DEMASIADO
LENTO
Aún cuando me encuentro lejos
de mi recordado país, no por ello dejo de estar permanentemente informado de lo
que le ocurre diariamente. A través de la prensa digital,a la cual todavía
tenemos acceso , puedo estar al tanto de los acontecimientos y de las
realidades que sufren día a día todos los Venezolanos.
No quiero ser repetitivo en
cuanto a referirme a todas calamidades que ha sufrido nuestro país en los últimos
17 años; de eso ya han dado fe los medios y el testimonio de la gente con quien
uno tiene la oportunidad de dialogar o conversar, y sobre lo cual cada quien
tiene sus apreciaciones particulares frente a lo que acontece en Venezuela.
En un escrito anterior me referí, a lo que denominé
“El sueño si es posible”, todo ello fundamentado en el hecho de los eventos
ocurridos el pasado mes de Diciembre, a propósito de las elecciones
parlamentarias, y las cuales llevaron a la Asamblea Nacional una importante mayoría
de diputados opositores. Ello por si solo constituía una señal importante de un
cambio de rumbo que se avecinaba aceleradamente en Venezuela, y por ello me
atreví a afirmar de que si era posible que los sueños se convirtieran en
realidad.
Han pasado casi 3 meses desde
que asumió el Parlamento Venezolano una nueva legión de hombres y mujeres de la
oposición, conformada por representantes de diversas fuerzas política agrupadas
hoy en día, en la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD). A partir de
ese momento se encendieron las esperanzas de los venezolanos, que en su inmensa
mayoría había venido reclamando un
cambio en el rumbo no solo político del país , sino una revisión de sus políticas
económicas que han llevado a Venezuela a un estado de postración como nunca se había
visto en nuestra historia republicana.
Sin menoscabo de reconocer los
esfuerzos que se hacen cada día para llevar adelante los cambios políticos y económicos
que la Venezuela de hoy requiere; que a pesar de todas las trabas y cortapisas
que el Gobierno continua poniendo para hacer nugatorio cualquier acto emanado
de la nueva Asamblea Nacional, el esfuerzo continua pero, a mi juicio, el
proceso avanza muy lentamente.
Mientras se va armando el entarimado que permita, a través
del o los mecanismos que se adopten para poder superar la crisis política existente,
la cual pasa por la salida del Presidente del la República, por manera de
permitir que se abran los cauces democráticos para el establecimiento de un
nuevo Gobierno; el pueblo, la gente en Venezuela sigue sufriendo todas las
calamidades que diariamente sufren en un país absolutamente al borde del
colapso, no solo en lo político sino en lo económico- financiero.
Situaciones tales como la
desbordada inseguridad y consiguiente impunidad para una delincuencia que actúa
a sus anchas, sin que se vean resultados concretos de control por parte del gobierno,
mas bien parece que la aupara; frente a la posibilidad de un casi inminente
colapso eléctrico en el país, del cual nadie parece tener la culpa sino un fenómeno
natural llamado el Niño que ni siquiera tiene la posibilidad de defenderse; la
escasez de agua en el país, con un sistema de suministro en ruinas aunado al
sufrimiento de los Venezolanos para la obtención del apreciado liquido; ni que
hablar de la escasez de alimentos y de medicinas que cada día cobra vidas en Venezuela,
sin que pareciera importarle a nadie. Todos son apenas unos ejemplos de lo dramático
de la situación en Venezuela.
Mientras tanto los voceros del Gobierno
continúan en su misma cantaleta de hace 17 años, culpando a otros de todos sus
desmanes, corruptelas e incompetencias, irresponsabilidades e incapacidades, empezando por culpar al Gobierno Norteamericano de ser
el causante de todos nuestro males. Continúan regodeándose en el poder, viajes inútiles,
cadenas más inútiles todavía, y pare usted de contar.
Han sido muchas las cosas que
se han dicho sobre como esto va a cambiar, pero la gente no percibe ese cambio,
la desesperanza empieza a corroer el alma de los Venezolanos, que ve como su día
pasa entre largas colas para obtener comida, y el asegurarse en cómo llegar a
su casa al menos con vida.
Es preciso tomar acciones más
aceleradas que permitan se produzca un cambio de régimen lo antes posible. Sí ,
por supuesto, en forma democrática, pero no por ello , en forma que permita al Gobierno
reagruparse y continuar tomando aire con el propósito de preservarse en el poder.
Por el bien del país y de su gente, es necesario que a la brevedad se produzca
el ansiado cambio. Ya la gente no aguanta más una situación que los ha llevado
a la máxima desesperación; las consecuencias de esa desesperación pueden ser impredecibles.
El proceso es demasiado lento,
y eso no es necesariamente una crítica, pero si un alerta a nuestros dirigentes
a ser más proactivos en agilizar los mecanismos para que el cambio se produzca
efectivamente a la mayor brevedad.
A esta satrapía de rufianes, corruptos, charlatanes y bravucones de barrio, empezando desde el Presidente Maduro hacia abajo
no se les puede dar más chance. El cambio es una necesidad y un clamor del pueblo. Cualquier tardanza, será en
detrimento de todos los Venezolanos que aun sueñan por una Venezuela donde
prevalezca la justicia y la libertad..
Sunrise , Marzo 24, 2016
FPP