Tuesday, May 8, 2018



UNA ARTISTA EN CASA


Corría el año 1983, cuando la vida por extrañas circunstancias me envió a un apartado lugar de la geografía Venezolana. Me refiero a la Península de Paraguaná, y más específicamente a la Comunidad de Cardón.

Para aquel entonces, acababa yo de regresar hacia unos meses después de culminar mis estudios de Post-Grado en los Estados Unidos de América, y por razones ajenas a mi control, la empresa en la que trabajaba decidió que mi siguiente destino fuera ir a trabajar a esa lejana Península.

Cual no iba a ser mi sorpresa, que apenas a dos días de haber llegado a esa Comunidad, iba a conocer a la persona que cambiaría mi vida, y por ende mi destino como persona y como profesional.

Efectivamente, aquel día en que la vi por primera vez pensé, y es que acaso en este pueblo podía haber una persona como ella? Alta, elegante, hermosa, con una arrolladora presencia y personalidad, y me dije Wow, y esa catira de donde salió?

Creo que caí rendido en el mismo instante en que le dí la mano para presentarme, y pensé también, creo que estas aspirando mucho?

El asunto es que desde ese mismo momento nos convertimos en inseparables, primero como amigos, con el tiempo como novios, y finalmente la convertí en mi esposa; más que en mi esposa, en mi compañera incondicional en esta aventura  de la vida.

También lo he repetido antes, Dios escribe derecho pero con las letras torcidas, y es así, se confabularon todos los astros, el sol, la luna y las estrellas para que en un instante nuestras vidas cambiaran para siempre.

Pero ahora viene lo más interesante, y que dá sentido al título de esta reflexión. El caso es de que a partir del momento en que iniciamos este camino juntos, pues yo tenía una artista en la casa. Así es, Carmen Zoila es una artista plástica que se formó estudiando pintura desde muy joven, y complementados esos estudios con sus estudios de pintura e historia del arte en los Estados Unidos de América; se  ha dedicado durante  más de 40 años al ejercicio de la pintura, no necesariamente como forma de vida, sino como su necesidad existencial de expresar sus sentimientos y su forma particular de ver la realidad, materializada en una larga y exitosa carrera profesional que la ha llevado a exponer en más de 80 exposiciones tanto nacionales como internacionales, siendo que su obra se encuentra representada y exhibida en importantes Museos alrededor del mundo.

Carmen Zoila no ha sido, ni es ni será, una artista dedicada al arte en una forma o con sentido comercial; por el contrario su dedicación a esta disciplina lo ha sido siempre con el afán de expresarse, de mostrar las realidades de nuestra tierra, y de transmitir sus profundos sentimientos con verdadera pasión y constancia.

Yo particularmente, he sido testigo presencial y de excepción, de su dedicación al arte, la he visto pintar al través de los años; la he visto transformarse frente a un lienzo, concentrada y dispuesta, para luego ver el resultado, a veces impredecible o inesperado, de esa simbiosis entre el lienzo y ella, que los hace uno solo, y que al final solo refleja una razón, un sentimiento, una idea, que de alguna manera queda plasmada para siempre y para el futuro.

Como todo en la vida, habrá personas a las que no les guste su obra; habrá otros a los que sí, pero lo que sí es claro desde cualquier punto de vista, es que su trabajo no pasa desapercibido de ninguna manera.

En esa incesante inquietud por saber más , por aprender más, no solo se ha limitado a cultivar su principal pasión como lo es la pintura, sino que además estudió y se graduó como Diseñadora de Modas, con honores, en una prestigiosa institución en Caracas, Venezuela, profesión ésta muy ligada a la pintura y que involucra, diseño, color y confección; igualmente la pintura requiere diseñar ( dibujar) lo que tienes en mente, para luego con los colores que se elijan confeccionar, en el caso de la pintura en un lienzo, esa creación forjada en tu mente.

Adicionalmente, y si por lo anterior fuera poco, no solo ha sido una profesional exitosa en las disciplinas que le han apasionado siempre, sino que además ha sido y sigue siendo una madre a tiempo completo, dedicada por entero a su mayor tesoro que son nuestras hijas. Siempre ha estado allí para ellas, en todas las ocasiones, en todas las circunstancias que les ha tocado vivir; siempre ha sido ese sostén invaluable en donde ellas han encontrado el equilibrio, la sensatez y ese amor incondicional de madre amorosa y solidaria.

Hoy, con el pasar de los años, su condición humana se ha exponenciado para llevarle a todos sus nietos ese mismo amor multiplicado, siendo ellos la continuidad de una obra siempre inconclusa, pero que con su presencia llena todos los espacios para colmarlos de amor infinito.

La vida es y siempre será un misterio, quien iba a decir que esa fortuita circunstancia me colocaría en esas lejanas tierras de mi patria, para encontrar allí no solo al amor de mi vida, sino a la compañera de aventuras en este devenir que es nuestro tránsito terrenal; que llenaría mi vida de todo el amor que sería posible, y que ha estado siempre a mi lado, aun en las peores circunstancias, para apoyarme, consolarme, estimularme, y compartiendo siempre todas las cosas buenas y malas que la vida puede brindarle al ser humano.

Su omnipresencia ha sido un acicate permanente en toda mi vida profesional. Ya hoy siendo y viviendo un periodo diferente y en nuestra plena madurez física e intelectual, sigue estando allí para complementar lo que sea necesario, para continuar siempre adelante con fe, con optimismo y con mucha valentía para seguir enfrentando los retos que nos ofrece la vida.

Esta reflexión estaba orientada en un principio a reseñar solo una parte de las múltiples facetas, sobre todo profesionales de Carmen Zoila, fundamentalmente como artista plástico; pero imposible no hacer énfasis en todas aquellas otras cosas que hacen de ella una persona y una mujer excepcional, no solo como esposa, sino como madre, como hija, como hermana, como amiga, y más importante aun como un ser humano que ha hecho suyo los valores fundamentales del espíritu, por su honestidad, su solidaridad y su permanente disposición, llena de una profunda fe cristina, en tratar de ser cada día una mejor persona .

Sí, es verdad, tengo una artista en casa, pero también tengo a la compañera inseparable, con quien comparto plenamente todos los avatares de la vida, y a quién en estas líneas he querido brindarle un reconocimiento, o más bien un homenaje a su invalorable contribución a que mi vida haya sido, desde que la conocí, más plena y más gratificante.

Sunrise, Mayo 8 , 2018

    





TENGO PRISA


Quizás el título les parezca un poco extraño, pero es la verdad, tengo prisa, mucha prisa, por expresarme. Por decir lo que siento y lo que pienso sin importarme para nada si mi forma de hacerlo es la mejor o la más correcta. Lo que si es cierto es que todo lo que pasa por mi cabeza siento la necesidad de ponerlo en el papel, y dejarlo allí para que algún día, quienes lo lean, ya sea mi esposa, mis hijas, mis hermanos, mis nietos, mi familia, mis amigos, conozcan un poco mejor que pensaba sobre múltiples cosas este humilde aficionado a la escritura.

Por qué tengo prisa? No lo sé, es un impulso, y solo quisiera  tener tiempo para esto, pues si tuviera la oportunidad estaría todo el día escribiendo, sobre lo que se me ocurra, sobre un evento en particular, sobre una circunstancia política que me llame la atención, y sobre la cual tenga algo que decir como lo hecho en reiteradas oportunidades.

Ya lo mencionaba en la introducción de mi primer libro Reflexiones Solitarias recién publicado:

“Con el pasar de los años, y ya en mi adultez, comenzó a motivarme la posibilidad de escribir sobre temas que me apasionaban y continúan apasionándome. De allí surgió la idea que permitiera dejar plasmadas mis personales y muy particulares reflexiones sobre diferentes tópicos o temas que abarcan buena parte en lo que sería la vida cotidiana de cualquier persona.

Quizás por no disponer del tiempo que tal tarea ameritaba, tal vez ocupado en mis compromisos profesionales y familiares, ese libro nunca ha sido posible. Para ello se requería no solo el tiempo, sino la disciplina, y la motivación que te conduzca a hacerlo. Todo ello me ha traído hasta hoy, en que esa aspiración de mis años de juventud, pareciera cristalizar de alguna manera.

Ya en fecha más reciente, y habiendo retomado el propósito de escribir sobre lo que me interesa, decidí abrir un blog, el cual titulé igual a como pensaba titular el libro que nunca escribí, cual es el de “Reflexiones Solitarias”.

En ese Blog empecé con la idea de que fuera una especie de archivo, con propósito de preservación de cualesquiera cosas sobre lo cual se me ocurriera escribir, y nada mejor que hacer uso de la tecnología, para almacenar en un archivo que mantienes en tu computadora, la recopilación de tales escritos.

De eso se trata esta pequeña recopilación de artículos o escritos, o más bien reflexiones, que me he formulado en los últimos tiempos, y que he decidido  compartir con mis lectores.

Refieren a variados temas, eventos, situaciones de la vida diaria, y/o acontecimientos, que me han motivado en un momento determinado a escribir sobre ellos; agregándoles el pequeño ingrediente de mi opinión personal en la mayoría de los casos.”

Y así ha sido y continua siendo, por eso es que tengo prisa, pues empecé muy tarde en la vida a hacer lo que verdaderamente me apasiona, pero como dicen por allí que nunca es tarde para empezar, pues yo empecé tarde, pero con todo el entusiasmo y pasión de mis años de juventud, pero con la madurez que este transitar por la vida me ha dado.

Por ello, es que busco el tiempo aunque no lo tenga, cuando debería dormir, escribo; cuando debería descansar escribo, en fin cuando debería estar haciendo otras cosas también escribo. Se ha convertido en una necesidad existencial, y no quisiera pensar que es porque piense que me queda poco tiempo para continuar haciéndolo, sino porque quiero aprovechar ese tiempo que me queda para hacerlo.

La vida  está llena de paradojas, y me permito repetir lo que escribí en alguna oportunidad sobre las paradojas de la vida:

“Otra importante paradoja que podemos reseñar es aquella que dice, que cuanto menos tenemos más ricos somos. Cuanto más buscamos la tranquilidad y el confort de las posesiones materiales, menos las buscamos en nuestro interior, y nos convertimos en dependientes de ellas. El rico de verdad es el que posee una riqueza que nadie le puede quitar, y esa es la riqueza que está dentro de nosotros mismos, como sería el amor, la sabiduría, el conocimiento, el respeto, la humildad, la solidaridad, y tantas otras riquezas morales y espirituales, que son ilimitadas, más difíciles de conseguir pero, al fin y al cabo, las que generan el mayor grado de satisfacción y felicidad.
El problema mayor radica en que cuando no se tiene esa riqueza interior, se produce la inseguridad, y, en consecuencia, esta inseguridad se suele suplir con el aseguramiento de bienes materiales que nos hacen sentir aparentemente felices y plenos. De allí proviene la famosa frase: “Era tan pobre, tan pobre, pero tan pobre, que lo único que tenía era dinero”.

En fin, ante la infinidad de paradojas que nos ofrece la vida; lo importante es tener la capacidad de internalizarlas y de actuar en consecuencia. De lo que se trata es de valorar el tiempo que tenemos, y a partir de allí desarrollar nuestro propio potencial, pues esa será la persona que mejor apreciará lo que tiene, y más provecho sacara al tiempo que se le ha dado.”

De eso se trata, de aprovechar el tiempo que se me ha dado para expresarme libremente y sin cortapisas de ninguna naturaleza. Por eso pienso, razono, saco conclusiones y luego escribo.

Sí, tengo prisa, y solo me detendré cuando mi tiempo haya llegado. Todo esto me lleva a concluir como lo hice en una reflexión del año 2016 , para decir;

“ Más allá de la experiencia y pensamientos personales de cada quien, creo que cada persona tiene sus razones para vivir y para anhelar seguir viviendo, cada quien tiene sus intereses y sus sueños particulares, sus metas a corto y largo plazo, pero en fin, de lo que se trata es de estar conscientes de que la vida da sus giros inesperados y nunca sabemos cuál es nuestro tiempo restante; de allí que lo más importante sea hacer que cada día de nuestra vida valga la pena, comportarnos y actuar de manera tal  que no tengamos nada de qué avergonzarnos, que dejemos muestro grano de arena en el mundo que nos circunda, dejar alguna huella en la vida de alguna persona que nos rodea, amar intensamente a nuestra familia, a nuestros hijos , nuestros nietos, y recordar siempre a las personas que queremos, y hacerles saber lo mucho que los queremos, no albergar malos sentimientos en nuestro corazón y, en síntesis, trabajar duro cada día para ser cada vez más una mejor persona.”

Weston, Mayo 7,2018
  




LEER Y ESCRIBIR


Como ya lo indiqué en la introducción de mi primera recopilación de escritos o reflexiones, ha sido un hábito constante en mi vida la lectura y la escritura. Desde muy temprana edad mi padre me inducía y me motivaba a la lectura, todo ello con multiplicidad de propósitos.

En efecto, leer como hábito es algo que se aprende, es algo que se enseña a los hijos desde niños, proveyéndolos de aquellas lecturas que pudiesen ser de su interés y que les motivará a continuar leyendo. En cada etapa del crecimiento se van adquiriendo habilidades y destrezas para que la lectura sea algo para el disfrute, pero no solo para el disfrute, sino como una herramienta fundamental en el aprendizaje de todo ser humano. Quien no lee no aprende nada.

En el fondo de lo que se trata es de leer de todo lo que de alguna manera pase por nuestras manos; en cualquiera de esas lecturas por muy triviales que sean siempre vamos a encontrar algo que va a fortalecer nuestros conocimientos, algo que nos va a motivar a seguir leyendo sobre algún tema en particular. En fin algo que va a formar parte de nuestro acervo cultural para el futuro.

No se trata de leer por leer, se trata de aprender a leer primero, de hacerlo como una constante en nuestras vidas, y de allí ser lo más selectivo posible para asegurarnos de leer sobre todo aquello que llame nuestro interés o atención.

La lectura es una infinita fuente de conocimientos de todo orden, como suelo decir todo está escrito, lo que hay es que buscarlo y allí hacerlo nuestro. Cada persona en particular tendrá diferentes intereses en lo atinente a que leer, pero lo que sí es una constante es que la lectura, cualquiera que ella sea les va a proporcionar espacios para la reflexión, el análisis, y para determinar de alguna manera el rumbo de nuestra personalidad y de nuestra visión de la vida.

Yo he encontrado a lo largo de mi vida que la lectura ha sido una fuente inagotable de conocimientos, que no solo del disfrute per se de leer. En ese proceso interminable de aprendizaje siempre vamos a encontrar opiniones distintas, antagónicas, de variada naturaleza en todos los ámbitos, y ello en definitiva nos va a permitir desarrollar la formación de un juicio sobre lo que leemos, y sobre lo que aprendemos.

Esos juicios de valor van a incorporarse en nuestro sentir y pensar sobre los diferentes aspectos de la vida que más nos interesan, y con ello nos armaremos de herramientas que lo único que hacen es fortalecer nuestra personalidad y nuestra posición a los desafíos del mundo moderno.

Por allá en Abril del 2016 en una reflexión titulada “Un libro en tus Manos”, me permití señalar:
 “No hay nada comparable a la lectura de un buen libro, no importa el género de la obra, sea literatura clásica, sea de los denominados “bestsellers”, sea de suspenso, terror o policíaca; de historia o filosofía; lo importante ha sido y es, la generación del hábito de la lectura como instrumento fundamental para el enriquecimiento cultural.
Los avances tecnológicos, si bien nos ponen a la disposición diversos medios para acceder a libros en forma rápida y sistemática; no es menos cierto que esos mismos avances tecnológicos nos han alejado del hábito de la lectura, la cual realizada en una forma consecuente, con constancia y con el propósito no solo de incrementar  nuestra cultura general, sino, más importante aún, por su influencia determinante en la formación mental e intelectual de sus lectores.”

Aparejado con el hábito de la lectura, nos encontramos con la consecuencia natural del mismo cual es el escribir. Cuando me refiero a escribir no lo hago para indicar que todo el mundo por el hecho de leer se va a convertir en un escritor. Hay algunos, entre los que me cuento, que nos gusta escribir sobre las cosas en las que pensamos, como lo hago yo en este momento. Pero ese no es el caso, de lo que se trata es que el hábito de la lectura tiene una relación directa con el saber escribir. Quien no lee no escribe; de allí que insista tanto en la importancia de la lectura, porque ello nos va,  no solo a fortalecer nuestros conocimientos, como ya he dicho antes, sino que nos va a proveer de una forma natural, en un incremento en nuestro vocabulario, y ello nos va a permitir expresar mejor nuestras ideas u opiniones en una forma más precisa y coherente.

Escribir pudiera ser también un hábito; para mí se ha convertido a estas alturas de mi vida en una necesidad existencial; quisiera poder dejar un testimonio escrito de mis opiniones, creencias, criterios, sobre lo que se me ocurra. En este torbellino de ideas que fluyen en forma permanente en la mente humana, poderlas plasmar de alguna manera para que otros puedan leerlas, y quizás encuentren algún motivo o razón, no solo para escribir, sino para formarse un juicio de valor, compartido o no, eso es irrelevante, pues como lo he dicho en reiteradas oportunidades, lo que yo diga hoy, lo que yo opine hoy, solo es aquello con lo que yo me identificaría si me obligaran a dejar de pensar.

No sé qué voy a decir mañana, a lo mejor me desdigo y tengo una opinión diferente, pero lo que si es cierto es que para mí es algo tan importante como comer o dormir, e independientemente de que quien lo lea comparta o no mis conclusiones, el hacerlo y dejarlo por escrito ya me llena y satisface plenamente.

Weston, Mayo 7, 2018