio radioeléctrico y otras sanciones sabrá Dios de que naturaleza.

La Consulta Popular del próximo domingo 16 no solo es constitucional, sino que representa, por así decirlo, la manera más clara y diáfana que tiene el pueblo para expresar su voluntad, máxime cuando es el propio pueblo el titular del poder soberano originario que, en este caso, lo ejerce en forma directa a través de la Consulta Popular.

Como bien lo ha apuntado, recientemente, el Profesor José Ignacio Hernández , “ Como sabemos, el artículo 5 de la Constitución dispone que la soberanía reside en el pueblo, el cual podrá ejercerla no solo a través del sufragio ( democracia representativa), sino también a través de mecanismos de participación ciudadana ( democracia participativa). Los artículos 62 y 70 de la Constitución reconocen el derecho de los ciudadanos a participar democráticamente por cualquier medio que no esté expresamente prohibido, y enumeran, en este sentido, algunos de esos medios. Quienes objetan la Consulta parten del criterio según el cual los ciudadanos solo pueden ser consultados por medio del referendo. La realidad es otra: los ciudadanos pueden participar a través de cualquier mecanismo, aun cuando no se trate de un referendo.”

“Bajo esta óptica podemos volver a leer el artículo 70 de la Constitución para darnos cuenta de que junto al referendo, la norma también reconoce, entre otros medios de participación, la consulta popular.”

Como vemos pues, ese mecanismo de expresión ciudadana, representa además el ejercicio pleno de la libertad que debe tener todo ciudadano de manifestar su voluntad y sus ideas libremente, y sin cortapisas de ningún género.

El paralelismo entre esa pretensión del gobierno, y otras manifestaciones de restricción a la libertad de expresión, lo encontramos en el caso del disidente Chino y Premio Nobel de la Paz 2010, Liu Xiaobo, quien, por pretender expresar libremente sus diferencias con el régimen que rige su país, fue silenciado, juzgado, sentenciado en el año 2009, y encarcelado por el solo delito de manifestarse en contra de políticas del gobierno chino. 
Fue un preso de conciencia por muchos años, y quien tristemente falleciera en días recientes.

Recogiendo sus palabras pronunciadas en su último discurso pronunciado el 23 de Diciembre del 2009, ante la Corte que lo juzgó, podemos encontrar expresiones como estas:

“fui enviado a prisión por el delito de propaganda contrarrevolucionaria e incitación. Así perdí también mi amado atril, y ya no pude publicar ensayos o dar charlas en China. Simplemente por publicar puntos de vista políticos distintos y participar en un movimiento democrático pacifico, un maestro perdió su atril, un escritor perdió su derecho a publicar y un intelectual publico perdió la oportunidad de dar charlas en público.”

Añade luego: “A pesar de que los crímenes de los que me han acusado en las dos ocasiones tienen diferente nombre, su sustancia verdadera es básicamente la misma: son crímenes contra la palabra.”

Apenas a horas para que el pueblo Venezolano se exprese libre y firmemente en contra de un régimen fallido, forajido y delincuente, que pretende callarnos a la fuerza; cuando salgamos a votar este Domingo, pensemos en Liu Xiaobo, y hagamos nuestras sus palabras, las cuales me voy a permitir, con todo respeto a su memoria,  citarlas pero sustituyendo su país China, por Venezuela, para concluir con él en lo siguiente:

“Es precisamente a causa de tales convicciones y mi experiencia personal que creo firmemente que el progreso político de Venezuela no va a detenerse, y yo, lleno de optimismo, espero la llegada de una futura Venezuela libre. PORQUE NO HAY FUERZA QUE PUEDA PONER FIN A LA BUSQUEDA HUMANA DE LA LIBERTAD, y Venezuela al final se convertirá en una nación regida por la Ley, donde reinen los derechos humanos.” (mayúsculas y negritas mías).

Que así sea.

Weston, Julio 14, 2017

FPP  


Thursday, July 13, 2017

SE ACERCA EL FINAL


Reflexionaba sobre el tema que nos oprime y angustia a todos los venezolanos, ya sean estos los que viven y sufren día a día en nuestra sufrida Venezuela, como a aquellos que aun fuera de nuestro país, nos duele el sin fin de penurias y calamidades de todo orden que nuestros compatriotas sufren en nuestro país.

Sin muchas disquisiciones sobre el particular, no existe la menor duda, si es que alguna vez existió, de que estamos en una lucha en contra de una dictadura, que arropada por visos democráticos por su origen, se ha convertido a lo largo de estos 18 años, en una feroz dictadura, que ya sin caretas ni escrúpulos de ninguna índole, arremete contra todos los venezolanos que exigen cambio pacífico y constitucional.

Sería interminable reseñar aquí todas las atrocidades cometidas en los últimos meses por este gobierno despótico y sanguinario; las incesantes violaciones de los derechos humanos; la crisis profunda en lo atinente a la carestía, el alto costo de la vida, la inflación galopante, la falta de recurso médicos para atender a los más necesitados, el hambre y la miseria, los presos políticos,  en fin, un incontable número de tragedias y de horrores que cada día se acrecienta, y que ha colocado a nuestro país al borde de una crisis humanitaria, por una parte, de mayúsculas proporciones; y por la otra, a una crisis política que amenaza con desatar la más cruenta lucha de la que tengamos conocimiento en la historia republicana de Venezuela.

En Venezuela hemos tenido dictaduras, no más recordar las más recientes, como fueron las dictaduras de Juan Vicente Gómez, y la de Marcos Pérez Jiménez, pero nunca como la que hemos padecido y padecemos ahora, compartida entre el innombrable Hugo Chávez Frías, y su grotesco sucesor. Ni que hablar de otras dictaduras en América Latina a lo largo del siglo pasado y lo que va de este.

Irremisiblemente todas las dictaduras, sin excepción, terminan cayendo estrepitosamente; ya sea porque son removidas abruptamente, normalmente con intervención militar, o porque la fuerza de un pueblo decidido en la calle les obliga a claudicar y entregar el poder. Así ha sido siempre, y Venezuela no será la excepción a esa regla histórica.

Como ya lo hemos reseñado anteriormente, el proceso que actualmente se vive en Venezuela es de naturaleza irreversible; no hay manera de que pueda darse marcha atrás, aun cuando eso signifique una mayor pérdida de vidas. Con cada víctima se acrecienta la sed de justicia y libertad, y esa masificación de la protesta conducirá indefectiblemente a la confrontación final entre un gobierno fascista y represor contra un pueblo decidido a conquistar su libertad a cualquier precio.

Creo firmemente que estamos llegando a un punto de inflexión, y eso en el horizonte refiere a la celebración  el próximo domingo 16 de Julio de la consulta popular convocada por las fuerzas opositoras venezolanas, para que sea el pueblo venezolano quien manifieste su voluntad de aceptar o nó, la celebración de unas elecciones para elegir una Asamblea Nacional Constituyente, a todas luces ilegal e inconstitucional. Esa manifestación de voluntad, libremente expresada a lo largo y ancho del país, así como en todos los países donde se encuentre algún venezolano, será la más nítida expresión de la unida voluntad de un pueblo que rechaza, y que se niega a ser sometido a la voluntad de unos pocos, y a que le impongan a la fuerza un régimen político, que hasta hoy ha sido la peor desgracia que haya podido ocurrirle a nuestro país.

Por otra parte tenemos, la celebración de unas elecciones para elegir una Asamblea Nacional Constituyente convocada por el Gobierno para el próximo 31 de Julio. Elecciones estas con la cual se pretende no solo eliminar de un plumazo la Asamblea Nacional electa por el pueblo en las elecciones de Diciembre del 2015, así como el resto de los poderes públicos, facilitándole así al dictador, las modificaciones constitucionales que les permita imponer en Venezuela un estado comunal, eufemísticamente denominado así, para no decir un estado comunista de la peor calaña.

Como vemos, se trata de la confrontación de dos visiones de país completamente antagónicas, siendo que hasta ahora el gobierno ha dispuesto del beneficio de las armas a través del soporte indigno que le han dado a este gobierno , al menos una parte, la más podrida, de nuestras Fuerzas Armadas, y así, mediante el amedrentamiento y la represión más despiadada, han enlutado hasta la fecha alrededor de 95 hogares venezolanos, mayoritariamente jóvenes, que han sido los baluartes de la resistencia contra este oprobioso régimen.

Los eventos indicados, nos conducen, a mi juicio, irremediablemente a la confrontación final, de cuyos resultados no tengo dudas, y ello porque la barbarie, la sinrazón, la ignominia, el despotismo, la crueldad y el salvajismo de este régimen, no podrá nunca contra la decisión inquebrantable de un pueblo de recobrar su libertad, y que lucha sin descanso por la paz y la justicia para todos los venezolanos.

Vienen días y quizás semanas, duras, difíciles, de alta incertidumbre, pero llegó la hora de poner la carne en el asador, sin dudas y sin temor, con valentía y firmeza ya demostrada, para alcanzar la meta anhelada de la liberación de Venezuela. Sí, se acerca el final de una larga batalla por la conquista de nuestro futuro, y más que el nuestro, el de las futuras generaciones de venezolanos , que tendrán la dicha de vivir , crecer y luchar en una Venezuela libre, democrática, próspera y encaminada  a la consecución de su destino como Nación.

Weston, Julio 12, 2017


FPP     

Friday, July 7, 2017


LA LUCHA SIGUE


El camino ha sido largo y tortuoso, y continua sin pausa por derroteros impredecibles. En fecha reciente, en una de mis reflexiones indicaba que si bien no sabía cuantos más muertos tendríamos que llorar, si sabía que este proceso era irreversible, y que tarde o temprano se impondría la indoblegable voluntad de un pueblo decidido a recobrar su libertad y la democracia para Venezuela .

Hoy me reafirmo en esa convicción. No se trata de un simple deseo, sino de una realidad que se vive en Venezuela día tras día. La lucha ha sido y es desigual; ellos amparados en las armas, en su brutal represión, en el amedrentamiento expresado en todas sus formas, apoyados en forma descarada por unos poderes públicos secuestrados por el régimen, salvo el Ministerio Publico, quien finalmente ha asumido con valentía el cabal cumplimiento de los roles que le ha asignado la Constitución y las leyes de la República.

Del otro lado de la ecuación, encontramos un pueblo sin armas, solo amparados en la firme convicción de sus ideales, su vocación libertaria, su expreso deseo de manifestar su voluntad , para garantizar el regreso al país de un régimen de libertades, de un régimen democrático, que respete la libertad y que garantice la activación de un movimiento para que por las vías legales, pacíficas y constitucionales conduzca a la realización de una elecciones libres, y darnos el gobierno que nos merecemos, y así iniciar el largo y doloroso camino de la reconstrucción de Venezuela.

Esa es la diferencia; aquí se trata de la lucha entre dos visiones  del mundo completamente antagónicas e irreconciliables. Se trata de la lucha entre la razón y la barbarie; entre la sensatez y la locura; entre la probidad y la corrupción; entre una visión democrática del mundo versus la autocracia, el fascismo, el autoritarismo, representado en este oprobioso régimen, que pretende imponer su voluntad a la fuerza, sin consideración alguna por más del 80% de los Venezolanos que firmemente rechaza a este mal llamado gobierno.

El proceso continua siendo muy doloroso, cada día se acrecienta la represión, y con ella las víctimas inocentes, que se han convertido en los símbolos de la resistencia tenaz y sostenida que han mantenido nuestros jóvenes a lo largo y ancho de toda Venezuela.

No es el caso referirme aquí a los aspectos legales  y constitucionales de lo que se ha venido planteando en los últimos días; entre otros, al antejuicio de mérito contra la Fiscal General de La República, y su casi decidida destitución por parte del Tribunal Supremo de Justicia; la convocatoria formulada por la oposición para un llamado plebiscito o decisión soberana; la realización de las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente, y detengamos la que sería una larga lista de sucesos y eventos que ocurren cada día, y los que están por ocurrir próximamente. Sobre todo esto ya se han pronunciado prominentes especialistas en la materia y no es mucho lo que podría añadir.

En mi caso, lo que si me interesa es manifestar mi convicción de que la lucha sigue, y que esta no cesará hasta que logremos el anhelado cambio que clama Venezuela. Será  una lucha cada vez más cruenta y dolorosa; habrán muchas más víctimas, y muy tristemente ese será el altísimo precio que tendremos que pagar para recobrar nuestra libertad.

Para ellos es un asunto de supervivencia, donde mantenerse en el poder a costa de lo que sea, es lo que les garantiza inmunidad frente al incontable número de delitos y fechorías de toda índole que han cometido en el ejercicio del poder.

Para nosotros, es un asunto de valores, de convicciones, de rescate de nuestra democracia pisoteada, de deshacernos de un gobierno que pretende imponer un régimen político y económico diseñado por otros, y someternos al dominio de un invasor entronizado en las altas esferas del gobierno, para llevar al país al establecimiento de un estado comunista en América Latina .

Como vemos, aunque la lucha parezca desigual, la historia nos ha dejado maravillosos ejemplos que demuestran que este tipo de regímenes dictatoriales, siempre han terminado hundiéndose en su propio estiércol, donde habrán de pagar todo el daño que le causaron a nuestro país.

No nos engolosinemos con salidas milagrosas, ni mucho menos con fantasías propuestas por los ilusos e interesados de siempre; nuestra lucha sigue siendo la misma, aquella que facilite el camino para la realización de unas elecciones libres, pacíficas y democráticas, por manera que el pueblo, como único destinatario de la soberanía nacional, decida qué clase de gobierno y de sistema político quiere para nuestro país. Cualquier opción intermedia, no pasa el más mínimo y riguroso análisis político y legal.

Estoy más que consciente que mi condición de encontrarme en el exterior, no me permite referirme a las acciones que han tomado nuestros dirigentes, el camino que han escogido, y las estrategias diseñadas para el logro de los objetivos trazados; pero lo que si me es permisible es opinar sobre lo que yo creo, sin criticar ni cuestionar a nadie; por el contrario, respetando siempre lo que piensan y determinan otros sobre el terreno de los acontecimientos.

Sigamos adelante, la Venezuela pujante que lucha ardientemente y sin cesar en la búsqueda de su propio destino. No olvidemos nunca, que en definitiva se trata de algo muy simple, o son ellos o somos nosotros. Nos encaminamos a la confrontación definitiva, y es aquí donde debemos recordar las palabras de Sir Winston Churchill ante la Cámara de los Comunes el 13 de Mayo de 1940:

“ Me preguntáis; Cuál es nuestra aspiración? Puedo responder con una palabra: Victoria, victoria a toda costa, victoria a pesar de todo el terror; victoria por largo y duro que pueda ser su camino; porque, sin victoria, no hay supervivencia. Tened esto por cierto; no habrá supervivencia para todo aquello que el Imperio Británico ha defendido, no habrá supervivencia para el estímulo y el impulso de todas las generaciones, para que la humanidad avance hacia su objetivo.”

Julio 7, 2017

FPP