LA ESTOCADA FINAL
A
propósito de lo ocurrido el pasado 16 de Julio, a lo largo y ancho de toda Venezuela,
y en innumerables países en el exterior,
no hay ninguna duda de que el país se expresó de una manera contundente
y clara, no solo en contra de una Asamblea Nacional Constituyente inconsulta,
además de ilegal e inconstitucional, sino también en contra de un régimen que
ya no queremos, de un Presidente no solo incompetente e incapaz, y de toda su
pandilla de secuaces que han medrado y se han enriquecido a costa de todos los Venezolanos
durante los últimos 18 años.
La
jornada del 16 de Julio, debe leerse e interpretarse como un mandato muy
preciso, enviado por más de 7.5 millones de Venezolanos, no solo al régimen,
sino también a sus representantes legítimamente elegidos, para que asuman
definitivamente la responsabilidad a la que están obligados, de dar respuesta a
las angustias y a las necesidades del pueblo Venezolano. Ese mandato les
conmina a actuar rápida y diligentemente en ofrecer al pueblo el camino preciso
y expedito que nos permita salir de este gobierno a la brevedad posible y que
se articulen los mecanismos necesarios para unas elecciones libres y
democráticas en nuestro país.
Estoy
muy claro que este proceso no es fácil, estará lleno de dificultades, trampas
de todo tipo, tramoyas para engañar, en fin todo de lo que es capaz este
gobierno para tratar de mantenerse en el poder, como única fórmula de salvación,
y la única que les garantiza inmunidad, así sea temporal, contra las cuentas
que habrán de rendir ante la Justicia.
No
hay tiempo que perder, una vez mas no se trata de juegos florales, nos estamos
jugando el futuro de la Patria, el futuro de nuestros hijos y nietos, el futuro
de una Venezuela libre, que pueda vivir en paz, en armonía y en la búsqueda
de su mejor destino.
Todos
sabemos que el gobierno está al borde del precipicio; los resultados del
Domingo han sido un puntillazo a su ya
desgastado prestigio nacional e internacional, se ha develado su corte fascista
y antidemocrático, como un gobierno que pretende imponernos a la fuerza, no
solo una ANC inconstitucional e ilegal , sino que a través de ella pretende
imponernos un modelo de país que ha fracasado históricamente, y que los
venezolanos no queremos, Así ha quedado manifestado en el mandato que le enviáramos
a nuestros dirigentes el pasado Domingo 16 de julio.
Corresponde
ahora a nuestros líderes leer correctamente el mandato recibido, y tomar las
acciones que sean necesarias para responder a esas aspiraciones. Lo que
queremos no es nada que no se sepa, y que hemos venido reiterando en los
últimos meses. Queremos que se celebran elecciones generales para elegir un
nuevo gobierno, queremos que se le restituyan a la Asamblea Nacional todas sus
facultades constitucionales; que se renueven los poderes públicos, particularmente
el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral; que se liberen
la totalidad de los presos políticos, y que se abran los canales humanitarios
que faciliten el proceso de acceso a alimentos y medicinas tan requeridos y
necesitados por la población menos favorecida.
Si
a lo anterior le agregamos, la manifestación clara e inequívoca de numerosos
países que exhortan al gobierno a desmontar la constituyente, así como las
expresiones de algunos gobiernos como lo sería los Estados Unidos de América de
aplicar sanciones económicas severas a Venezuela, en caso de que continúe
adelante con su Constituyente, deben servirnos de acicate para no bajar la
guardia frente a un adversario tramposo y resabiado. Esto es como una pelea de
boxeo donde tenemos al rival contra las cuerdas, tambaleante, y en lugar de
rematarlo nos retiramos y lo invitamos al centro del ring. No, eso no es
posible, al adversario herido se debe fulminar allí en las cuerdas, con todas
la fuerzas que tenemos, que no son más que la razón, la voluntad y la fuerza
para conquistar nuestra libertad.
En
mi opinión, hay demasiados signos de que el gobierno se encuentra contra las
cuerdas, está herido fatalmente, y solo debemos ser precisos en la estocada
final que permita continuar avanzando en la consecución de nuestros objetivos.
Me
hago algunas preguntas y quisiera tener respuestas. Si estamos a menos de 15 días
de que celebre la pretendida elección de la ANC; por qué esperar tantos días
para nombrar los magistrados del TSJ?; por qué la Asamblea Nacional no se
declara en sesión permanente y procede a aprobar lo que tenga que aprobar ,
para disponer desde ya de las herramientas que se requieren para facilitar el
trabajo de un nuevo gobierno; por qué dejar para el jueves un Paro Nacional de
24 horas; por qué no designar un nuevo Consejo Nacional Electoral, si sabemos
que las 4 arpías tienen sus periodos vencidos; Por qué no tener definido un
plan de acción coherente y coordinado que permita accionar al nuevo gobierno?.No
podemos ni debemos ser timoratos en las acciones y decisiones que han de
tomarse ya.
Yo
no quisiera ni pensar que a estas alturas de la pelea, último round, haya discrepancias dentro de la MUD,
divergencias siempre las ha habido y las habrá, pero coherencia en la dirección
a seguir es más que importante, claridad en que las acciones a tomar sean
concertadas en una misma dirección. Siempre he estado consciente de que manejar
y poner de acuerdo a tantos intereses disímiles en un cuerpo colegiado como la MUD,
no debe ser una tarea fácil para nadie; lo que si tengo claro es que no pueden
haber intereses subalternos que estén haciéndole el juego al gobierno, y darles
un segundo aire, para luego salir quien sabe con qué clase de trampa o
triquiñuela.
Con
este gobierno de bandidos y malhechores, no se puede ni se debe negociar; lo
que corresponde es proceder a propinarle la estocada final, como dije, está
contra las cuerdas, le falta aire, ya tiene las manos casi caídas, solo falta el
remate para que, una vez liquidado, podamos levantar los brazos en triunfo, que
será el triunfo de la Patria nueva y renovada, que se yergue firme, serena y
esperanzada en la conquista de su Libertad y de su promisorio futuro.
Weston,
July 18, 2017
FPP