Friday, December 29, 2017




PERDÍ A MI PAÍS


Ya en las postrimerías del año 2017, pienso y repienso sobre lo que ha acontecido en mi país Venezuela en los últimos 18 años, y no dejo de sentir más que una profunda tristeza al ver como se ha ido materializando la destrucción programada de uno de los países más pujantes de América Latina.

Han sido muchas las oportunidades en las que me he permitido escribir sobre Venezuela y sus circunstancias, desde el año 2004, cuando , si se quiere, comencé a escribir con una reflexión que denominé “La Venezuela que yo sueño”. Hace ya largos 14 años señalaba:

“Es la hora de soñar y de creer en un país distinto, en donde quepamos todos los venezolanos, con nuestras diferencias; un país que sea ejemplo de democracia real, de funcionarios probos, de una administración publica eficiente, de servicios públicos que funcionen; un país donde la solidaridad con los demás no sea un slogan político sino una obligación moral para con nuestros compatriotas y arraigada en el corazón; un país donde nuestros hijos y nietos puedan vivir en libertad, donde tengan oportunidades de crecimiento personal y profesional; un país donde existan y funcionen las instituciones; un país donde impere el estado de derecho y sobre todo la justicia, pero no una justicia vacía sino aquella que tenga contenido social y sea igual para todos; un país abierto, sensible, moderno y donde no existan diferencias ni odios, sino la voluntad y el esfuerzo colectivo y creador para hacerla cada vez más grande y próspera; en fin un país donde valga la pena vivir y luchar.” 

Así fueron pasando los años y continuaba soñando por una Venezuela libre y democrática, ; en otras reflexiones me refería a las diferentes oportunidades que hemos tenido a lo largo de estos años para salir de esta pesadilla y ello no ha sido posible; mientras tanto mi país continuaba su marcha indetenible hacia su propia destrucción, en todos los órdenes, económico, político, moral, social y emocional.

Hemos sido testigos y uno no puede dejar de sorprenderse de la capacidad de destrucción que ha tenido este gobierno para que en apenas 18 años haya convertido a Venezuela en uno de los países, si no el primero, con mayor inseguridad en el mundo; un país con la mayor inflación del planeta, 2000% para el 2017, 82% de pobreza, 15% come de la basura, el dólar paso de 500 a 112.000 bajo este régimen, 3.500 asesinatos políticos, 70% de las empresas cerradas, 555% de incremento en el salario mínimo en 10 meses, 63% de deserción escolar, 20% de la población ha huido del país; sin reservas financieras en el Banco Central, con una profunda crisis humanitaria por la escasez de alimentos y medicinas para los más necesitados; un país con más de 600 presos políticos que han recibido y continúan recibiendo tratos inhumanos en los recintos donde los tienen recluidos, un país sin justicia, sin poderes públicos independientes; por el contrario los que existen son apéndices del gobierno y solo siguen instrucciones del chofer de Miraflores. Un país donde las Fuerzas Armadas se han plegado al régimen para poder seguir disfrutando de las prebendas que este le otorga, a cambio de su subordinación y su lealtad, siendo la manera de encubrir el más profundo sistema de corrupción a todos los niveles dentro de las Fuerzas Armadas, y en general, en toda la red de los poderes públicos en Venezuela.

Y así pudiéramos seguir mencionando índices hasta el cansancio que demuestran claramente el nivel de desgracia que sufre Venezuela, y muy lamentablemente no se vislumbra una luz al final del túnel. Cada día que pasa siento que perdí a mi país, que no hay opciones para lograr el anhelado cambio, que es tal el nivel de sojuzgamiento al que tienen sometido al pueblo venezolano que pareciera que hemos perdido la voluntad de luchar. El hambre, la miseria y las necesidades del pueblo venezolano lo han desviado del camino, y hoy solo se lucha por sobrevivir; mientras tanto el régimen se consolida y se atornilla en el poder.

Sé que el título de esta reflexión puede sonar muy pesimista de mi parte, pero es que los signos que vemos en nuestro pueblo parecieran señalar que el gobierno ha tomado todos los espacios, y tienen todo el poder para mantenernos a raya en nuestras aspiraciones de libertad.

Me resisto  a rendirme frente a esta pandilla de forajidos que se han adueñado de Venezuela, y así como yo estoy seguro que la mayoría del pueblo venezolano piensa lo mismo. Hoy me reafirmo en esa convicción. No se trata de un simple deseo, sino de una realidad que se vive en Venezuela día tras día. La lucha ha sido y es desigual; ellos amparados en las armas, en su brutal represión, en el amedrentamiento expresado en todas sus formas, apoyados en forma descarada por unos poderes públicos secuestrados por el régimen.

Del otro lado de la ecuación, encontramos un pueblo sin armas, solo amparados en la firme convicción de sus ideales, su vocación libertaria, su expreso deseo de manifestar su voluntad , para garantizar el regreso al país de un régimen de libertades, de un régimen democrático, que respete la libertad y que garantice la activación de un movimiento para que por las vías legales, pacíficas y constitucionales conduzca a la realización de una elecciones libres, y darnos el gobierno que nos merecemos, y así iniciar el largo y doloroso camino de la reconstrucción de Venezuela.

Sigamos adelante, la Venezuela pujante que lucha ardientemente y sin cesar en la búsqueda de su propio destino. No olvidemos nunca, que en definitiva se trata de algo muy simple, o son ellos o somos nosotros. Nos encaminamos a la confrontación definitiva, y es aquí donde debemos recordar las palabras de Sir Winston Churchill ante la Cámara de los Comunes el 13 de Mayo de 1940:
“ Me preguntáis; Cuál es nuestra aspiración? Puedo responder con una palabra: Victoria, victoria a toda costa, victoria a pesar de todo el terror; victoria por largo y duro que pueda ser su camino; porque, sin victoria, no hay supervivencia.”

Sí, se acerca el final de una larga batalla por la conquista de nuestro futuro, y más que el nuestro, el de las futuras generaciones de venezolanos , que tendrán la dicha de vivir , crecer y luchar en una Venezuela libre, democrática, próspera y encaminada  a la consecución de su destino como Nación. Por todo eso me resisto a sentir que perdí a mi país.

Weston, Diciembre 29, 2017

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Monday, December 18, 2017



LA NOSTALGIA DE LA SEPARACIÓN


Dos circunstancias  me motivan a escribir esta reflexión. Una de ellas fue a propósito de una conversación con mi esposa sobre lo duro y difícil de la separación de la familia; y la otra , con motivo de la celebración reciente, el pasado 23 de Noviembre del Día de Acción de Gracias acá en los Estados Unidos, y también, por qué no decirlo, alrededor del mundo.

Al fin y al cabo, de lo que se trata es de dar gracias a la Divina Providencia, sea cual sea la forma en como la concebimos, por todas las cosas buenas que nos ha brindado durante el año que está próximo a terminar. Esta fiesta es, si se quiere, la fiesta o celebración más importante para el pueblo norteamericano, incluso más que las propias navidades, y es la ocasión más propicia para el reencuentro familiar, para compartir no solo la mesa en la cena de Acción de Gracias, sino para compartir en familia sobre los sueños cumplidos, y por cumplir,, siendo el fin de semana donde se produce la mayor movilización de personas, ya sea por tierra, mar o aire, con el fin de ese añorado reencuentro familiar.

Estas fechas, por su propia naturaleza, son propicias a la reflexión y al reencuentro. Se acercan las Navidades, y esa también es una nueva oportunidad para materializar esa posibilidad de reunirse en familia para conmemorar la tradición cristiana del nacimiento de Jesús.

Para nosotros los Venezolanos, a pesar de ser fechas, ambas, donde quisiéramos reunirnos en familia, hoy por hoy  se ha convertido en una especie de misión imposible. Gracias a la diáspora de los venezolanos alrededor del mundo, producto de esa desgracia que han significado para nuestro país el innombrable comandante eterno y su heredero el chofer de autobús que conduce a Venezuela al abismo; los venezolanos nos encontramos diseminados por el mundo, lejos de nuestros seres más queridos, por imperativo de estas infelices circunstancias.

Tiempos estos de nostalgia por la separación, de incertidumbre por el futuro, tiempos que quisiéramos borrar de nuestro recuerdo, y atesorar solo aquellos donde todos en familia compartíamos con familiares y amigos las celebraciones de estas hermosas fechas.

Conversando sobre el tema, pensaba, que triste puede resultar que todas mis hijas se encuentran fuera de su país de origen, mis nietos crecen lejos de sus raíces, y no nos resulta tarea fácil el poder disfrutar de sus andanzas y aventuras. Circunstancias diversas las han ubicado en diferentes ciudades de los EEUU y de Europa. De allí la dificultad para reencontrarse, así fuere con alguna de ellas, mas no con todas juntas pues ello sería una tarea de difícil realización.

Hoy más que nunca añoro la posibilidad de ese reencuentro, para rememorar tiempos idos pero que se encuentran indisolublemente unidos en el corazón. Recuerdos de toda índole, y en los que hoy participarían nuestros nietos, que son al fin y al cabo la continuidad de nuestra existencia.

Ya son muchos los años, en los que hemos sufrido la nostalgia de la separación, y así como nosotros, tantas otras familias que igualmente han sufrido y sufren la ausencia de sus seres queridos en esta época del año .

A pesar de todos los avatares y el dolor que ello produce, sea propicia la ocasión para llenarnos de esperanza y optimismo para que en un futuro cercano, con la ayuda de la Divina Providencia, se allanen los caminos que nos permitan el añorado reencuentro con los nuestros. Así será.

Weston, Fl  Diciembre 17,2017

FPP  

  

Tuesday, November 21, 2017



LOS HERMANOS DE LA VIDA



Siempre ha estado tentado a incluir en mi blog una reflexión sobre la amistad, los amigos, y todo lo que ello implica o involucra. Sin duda que este ha sido un tema sobre el cual se ha escrito mucho, y no hay persona en el mundo que no tenga algo que decir sobre la amistad.

Las complejidades del tema lo convierten en uno de aquellos sobre los que se genera más discusión o controversia, y ello por cuanto todo el mundo tiene una visión muy particular sobre la amistad, todas ellas muy respetables, por lo demás, y sobre las cuales no emito juicio alguno.

Yo particularmente voy a referirme a mi particular concepto de la amistad y de cómo la he percibido en el tiempo, y cuales han sido mis experiencias al respecto.

Debo empezar indicando que las amistades se forjan a lo largo de toda la vida, comenzando con nuestras primeras amistades de la infancia, donde nuestra convivencia a nivel escolar, nos lleva a hacer amigos como quien cosecha manzanas, es decir a montón. En la mayoría de los casos esas amistades nacidas a la luz y bajo el cobijo del puro sentimiento no internalizado, normalmente duran lo que dura esa hermosa etapa de nuestras vidas. Vagamente recordamos sus nombres y las cosas que compartimos.

Ya en otra etapa, cuando somos ya adolescentes nacen nuevas amistades y en este período ya se orientan a amistades de ambos sexos, por aquello del despertar a la vida. En esta etapa de nuestra vida tenemos un poco más de conciencia y somos relativamente un poco más selectivos al escoger nuestros amigos; fundamentalmente basado en la identidad de propósitos, las cosas comunes  que nos identifican, maneras de hacer, de actuar y de pensar. Este no deja de ser un período maravilloso para forjar los que podrían ser tus amigos de toda la vida. Si eres suficientemente acucioso en el análisis, y en la escogencia, es posible que tengas la suerte de poder conservar para siempre algún amigo que fue tu compañero de aventuras en esa etapa tan especial de aprendizaje, en todos los ámbitos y del inicio de la madurez y forjamiento de nuestra propia personalidad. Feliz aquel que ha logrado mantener y conservar al menos un amigo de esta época, el cual hoy engrosa lo que yo he denominado tus hermanos de la vida, con lo cual encabezo esta nota.

Cubierta esa fase, entramos ahora a nuestra etapa universitaria, aquella donde más posibilidades se abren para iniciar nuevas amistades, por multiplicidad de razones, intereses comunes, eventuales profesiones similares; allí podrías encontrar tus futuros socios de negocio o de profesión. Allí ya se entra en una etapa de madurez que te permite identificar mejor quienes podrían ser tus amigos y quiénes no. Allí se comienza a identificar, o separar más bien, los amigos de los simplemente conocidos, a los cuales puedes incluso apreciar, pero que ya decidiste que no entrarán en tu reducido número de aquellos que consideras tus amigos.

Ahora entramos en la que quizás es la etapa más relevante, y es nuestra vida profesional, en la que ya en plena madurez personal hacemos nuevos amigos y, quizás con suerte puede uno encontrar alguno de aquellos que van a perdurar en el tiempo. Son muchos los intereses que se mueven, y si no hay una plena coincidencia sobre los aspectos fundamentales de la vida, será muy difícil que pueda o puedan mantenerse en el nivel que uno desearía.

Luego de cerrado ese período de maduración, podemos hacer un alto en el camino  y  adentrarnos en el período que yo llamo, el del estante o del escaparate. Un apreciado y viejo amigo solía indicar que los amigos son como los jarrones en un estante, que tiene diferentes niveles; en otras palabras algo así como nivel 1 para los menos amigos y nivel digamos 5 para los más amigos. Ese estante es algo dinámico y se mueve constantemente. Nosotros mismos lo modificamos de tanto en cuanto; algunos suben en el escalafón y otros bajan, dependiendo de las circunstancias. En ocasiones es posible que alguno que está en el tope del estante, no solo baja considerablemente, sino que puede simplemente desaparecer del estante.

Esta es tal vez, la ilustrativa imagen con la que suelo encasillar a mis amigos; me ha enseñado la vida que cada vez es más escasa de figuras, y es claro que las que van quedando son precisamente aquellas que fueron forjadas al calor de la juventud, en muchas ocasiones, o al calor de circunstancias inexplicables que convierten una amistad aparentemente ocasional, en algo con un carácter profundo y permanente.

En el proceso, son muchos los desencantos y los desaciertos, los errores y los aciertos, pero en el balance siempre encontraremos, que cada uno en su momento, tuvieron un rol importante en nuestras vidas, y de ellos en la mayoría de los casos se guardan gratos recuerdos de tiempos compartidos en este largo transitar.

Ya en la madurez de los años, muy posiblemente podemos contar con muchos amigos, con gente que te aprecia y respeta, y a quienes uno quiere genuinamente; pero lo que sí es claro para mí, es que ya tienes definido ese estante,  en el que ocupan un lugar especial los que son tus hermanos de la vida, que por cierto, posiblemente te sobren dedos de una sola mano para contarlos.

Weston, Noviembre 21, 2017

FPP     

Friday, November 17, 2017



ESPAÑA: UNA SOLA NACIÓN


Desde hace más de un año que no escribo nada sobre España, país que siempre ha sido centro de mi atención, por multiplicidad de factores, y siempre preocupado por todo lo que acontece en ese querido país. En aquellas oportunidades en que publicara algunas reflexiones sobre lo que ocurría en España para ese momento, estaban básicamente vinculadas a sus avatares políticos, y todo lo que significaron esos meses de incertidumbre luego de las elecciones generales de Diciembre del 2015.

Hoy son otras las motivaciones que me llevan a reflexionar sobre lo que ha estado ocurriendo en España en los últimos meses hasta el presente, todas ellas relacionadas con el llamado proceso independentista Catalán, con miras a que la Generalitat de Cataluña se separe definitivamente de España, y se erija como una nación independiente.

Para abordar un tema complicado y escabroso, es pertinente referirnos, aunque brevemente, sobre los orígenes de este conflicto, y de cómo esas circunstancias históricas han marcado y aún marcan el devenir del pueblo español. Sabemos que España es el producto de la unificación, a veces forzada, de una serie de reinos y sus respectivas extensiones territoriales, hasta que fue posible la unificación total ya para el año 1492.

Antes de eso, España como nación no existía, era una sumatoria de pequeños  reinos en los que habían derivado a partir de la época medioeval; señores feudales que se adueñaron de vastos territorios donde eran amos y señores, y que convirtieron en reinos, de alguna manera independientes. Es relevante señalar que dependiendo de la ubicación geográfica de dichos reinos dentro de la península ibérica, y derivado de la influencia, mayor o menor, que hubiesen tenido aquellos conquistadores que estuvieron en la península desde tiempos inmemoriales, pasando por los celtas, visigodos, carolingios, romanos , árabes,  quienes dejaron inmensa huella en lo cultural, económico y social en la península.

Producto de la paulatina unificación territorial que se fue dando en España, ya fuese a través de guerras, matrimonios de conveniencia u otras, se fueron delimitando reinos cada vez más fuertes y poderosos, no solo en lo territorial sino en lo militar, cultural y económico. No fue sino hasta 1492, con el matrimonio de Isabel de Castilla , Reina de Castilla y León y Fernando de Aragón, Rey de Aragón, cuando se produce la reconquista de España y con ella la unificación territorial . La unificación total se logra en 1512 con la anexión de Navarra, consolidándose así España  como una sola nación, y así se da inicio a la edad moderna y a su ubicación en el mundo, y a su deslumbrante desarrollo en los siglos por venir.

Sería demasiado prolijo continuar analizando estos orígenes, solo quería dejar sentado que no tiene por qué sorprendernos la pretensión de Cataluña para declararse independiente, y por ende, consumar su separación de España.

Cataluña, sin duda presenta unas características singulares, en términos de cultura, tradiciones, lengua y orígenes, que al través de los años se han expresado en sus aspiraciones de consolidarse como una nación independiente. Sin menoscabo de que ello pudiese ser una aspiración legítima, es importante tener presente que la misma no podría materializarse en detrimento de las normas legales y constitucionales que aplican a la totalidad de los Españoles.

Desde que se aprobara la Constitución Española, en referéndum el 6 de Diciembre de 1978, quedó definido que ese era el marco constitucional aplicable a todos sus ciudadanos, respetando sus diferencias étnicas, sus tradiciones e incluso sus diferentes lenguas o dialectos, pero siempre apegados a esas normas constitucionales que rigen para todos.

No se puede pretender realizar una consulta popular , solo en Cataluña, a todas luces ilegal e inconstitucional; y con fundamento en dicha consulta someter al Parlamento Catalán una Ley de Ruptura; y posteriormente pretender hacer una declaración de independencia irrita, y totalmente fuera del marco legal y constitucional vigente en España.

Si los Catalanes quieren mantener sus aspiraciones de independencia, deberían hacerlo con el uso de las herramientas que la Constitución establece, y siguiendo todos los pasos que correspondan, para que sea la totalidad del pueblo español quien exprese su voluntad, en referéndum sobre una eventual reforma de la Constitución que reconozca a las comunidades autónomas su derecho a la autodeterminación, tal y como ha sido reiterado por el Tribunal Constitucional Español.. Mientras nada de esto ocurra, deben y tienen que apegarse a la Ley y a la Constitución, caso contrario serían reos de delito, por violación de la Constitución, y , por ende, sujetos a la aplicación de las penas que la ley establece para ello.

En el fondo, de lo que se trata es de respetar las reglas del juego democrático, y no que a través de argucias e interpretaciones  legales, llevar por un solo camino la voluntad no expresada libremente del pueblo español en su globalidad.
Es mi opinión, sin detrimento del debido respeto a los que opinan lo contrario, España será más fuerte mientras se mantenga unida. No presagiaría nada bueno para Cataluña si su separación pudiera materializarse.

Toda la gente que ha hecho esto debería asumir sus responsabilidades de todo tipo, incluidas las judiciales y apartarse voluntariamente de la política, probablemente para siempre. Los Catalanes no se merecen estos gobernantes frívolos e irresponsables que han hecho un inmenso daño a Cataluña y a los Catalanes, fruto de sus ambiciones personales y políticas.

Weston, Noviembre 17,2017


FPP

Thursday, November 16, 2017


LA INDUSTRIA DEL DOLOR



Conversando con un apreciado amigo sobre todas las circunstancias vividas durante todos estos meses, para ser más exacto, desde hace casi un año, relativas al problema físico que padezco, y de cómo a esta fecha no he encontrado el alivio al que aspiraba, se le ocurrió indicarme que estábamos en presencia de la industria del dolor, expresión esta que me motivó a volver sobre el tema, y con la cual encabezo esta nota.

Así es, ya casi a punto de celebrar el primer año de este dolor, vale la pena reflexionar de nuevo sobre este tema, para reiterar o confirmar sobre lo que ha sido , no solo por mi experiencia personal, las inequidades del sistema medico de este país. Efectivamente he sido objeto de atención médica, profesional, pero que se encuentra atada de pies y manos, por un sistema que les obliga o constriñe a actuar de acuerdo a determinados protocolos, que al fin y al cabo no son más que mecanismos que aseguran una efectiva retribución por los servicios prestados, del cual se benefician todos los involucrados en una cadena de intereses económicos subyacentes en el sistema.

El sistema médico está diseñado para convertir al paciente en una especie de conejillo de indias, donde tratamiento tras tratamiento, se van despejando las opciones ya establecidas, para continuar manteniendo a la persona atada a un régimen, donde no es precisamente su bienestar  el que recibe la mayor consideración.

Así ha sido mi experiencia; a la fecha llevo cuatro procedimientos de inyecciones, unas llamadas epidurales, y ahora otras que si orientadas a las facetas, léase una parte de la columna que hace de mecanismo de control de las desviaciones, y que permiten mantener la alineación de la columna en todos sus niveles. Como eso no funciona como debería hacerlo, entonces vamos a la fase dos, o sea más inyecciones, ahora orientadas a los nervios aprisionados o comprimidos, con el propósito de lograr que desinflamen y produzcan como resultado un alivio del dolor. Si esto no fuera suficiente, entonces habría que intentar otro procedimiento con el mismo propósito.

Como vemos, se trata de andar de procedimiento en procedimiento, cada uno de los cuales tiene un costo, y así se mantiene la rueda en movimiento en este inmenso negocio que es la medicina.

Muy desafortunadamente, hemos tenido que pasar y vivir todo esto para percatarnos de lo perverso del sistema, y de sus nefastas consecuencias para la salud mental y física de aquel que lo recibe. Pasan los días y los meses, y no se le encuentra una salida definitiva al problema, el cual está perfectamente identificado, pero cuyo resultado final depende del manejo más o menos uniforme de los protocolos pre-existentes, para la solución de las calamidades del paciente.

En realidad, a veces ni siquiera parece ser culpa de los médicos tratantes; es el sistema el que los obliga a actuar de una determinada manera, y no pueden salirse de esas reglas del juego, so pena de poner en riesgo su trabajo.

En el mes de Abril del corriente año escribí una nota sobre este asunto, con mis reflexiones sobre el sistema, basado en la experiencia que había tenido hasta ese momento. Pensé que esa sería la única vez que me vería obligado a opinar sobre el tema; pues aquí me ven, meses más tarde, aun con el dolor que vive conmigo, reflexionando de nuevo sobre lo mismo. Esto de la medicina del dolor, con el cuento de que tu caso no es de cirugía, se ha ido convirtiendo en la industria del dolor.

Muy lamentablemente, debo reiterar lo que ya dijera en oportunidad anterior: “Al fin y al cabo el paciente no es más que un número en este juego; en este mundo de trámites, referencias médicas, autorizaciones; donde lo menos importante es la salud o el bienestar del paciente; este último que espere, en definitiva es el último eslabón en la cadena.

Resulta muy frustrante verificar de primera mano, que en este llamado primer mundo, para recibir oportuna y eficiente atención médica, tengas que pasar por innumerables trabas y limitaciones de todo orden, y mientras tanto sufrir las consecuencias de tus padecimientos de salud, que en este caso se asocian  a un dolor, el cual en múltiples ocasiones resulta insoportable.”

Ya pronto voy al quinto intento de inyecciones en mi espalda, supuestamente todas orientadas a aliviar este dolor, que sin embargo aún persiste. Ojala la industria del dolor considere que ya ha sido suficiente tanto ensayo con mis padecimientos, y de una vez por todas encuentre el alivio que me merezco.

Weston, Noviembre 16,2017

FPP


VENEZUELA: UN PAIS FALLIDO



Aquí de regreso, luego de un tiempo fuera de circulación por razones de salud. Obviamente, cuando tienes que vivir con un dolor las 24 horas del día y los 7 días de la semana, no resulta estimulante  sentarse a escribir sobre tantas cosas que acontecen en el mundo, particularmente las que ocurren en mi atribulado país, y sobre todas aquellas cosas que transitan por nuestra mente como una especie de torrente sin fin de imágenes, de recuerdos, de inquietudes, y sobre todo de reflexiones sobre la vida y sus circunstancias.

Había decidido, desde el pasado 6 de Septiembre el no volver a escribir sobre Venezuela y sus desgracias. En esa oportunidad escribí una reflexión que titulé “CONSUMMATUM EST”, toda vez que a mi juicio todo se había consumado en Venezuela y ya no valía la pena seguir dándole vueltas a un tema ya casi agotado, y que lo único que deja es rabia, frustración y desesperanza a la luz de los acontecimientos que se desarrollan día a día en nuestro país.

En aquella oportunidad señalaba: “No puede uno dejar de sorprenderse de la capacidad de destrucción que ha tenido este gobierno para que en apenas 18 años haya convertido a Venezuela en uno de los países, si no el primero, con mayor inseguridad en el mundo; un país con la mayor inflación del planeta; sin reservas financieras en el Banco Central, con una profunda crisis humanitaria por la escasez de alimentos y medicinas para los más necesitados; un país con más de 600 presos políticos que han recibido y continúan recibiendo tratos inhumanos en los recintos donde los tienen recluidos, un país sin justicia, sin poderes públicos independientes; por el contrario los que existen son apéndices del gobierno y solo siguen instrucciones del chofer de Miraflores. Un país donde las Fuerzas Armadas se han plegado al régimen para poder seguir disfrutando de las prebendas que este le otorga, a cambio de su subordinación y su lealtad, siendo la manera de encubrir el más profundo sistema de corrupción a todos los niveles dentro de las Fuerzas Armadas, y en general, en toda la red de los poderes públicos en Venezuela. 

“Un país donde no se puede confiar en el árbitro de unas elecciones libres y transparentes, como quedó demostrado con las elecciones para elegir a la Asamblea Nacional Constituyente, donde se evidenció el inmenso fraude que realizara el gobierno, con el apoyo y la anuencia del Consejo Nacional Electoral.”

“Frente a toda esta debacle de proporciones mayúsculas, la oposición en Venezuela se prepara para acudir a unas elecciones regionales de Gobernadores y Alcaldes, en fecha, aún no precisada, con el mismo árbitro encabezado por la inefable Tibisay, y hemos dejado, no solo las calles como medio de expresión legitimo del descontento de un pueblo obstinado y harto de seguir sufriendo las inequidades de este gobierno corrupto y forajido; sino también hemos dejado de lado el momento histórico para haber forzado un cambio que facilitara una transición hacia una democracia verdadera.”

Tal y como me lo imaginaba, la resultante de lo anterior fue obtener apenas 5 gobernaciones de los 23 que se dirimían en el proceso, dejando evidenciado no solo el fraude mayúsculo cometido por el CNE , sino la incongruencia de una oposición que en busca de satisfacer sus apetencias políticas, dejara de lado el esfuerzo y el sacrificio de un pueblo que estaba decidido a lograr el cambio que todos anhelábamos en nuestro país. No es perdonable haber antepuesto intereses mezquinos y personales ante la batalla que costara tantas vidas inocentes que lo dieron todo en la búsqueda de un futuro mejor.

Que hemos logrado, pues nada, solo avalar el que este gobierno se entronizara aún más en el poder, y ahora cabizbajos no ha quedado más remedio que ver como se les entrega un país, que se hunde en la ignominia y la desgracia.

Hoy, con tristeza, nos encontramos con un país fallido en el más estricto sentido del término, es decir, un país  caracterizado por un fracaso social, político y económico, con un gobierno tan débil e ineficaz, que tiene poco control sobre su territorio, no provee ni puede proveer servicios básicos, con altos niveles de corrupción y de criminalidad, así como una marcada degradación económica. Un estado que no es capaz de aplicar las leyes de manera uniforme, registrando por ende, altas tasas de mercado informal, burocracia, ineficiencia judicial, interferencia militar en la política, poderes civiles no estatales con recursos financieros y poder político superiores al propio gobierno.

Esas han sido las amargas consecuencias que nos ha dejado este gobierno de incapaces y corruptos, que insisten en imponernos su mal llamado socialismo a como dé lugar. Contra ello, solo nos queda una única opción, y no es otra que la de luchar, luchar y seguir luchando, con todos los medios a nuestro alcance, hasta que logremos deshacernos de este cáncer que ya hace metástasis en nuestra Venezuela.

Weston, Noviembre 16,2017


FPP  

Friday, September 22, 2017



LOS RECUERDOS



Por esas cosas de la vida, de repente me detuve y me percaté que desde hace algún tiempo afloran a mi mente multitud de recuerdos de diferentes épocas de mi vida. Me pregunte? Y ello por qué. Es que acaso el recordar se convierte en alguna etapa de nuestras vidas, en una oportunidad de revisar a fondo nuestro transitar terrenal.

Hay recuerdos gratos, algunos realmente hermosos, otros no tanto, y recuerdos trágicos, dolorosos, pero al fin y al cabo, no son más que un reflejo de todo por lo que hemos pasado. Desde nuestra infancia, cuando jugábamos carritos o montábamos caballo en el muro de la casa, o de cuando diseccionábamos lagartijas y las poníamos en formol para regocijarnos con su estructura. Cuando íbamos al Coney Island y comíamos cotufas y algodón de azúcar, y no teníamos que preocuparnos de la diabetes.

A medida que fuimos creciendo, se van agolpando los recuerdos de otra naturaleza; el jugar con pelota de goma en la calle,  donde las alcantarillas del agua eran las bases y había que esperar que pasaran los carros para continuar jugando, cuando íbamos al cine y nos quedábamos dentro al terminar, para ver de nuevo la misma película gratis. Cuando ya adolescentes tuvimos nuestro primer amor, al principio absolutamente platónico, porque nuestro temor y timidez nos impedía decirle nada a aquella persona que nos quitaba el sueño. Cuando ya teníamos la valentía de ensayar aquello de “tu me gustas, quieres ser mi novia”, entonces venía la emoción del primer beso, el abrazo por los hombros, la ida al cine a escondidas, y estar toda la película con las manos entrelazadas sudando, pero del susto o de la emoción.

Que época aquella cuando empezamos a pensar en nuestro futuro, en sobre lo que queríamos ser, policía , bombero, médico , ingeniero, abogado, lo que fuera, pero con la ilusión de poder ver materializados esos deseos o aspiraciones. Nuestro encuentro con la necesidad de aprender cada vez más para ser personas formadas, educadas y cultas. Esa era la época en que nuestros padres se desvelaban por convertirnos en mejores personas y de prepararnos para la vida, porque ellos sabían que algún día no estarían, y teníamos que estar listos para enfrentarnos a nuestra propia realidad.

Cuando ya fuimos a la universidad, todavía muy jóvenes, llenos de energía y entusiasmo, pero también llenos de dudas, temores y sobre todo de mucha inmadurez; sin saber realmente que era lo que estábamos buscando. Toda una época llena de hermosos recuerdos, los compañeros de clase, los primeros encuentros amorosos, nuestra primera experiencia , el descubrimiento del alcohol como desinhibidor de voluntades; nuestros profesores, en fin todo un cúmulo de experiencias que nos fueron forjando y preparándonos para enfrentar la realidad de nuestra existencia. Para esos momentos, todavía sin muchas responsabilidades, y como decían nuestros padres, lo único que te pedimos es estudiar, y no por nosotros sino por ti mismo. Cuanta verdad en esa frase, efectivamente los padres entregan su vida y su alma por darle a sus hijos lo más importante, el más preciado legado, que no es más que una buena educación, y un baúl de valores de todo orden, morales, de conducta, y de forjamiento de personalidades sólidas, que nos dieran el armamento necesario para enfrentarnos con éxito a los retos de la vida.

Obviamente, cada quien tenía que vivir sus propias experiencias, y aprender de ellas, y nadie aprendía de la experiencia de los demás. Eso es así, aun en la vida adulta, cuando nos enfrentamos a situaciones nuevas, y no somos capaces de reconocer lo valioso de la experiencia de otros, para no cometer los mismos errores. Eso pasa con nuestros hijos, a quienes tratamos de transmitirles toda esa experiencia acumulada a través de los años, pero que sabemos no aplicarán hasta tanto no reciban su primera frustración porque algo no salió como esperaban.

La vida está llena de recuerdos, de sorpresas, de alegrías, de sinsabores, de dudas, de temores, pero también de todas las cosas buenas vividas y compartidas con seres queridos, sean estos tus padres, tu esposa, tus hijos, hermanos, familiares, y tus amigos,  algunos de los cuales te han acompañado en ese transitar a lo largo de muchos años, y se han convertido en tus hermanos de la vida.

Ya en la madurez de mis años, he aprendido, y más que eso, entendido, que la vida es solo eso, una acumulación de experiencias y de recuerdos, de momentos felices, contigo mismo, con tu familia, con tu esposa, con tus hijos, y con todos aquellos que la providencia ha puesto a tu lado para compartir. Eso es lo único que realmente nos llevamos cuando Dios nos llama a rendir cuenta. Eso, los recuerdos de lo vivido, pero también muy importante, lo que dejamos, nuestra impronta en nuestros hijos, porque ellos de alguna manera son un reflejo fiel de nosotros mismos, de lo que les brindamos para ayudarles a crecer, madurar y desarrollarse como personas, para que sean cada vez mejores seres humanos, compasivos y bondadosos, y fieles a sus valores y principios, para que así siga rodando la rueda, porque ellos tendrán que hacer lo mismo con sus hijos, y así sucesivamente.

Hoy día, me siento feliz y satisfecho de haber cumplido con los roles que la vida me asignó, como hijo que amó profundamente a sus padres, como esposo que adora a su familia, a la que he dedicado todo mi esfuerzo, para ofrecerles una vida digna y un espacio para crecer y desarrollarse , a mi adorada esposa, mi compañera de viaje en esta aventura de consolidar un hogar para nuestras  hijas y crearles un espacio para que se convirtieran en las mujeres que son hoy en día, a mis nietos, y a mis amigos, y a todos aquellos que de alguna manera han sido factores influyentes en mi vida. Satisfecho de haber cumplido con mis responsabilidades profesionales con responsabilidad, honestidad y profesionalismo. Creo que lo logré, hoy puedo sentirme orgulloso de mis logros; pero mi logro más importante es haber forjado una familia, junto a mi esposa y seis hijas, que nos han dado diez maravillosos nietos, a quienes amo profundamente.

Como todo en la vida, he tenido mis aciertos y mis errores, pero en el balance creo que la cuenta esta más en el haber que en el debe. En esta etapa de mi vida, he decidido hacer lo que siempre quise, pero nunca hice, cual es escribir sobre lo que pienso y siento, no para regocijarme  con ello, sino como un mecanismo de desahogo a lo que quisiéramos expresar, y no nos atrevemos. Estoy feliz de haberlo conseguido, esta manera de expresarme, no necesariamente para compartirlo, pero si como para dejar asentada, cual ha sido mi manera de pensar, mi filosofía de la vida, mis opiniones o sentires sobre diferentes tópicos de la vida humana, o de circunstancias o eventos del tiempo que me ha tocado vivir; y así, cuando sea llamado a rendir cuentas de mi existencia, quede algo que les proporcione, sobre todo a mi familia, a mis hijas y nietos, elementos de reflexión para el mejor desenvolvimiento de sus vidas. Ojalá en su lectura, encuentren respuestas a las múltiples interrogantes de la existencia. Si solo sirve para eso, estaría más que feliz de que así fuese.

Weston, Septiembre 22, 2017


FPP

Wednesday, September 20, 2017


EL MUNDO EN CRISIS

Hace  poco más de un año, me permití publicar una reflexión denominada “Los Signos de los Tiempos”, todo ello derivado de la preocupación al momento por las consecuencias de la multiplicidad de eventos que estaban ocurriendo en el planeta, y que afectaban y afectarían en el futuro la forma en que los seres humanos percibíamos o conceptualizábamos los retos que nos planteaba el siglo XXI.

Para aquel momento, ya estaban presentes una serie de hechos, eventos o circunstancias, que hoy podemos verificar, como se han incrementado o, al menos, se mantienen vigentes y, por supuesto, son motivo de profunda preocupación para los ciudadanos del mundo.

Así vemos cómo se mantiene la confrontación político-militar y religiosa en el Medio Oriente, hoy por hoy exacerbada por la presencia cada vez más intensa del denominado Estado Islámico (ISIS). Este grupo ha logrado en pocos años, desestabilizar aún más el precario equilibrio en esa región del mundo, con el agravante de la problemática que ha generado su persecución político-religiosa a poblaciones enteras, tanto en Irak como en Siria, con la consiguiente crisis de las migraciones hacia otros países, generándose así una situación inédita en cuanto a la acogida de refugiados en otros países de Europa y del resto del mundo. Una manipulada concepción religiosa, utilizada como excusa y con propósitos hegemónicos; y a través del uso del terrorismo como arma de amedrentamiento de poblaciones enteras, hoy vemos con estupor como este grupo pretende imponer, por la fuerza del terror, su concepción política-religiosa al resto del mundo. Así lo evidencian los ataques terroristas más recientes, como el ocurrido en la ciudad de Barcelona, España.

Otros conflictos bélicos, manifestados en diferentes regiones del mundo, y cuando no son tales, al menos se presentan como una amenaza latente para la seguridad internacional, como es el caso de Corea del Norte y sus permanentes ya no solo amenazas de utilización de armas nucleares, sino el lanzamiento de varios misiles y de pruebas nucleares, además de su retórica reiterada de iniciar una guerra con Corea del Sur, lo cual, indefectiblemente, involucraría a los EEUU en el conflicto. La diatriba ha ido subiendo de tono, y las amenazas de parte y parte ya rayan el límite, todo lo cual podría conducir a situaciones de consecuencias impredecibles.  Difícil la tarea de lidiar con un maniático, que funge de líder y del cual se puede esperar cualquier locura, sumándole las actitudes y posiciones de nuestro Presidente acá en los EEUU, el cual también es impredecible; de allí lo delicado de una situación, ya de por si  peligrosa, y potencial de producir consecuencias catastróficas.

El denominado cambio climático o calentamiento global. Una verdad que nos viene agobiando desde hace años, complementada con la indolencia de las grandes potencias mundiales. Situación que nos agobia y nos apremia. Para nadie es un secreto la veracidad de lo que por años se ha venido alertando. Finalmente, en fecha reciente los líderes mundiales han dado un paso importante para iniciar las medidas de alivio necesarias para palear, al menos, los ingentes daños que este proceso ha causado y continúa causando a nuestro planeta.

Hoy por hoy vemos, y no entendemos como, los Estados Unidos se ha retirado del Acuerdo de Paris sobre la base del cuestionamiento de sus dirigentes actuales en cuanto a la veracidad sobre el impacto de la contaminación ambiental en el cambio climático. Me pregunto, es que acaso la actual temporada de huracanes no representa una variante con respecto a lo que ha sido el promedio a través de los años, no solo en número de huracanes sino en la intensidad de los mismos; y que podríamos decir con respecto al número de terremotos ocurridos en los últimos meses, igualmente en su intensidad y duración, como el acontecido en la Ciudad de México el día de ayer. Es que acaso todas estas manifestaciones de la naturaleza no nos estarían mostrando que algo estamos haciendo mal, e indicándonos de una manera dramática las consecuencias de ignorar lo que sucede a nuestro alrededor, es decir, los signos de los tiempos.

Lo anterior no representa sino meros ejemplos de lo que acontece cada día y que genera una angustiosa preocupación por los resultados que no podemos o no queremos visualizar, pero que serían determinantes para el futuro de la humanidad.

Quisiera concluir de la misma forma que lo hiciera hace más de un año, pues la preocupación está latente, por no decir que más angustiosa que antes;  “Lo anterior no representa una visión apocalíptica de lo que pudiera ocurrir en la tierra en algún momento en el tiempo, representa por el contrario una acuciante realidad que toca nuestras vidas todos los días; de allí el sentido de urgencia a las acciones que debemos tomar todos, sin excepción, para contribuir a salvar, de ser ello posible, este minúsculo espacio en el cual nacimos y vivimos, que llamamos nuestro hogar”.

Weston, Septiembre 20,2017


FPP

Saturday, September 16, 2017


EL “ESTADISTA” TRUMP



Tengo varios días debatiéndome sobre cuál debería ser mi próxima reflexión. En las oportunidades más recientes he escrito sobre mi país, Venezuela, y sus tribulaciones de todo orden. Muy tristemente hoy puedo decir que estoy desencantado, por no decir otra cosa, sobre la manera como las cosas se han ido desenvolviendo en el plano político, y también en cómo se acrecienta la crisis en todos los órdenes de la vida ciudadana.

Por esas y muchas otras razones, he decidido regresar a un tema sobre el cual me he pronunciado antes, y no es más que los últimos o más recientes acontecimientos que han ocurrido y ocurren en mi país de adopción , los Estados Unidos de América.

En reiteradas ocasiones he expresado, mucho antes de que ni siquiera fuese candidato a la Presidencia de este país, sobre lo que pienso del Sr Donald Trump, y de lo que significaría para los EEUU la gestión que estaría llamado a realizar como Presidente. No he escatimado en reiterar lo que avizoraba, serían las consecuencias de elegir Presidente al Sr Trump.

Hace unos meses me referí a las situaciones o crisis que se habían generado cuando ni siquiera tenía 100 días como Presidente; ahora toca comentar sobre los últimos acontecimientos, que lo que han hecho es acrecentar y profundizar muchas de las situaciones sobre las que habíamos comentado antes.

Es impresionante observar como en tan pocos meses el Sr Trump, ha tenido la capacidad de envolver a los EEUU en situaciones controversiales, por decir lo menos, algunas de ellas más críticas que otras, pero no por ello menos importantes.

Ciertamente que el Sr.Trump no se nos ha presentado como el Presidente que muchos de sus allegados esperaban, por el contrario se ha presentado como lo que siempre ha sido, un demagogo y un populista, que ha pretendido imponer un estilo de gobernar que no se corresponde en modo alguno con la tradición y lo que se espera del líder del país más poderoso del planeta. Por el contrario, no ha dejado de mostrarse como lo que es, un arrogante empresario, mas no político, que asume su liderazgo a través de querer imponer a los demás sus pretensiones, sin considerar la dificultad que tiene la interrelación entre naciones, y la necesidad de articular políticas coherentes, y en las que debe aproximarse a obtener apoyos o respaldos de sus aliados naturales, por manera de ser más fuertes en la defensa de los intereses, no solo de los EEUU, sino del resto de los países democráticos del mundo.

Por el contrario, el Sr. Trump ha generado adversarios políticos importantes con sus posiciones reflejadas en el retiro de los EEUU del Acuerdo de París sobre cambio climático, por poner un ejemplo. Si a esto le agregamos los otros eventos al inicio de su gobierno como su enfrentamiento con la prensa; y sus veleidades guerreristas con Corea del Norte, no podemos menos que estar preocupados por la forma en que su gobierno se desenvuelve.

Refiriéndonos a los sucesos más recientes, hemos visto las idas y venidas en cuanto a las relaciones conflictivas con Corea del Norte, que continúan siendo motivo de preocupación a todos los niveles a nivel mundial. Las amenazas de uno contra el otro suponen una escalada en las ya tensas relaciones, poniendo en riesgo no solo el equilibrio político de la región, sino que mantienen en vilo a la comunidad internacional en su totalidad, frente a eventuales situaciones que pudiesen conducir a eventos de impredecibles consecuencias.

Si a lo anterior le agregamos los conflictos internos derivados de las posiciones ambiguas del Sr. Trump en relación con las manifestaciones homofóbicas y racistas de grupos que abogan por la supremacía blanca frente al resto de los ciudadanos, mejor ejemplo lo tenemos en los sucesos recientes ocurridos en la ciudad de Charlottesville,  en el Estado de Virginia.

Es insólito observar como se ha ido desarrollando un sentimiento que pudiese conducir a una profunda división en la sociedad norteamericana, y que no se corresponde tampoco con lo que han sido los valores culturales y sociales de un país de inmigrantes, consagrados esos valores en sus instituciones fundamentales. No es aceptable que el Presidente mire hacia un lado cuando se trata de proteger y defender los derechos de los ciudadanos en su globalidad y, de alguna manera, contribuya a fortalecer, sin decirlo, un movimiento que a la larga lo que hará será romper con la convivencia pacífica y respetuosa de los ciudadanos de este país, y a generar una profunda división en la sociedad norteamericana, también de muy serias consecuencias..

Por otro lado, que no podríamos decir de los ingentes esfuerzos del gobierno por acabar en su totalidad con el conocido sistema de salud denominado Obama Care. No han dejado de insistir, con el apoyo de la mayoría republicana en el Congreso, en sus pretensiones de eliminar dicho sistema, sin que se tenga claro lo que ofrecen en sustitución del mismo. Lo único que sí está claro es que tal circunstancia afectará a millones de personas y familias que ya no podrán tener un seguro de salud que les proteja.

Por si lo anterior fuera poco, acabamos de asistir a otro hecho que muestra claramente el talante de este gobierno, cuando el Presidente anunció el fin del Programa “Deferred Action for Childhood Arrivals”, mejor conocido como DACA. Dicho programa fue instaurado por El Presidente Obama en el 2012, a través de una Orden Ejecutiva, para proteger aproximadamente unos 800,000 inmigrantes que eran niños cuando llegaron a este país ilegalmente. El programa les protege en contra de la deportación, y además les permite trabajar legalmente y estudiar.

Lo anterior, ha sido eliminado de un plumazo por el Presidente Trump, dejando abierto un periodo de 6 meses, para que sea el Congreso quien legisle sobre la materia y proponga mediante una Ley la solución a esta situación. Como sabemos los beneficiarios del DACA son conocidos como “Dreamers”, y no porque sean precisamente soñadores, que lo son, sino que ello se deriva de un Proyecto de Ley denominado Development,Relief and Education for Alien Minors ( DREAM ACT), que espera en el Congreso por su aprobación. Excelente oportunidad para reabrir la discusión a nivel del Congreso para que un acuerdo bipartidista permita regular, en forma definitiva, el futuro de tantos jóvenes que sueñan con un futuro mejor.

Quisiera finalizar, explicando el por qué del título de esta reflexión, y para ello me atengo a la definición de la Real Academia de la Lengua Española de lo que significa ser un Estadista, “ Persona con gran saber y experiencia en los Asuntos del Estado”; obviamente ese no es el caso del Sr. Trump, pues ni tiene gran saber y mucho menos experiencia en los asuntos del Estado.

Confirmemos lo anterior con la forma sabia con qué Sir Winston Churchill define a un Estadista: “El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”. También resulta obvio que el Sr. Trump no está pensando en las próximas generaciones, ergo el puesto le queda demasiado grande, razón por la cual para él no habrán próximas elecciones.

Weston, Septiembre 14, 2017


FPP