Wednesday, October 24, 2018





ESPAÑA: EL RIDÍCULO POLÍTICO


Es bien conocido mi interés por todo lo que ocurre en España, que ha sido centro de mi atención seguir de cerca todo lo que acontece en ese país. Desde que inicié la publicación de mis artículos o reflexiones en mi blog en el año 2016, le he dedicado algunos de estos a lo que ha sido el devenir político de los últimos dos años.

Para la época en que se celebraron las elecciones para elegir un nuevo gobierno en Diciembre del 2015, hasta hoy son muchos los eventos y avatares políticos que han ocurrido en España y sobre los cuales he emitido alguna opinión. Desde la intransigencia de los partidos políticos tradicionales, léase el PP y el PSOE, pasando por el desarraigado populismo de Podemos, hasta las indefiniciones de  Ciudadanos, hemos visto, en ese novísimo mapa político español, todo tipo de inconsistencias e incoherencias, en el manejo de un escenario inédito en la política española de los últimos tiempos.

Todo lo anterior condujo a un proceso indeseado y pernicioso, por no decir peligroso, que permitiera formar un nuevo gobierno, siendo que no fue sino hasta el 2016 que se pudo formar gobierno, y de alguna manera iniciar un período de cierta estabilidad institucional.

Ello no ha sido particularmente así. Desde el inicio del nuevo gobierno, su desenvolvimiento estuvo signado por todas las trabas posibles, y en la generación de conflictos de todo tipo, que imposibilitaran el desenvolvimiento político normal de un gobierno en ejercicio pleno y legítimo del poder. Así fuimos testigos de cómo las debilidades forzadas en el nuevo gobierno, fueron, a nuestro juicio, caldo de cultivo para una intensificación de las aspiraciones independentistas , particularmente de la Provincia de Cataluña, y su vieja aspiración de convertirse, al separarse de España, en una nueva república independiente.

Resultó evidente el deterioro del proceso político, que se vió complementado con las investigaciones judiciales y de otro orden sobre diversos casos de corrupción que involucraba al partido popular, y a dirigentes de la misma organización política; todo lo cual terminó afectando sensiblemente la base política del régimen de turno.

Aprovechando esas circunstancias, y ya en fecha más reciente, y mediante el mecanismo de la moción de censura en el Congreso de los Diputados, el Sr Pedro Sánchez logró que fuera aprobada la moción de censura, gracias a una alianza con Podemos y otros grupos minoritarios, entre otros aquellos que representan las corrientes independentistas de Cataluña. Gracias a ello, y no por la vía de los votos, que hubiese sido lo lógico y lo democrático, Pedro Sánchez logra así su objetivo de instalarse en La Moncloa, pese a todos los augurios, de que sería una tarea más compleja la de lograrlo por la vía electoral.

A partir de allí, es decir desde el momento en que el Sr Sánchez asume el poder ejecutivo en España, hemos sido testigos de los eventos más grotescos y ridículos que hemos podido imaginar pudiesen ocurrir en la política española. Entre acusaciones de todo orden, entre diferentes personeros de la política en ambos partidos, léase el PP y el PSOE, pasamos a lo más burlesco y bochornoso, en relación a las acusaciones relativas a las credenciales académicas de personajes como Pablo Casado, líder del PP, pasando por Cristina Cifuentes, y culminando con acusaciones de plagio al propio Presidente del Gobierno.

No había visto, ni siquiera en mi atribulado país, que es ya mucho decir, unas diatribas tan fuera de lugar, tan improvisadas como ridículas, que hayan copado, no solo los titulares de la prensa y de  los medios en general por un tiempo absolutamente innecesario; en lugar de concentrarse y centrarse en lo fundamental como es el debatir sobre las grandes temas de vital importancia para la sociedad española , en lo atinente a su economía y a su futuro desarrollo.

Me sorprende y me desilusiona contemplar cómo frente a tantas y urgentes tareas por acometer, se pierda el tiempo en, por intereses netamente de carácter político, dilucidar públicamente circunstancias, que en nada contribuyen para la solución de los ingentes problemas del país, en su globalidad. Visiones de corto plazo  ensombrecen el futuro de la política española, en detrimento de su democracia y de su desarrollo.

Como dice el refranero popular, “amanecerá y veremos”

Weston, Octubre 24, 2018

Wednesday, August 22, 2018



EL EXTRAÑO MUNDO DE SUBUSO

Cuando era muy joven, no sé si lo oí de alguien, o lo leí en alguna parte; no alcanzo a recordar, pero lo que si se es que dicha expresión la hice mía, y en multiplicidad de ocasiones la utilicé para referirme a aquellas cosas que nos son extrañas; o se encuentran dislocadas por alguna razón; o en todo caso representan lo que no debería ser, pero tristemente es.

Efectivamente, El Extraño Mundo de Subuso, era una historieta con cierto tinte surrealista, sobre una absurda región imaginaria, que se publicó por allá a mediados del siglo pasado, y en la que el protagonista, Subuso, era un personajillo miope, con una gorra y unos inmensos y especiales lentes, que solo veía lo que quería ver. Como es lógico suponer, lo que él quería ver era siempre hermoso y grato. Nada era malo.

Bueno, en Venezuela parece como si en algún momento del pasado reciente hubieran repartido millones de esos lentes, y de golpe y porrazo, buena parte de la población hubiera entrado en ese mundo imaginario.

Irreal un país, en el que cualquier cosa, por muy mala que sea, es asumida, aceptada e interpretada con la mayor naturalidad, especialmente si eso malo y distorsionado tiene que ver con el gobierno. Con los hombres que gobiernan. Con los políticos. Con los prohombres, con los supuestos a dar el ejemplo. Nada parece mal en ese particularmente extraño mundo del hombre de los lentes.

Lo más extraño es que para aquellos que desde cualquier trinchera levantamos la voz poniéndole nombre a los desafueros, a las componendas, al desgobierno, a las trampas, a las triquiñuelas, a las ollas podridas que se cocinan cada día en nuestro país, está reservada una etiqueta de “traidores de la patria”, simplemente porque no estamos de acuerdo con la gestión de un gobierno que se ha cansado de violar la constitución, y a la destrucción de las instituciones establecidas, toda vez que es el conjunto de estas las que le dan sustento a una democracia. Lo contrario es el desmadre absoluto, tal cual lo que vemos en la Venezuela de hoy.

.Aquellos que han tenido la oportunidad de leer mi blog, o en su defecto mi libro “Reflexiones Solitarias”, observarán que en el capítulo II, le dediqué 26 reflexiones a la situación política venezolana. Ellos abarcan un periodo de más de 2 años, siempre tratando de cubrir aquellos aspectos que en su momento consideré más relevantes para pronunciarme sobre ellos.

Solo a título de refrescarnos la memoria, me referiré solo a algunos de ellos, y a la que ha sido una constante en mi sentir y pensar sobre lo que ha ocurrido y ocurre en Venezuela al día de hoy.

Por allá en el año 2004, cuando apenas  asomaba las garras el futuro régimen, me permití comentar lo siguiente:

“Los que de alguna manera hemos cumplido con nuestras responsabilidades profesionales; los que sentimos que aún tenemos el deber de seguir contribuyendo con nuestro país, los que pusimos nuestro esfuerzo por una Venezuela mejor, hoy sentimos que nuestro esfuerzo, lucha y sacrificio por brindarles un país en el que nuestros hijos y nietos pudieran sentirse orgullosos, vemos con estupor, con rabia y con tristeza como la sinrazón, la barbarie, la mediocridad, se ha venido apoderando de nuestro país y a cada instante se nos conduce a un precipicio en donde solo encontraremos dolor.”

Pasados los años, y ya abierto mi blog, en Julio del 2016 señalé:

Los entronizados en el poder, esa pandilla de corruptos, ineptos, incapaces e incompetentes, hacen lo indecible para prolongar su permanencia en el poder, a pesar, y sin ningún escrúpulo, del mayoritario rechazo que a sus políticas manifestara el pueblo Venezolano en las pasadas elecciones del mes de Diciembre del 2015. Rechazo que ha ido in crescendo, como se manifestado en las manifestaciones y protestas que día a día realizan los Venezolanos para expresar su rabia, impotencia y su desazón, por la urgente necesidad de un cambio de régimen, que Dios quiera pueda producirse por las vías constitucionales, pacíficas y electorales establecidas en nuestra Carta Magna.

A pesar de ello, lo que el pueblo recibe a cambio es represión y más represión, amenazas, insultos y más retorica demagoga y populista, todo por exigir todo lo que un Gobierno debería darles sin pedirlo, como es seguridad, salud, alimentos, medicinas y, sobre todo, paz y progreso.”

En Julio del 2017, manifesté lo siguiente:

“Esa es la diferencia; aquí se trata de la lucha entre dos visiones  del mundo completamente antagónicas e irreconciliables. Se trata de la lucha entre la razón y la barbarie; entre la sensatez y la locura; entre la probidad y la corrupción; entre una visión democrática del mundo versus la autocracia, el fascismo, el autoritarismo, representado en este oprobioso régimen, que pretende imponer su voluntad a la fuerza, sin consideración alguna por más del 80% de los Venezolanos que firmemente rechaza a este mal llamado gobierno´

Siguiendo en la misma tónica, en Septiembre del 2017, expresé:

“Hoy entregados en brazos del régimen Cubano, quienes se encargan de preparar todo el tinglado necesario para culminar este proceso, el gobierno enfrenta tal vez el mayor rechazo que régimen alguno haya recibido de la comunidad internacional, quienes sin cortapisas ni dudas de ninguna naturaleza, se han expresado en boca de sus líderes, contrarios a un régimen que ha subyugado las libertades de todo orden en Venezuela, violador conspicuo de los derechosa humanos más elementales, y que ha llevado a Venezuela a la más profunda crisis política, económica y social de toda su historia.”

De igual modo, ya para Diciembre del 2017, y en una manifestación de resistencia al sentimiento de haber perdido a mi país , escribí:

“Y así pudiéramos seguir mencionando índices hasta el cansancio que demuestran claramente el nivel de desgracia que sufre Venezuela, y muy lamentablemente no se vislumbra una luz al final del túnel. Cada día que pasa siento que perdí a mi país, que no hay opciones para lograr el anhelado cambio, que es tal el nivel de sojuzgamiento al que tienen sometido al pueblo venezolano que pareciera que hemos perdido la voluntad de luchar. El hambre, la miseria y las necesidades del pueblo venezolano lo han desviado del camino, y hoy solo se lucha por sobrevivir; mientras tanto el régimen se consolida y se atornilla en el poder.

Sé que el título de esta reflexión puede sonar muy pesimista de mi parte, pero es que los signos que vemos en nuestro pueblo parecieran señalar que el gobierno ha tomado todos los espacios, y tienen todo el poder para mantenernos a raya en nuestras aspiraciones de libertad.

Me resisto  a rendirme frente a esta pandilla de forajidos que se han adueñado de Venezuela, y así como yo estoy seguro que la mayoría del pueblo venezolano piensa lo mismo. Hoy me reafirmo en esa convicción. No se trata de un simple deseo, sino de una realidad que se vive en Venezuela día tras día. La lucha ha sido y es desigual; ellos amparados en las armas, en su brutal represión, en el amedrentamiento expresado en todas sus formas, apoyados en forma descarada por unos poderes públicos secuestrados por el régimen.”

Finalmente, en Abril del 2018,la última vez que escribi sobre Venezuela, hasta hoy, y en aquella oportunidad dije:

“Ahora, a estas alturas, debatimos sobre si votamos o no en unas írritas elecciones convocadas ilegalmente por la Asamblea Nacional Constituyente para el próximo 20 de Mayo. Aquí no puede uno dejar de sorprenderse, y apenas atina a observar como parte de la oposición venezolana incomprensiblemente, se presta a participar en esta farsa que apunta definitivamente a entronizar en el poder a Nicolás Maduro, con todo lo que ello implica para nuestro país. No es entendible, que haya quienes piensan que ello es posible, y de que seremos capaces de sacar del poder a esta pandilla de forajidos por la vía de los votos; y más que eso piensan que son capaces de movilizar a un pueblo hambriento y depauperado a expresarse en unas elecciones cuyos resultados ya están cantados, gracias a los buenos oficios del siempre bien dispuesto Consejo Nacional Electoral.

Increíble pero cierto; frente a todo esto, lo que nos queda es resistir, y seguir resistiendo, con el apoyo de la comunidad internacional, que ha sido reiterativa en su apoyo a Venezuela en su lucha por regresar a una democracia plena, y al logro de unas elecciones libres y transparentes que nos permita elegir a gobernantes probos que estén dispuestos a luchar sin cansancio por la reconstrucción de Venezuela.”

Así es, mis queridos lectores, en Venezuela parece que nos hubieran implantado los lentes de Subuso, que no nos permiten ver sino solo aquello que el régimen quiera que veamos. Tenemos que abrir los ojos, deshacernos de esos lentes miopes, y para mediocres, a fin de tomar las decisiones que correspondan para confrontar de una manera definitiva a este régimen cobarde y asesino.

En fecha reciente, uno de los más conspicuos representantes del régimen declaró que, “si esta patria no es nuestra, no será de nadie”. La misma no amerita comentario, y se explica por si sola; o sea, y parafraseando al respetado columnista Laureano Márquez, “pero, por lo que parece, estamos llegando al llegadero: el aviso de la frase nos concierne, si no detenemos el abuso, debemos prepararnos para aceptar con resignación, la aniquilación total.”

Cerramos estas reflexiones utilizando las mismas palabras que usó recientemente en su último artículo, mi distinguido amigo Gustavo Coronel al decir:

“Estimados compatriotas amantes de la democracia, libertad y dignidad: la rebelión ciudadana es la única vía posible para lograr la redención moral de Venezuela.”

Weston, Agosto 21, 2018









Monday, August 13, 2018


LA PRUDENCIA


Regresando al tema de los valores, o si se quiere las virtudes humanas, he considerado particularmente interesante referirme en esta reflexión a una de las virtudes que todo ser humano debería internalizar y tratar de darle aplicación constante en su vida, y aquí nos referimos a la prudencia.

En forma general podríamos decir que la prudencia es la virtud de actuar en forma justa, adecuada y con moderación. También se entiende como la virtud de comunicarse con los demás por medio de un lenguaje claro, literal, cauteloso y adecuado, así como actuar respetando los sentimientos, la vida y las libertades de las demás personas.

En este sentido, la prudencia es una virtud de la razón, no especulativa, sino práctica, la cual es un juicio, pero ordenado a una acción concreta. La prudencia nos ayuda a reflexionar y a considerar los efectos y las consecuencias que pueden producir nuestras palabras y acciones, teniendo como resultado el tratar de siempre de actuar correctamente en cualquier circunstancia.

La prudencia como virtud te permite abrir la puerta para la realización de otras virtudes y te encamina hacia el fin del ser humano; en otras palabras hacia su crecimiento y progreso interior.

La prudencia normalmente pasa inadvertida frente a nosotros. Admiramos a aquellas personas que habitualmente toman decisiones acertadas, dando la impresión de jamás equivocarse; sacan adelante y con éxito todo lo que se proponen; conservan la calma aun en las situaciones más difíciles, percibimos su comprensión hacia las demás personas, y jamás ofenden o pierden la compostura.

El valor de la prudencia no se forja a través de una apariencia, sino por la manera en que nos comportamos ordinariamente. Quizás lo que más trabajo nos cuesta es reflexionar y conservar la calma en todas las circunstancias, la gran mayoría de nuestros desaciertos en la toma de decisiones, en el trato con las personas , se deriva de la precipitación, la emoción, el mal humor, una percepción equivocada de la realidad o la falta de una completa y adecuada información.

La falta de prudencia siempre tendrá consecuencias a todos los niveles, personal y colectivo, según sea el caso. Es muy importante tomar en cuenta que todas nuestras acciones estén encaminadas a salvaguardar la integridad de los demás en primera instancia, como símbolo del respeto que debemos a todos los seres humanos.

El ser prudente no significa tener la certeza de no equivocarse, por el contrario, la persona prudente muchas veces se equivoca, pero al propio tiempo tiene la habilidad de reconocer sus fallos o sus errores, así como sus limitaciones, para aprender de ellos, y así rectificar.

La prudencia nos hace tener un trato justo y lleno de generosidad hacia los demás, fortalece una personalidad recia, segura, perseverante, capaz de comprometerse en todo y con todos, generando confianza y estabilidad en quienes nos rodean, seguros de tener a un guía que los conduce por un camino seguro.

Es determinante para alcanzar un adecuado nivel de prudencia, el reflexionar sobre lo que nos ha sucedido a nosotros mismos y a  los demás. De esta manera la historia se convierte en maestra de nuestra vida. Para ser prudente debemos asumir con humildad nuestras limitaciones, y ser lo suficientemente sabios para acudir a todas aquellas personas que pueden darnos un poco de luz para resolver determinadas situaciones.
En síntesis, una actitud prudente, un comportamiento igualmente prudente, un ejercitar permanentemente tan olvidada virtud, nos asegura una mejor y más fluida relación con todos los que nos rodean, asegurándonos una manera más efectiva en nuestra permanente interacción humana.
Culminemos esta breve reflexión con dos pensamientos muy apropiados al tema que nos ocupa:

“Memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro.” ( Isabel Allende).
El rasgo distintivo del hombre prudente es el ser capaz de deliberar y de juzgar de una manera conveniente sobre las cosas”. (Aristóteles).
Sunrise, Agosto 13,2018




 


CUANDO DECIDES NO ESTAR

He estado dándole vueltas en mi cabeza para encontrar la forma mas apropiada de abordar un aspecto de la vida humana que no ha dejado nunca de ser un misterio para mí. El ser humano, en sus imperfecciones, casi nunca termina de entender que la vida es muy breve, y de ello apenas nos percatamos cuando hemos iniciado el tránsito hacia lo inevitable.

Por qué digo esto; simplemente porque a estas alturas de mi vida he encontrado que no hay mejor refugio ni mejor espacio para una vida gratificante, que no sea estar rodeado de tu familia. La familia, en definitiva es lo único que realmente tenemos y como tal debemos cuidarla y cultivarla, como quien atesora algo que te pertenece, y de la cual no solo no quieres, sino que tampoco debes desprenderte.

He sido muy reiterativo en mis reflexiones sobre el tema de la familia, y a ella me refiero no solo a todos aquellos que te son más cercanos; tus padres para aquellos que tienen la fortuna de tenerlos todavía. En mi caso, los perdí hace ya muchos años, y siempre los tengo presente, y los extraño aún más. Luego tienes a tus hijos, el regalo más preciado que la vida puede brindarnos; tus hermanos que son como una extensión de tu propia existencia, y así otros familiares con quienes te unan lazos de sangre o no, pero que forman parte de un todo indisoluble.

No deja de sorprenderme cómo es posible que circunstancias particulares que puede vivir cualquier ser humano, puedan ser tan poderosas que te alejen de aquellos a los que siempre deberías estar siempre unido. No hay o no existe, en mi criterio, ninguna razón que justifique el mantenerse separado de aquellos, que aunque no lo queramos admitir, son parte integral de tu condición como persona, toda vez que te unen a esas personas lazos que aun tratando, no los puedes disolver.

La vida está llena de misterios, y el ser humano por si solo es un misterio también. No se entiende a veces el por qué hacemos las cosas, o por qué no las hacemos. Sobre todo cuando se es joven e inmaduro es más probable o fácil que esas cosas ocurran, pero cuando se es maduro, y ya un adulto con la suficiente capacidad de discernimiento, menos se entiende que conscientemente no tomemos las decisiones adecuadas o necesarias para integrar en un solo elemento aquello que es lo más relevante, como lo es la unión familiar.

Se supone que somos buenos cristianos, creyentes y, en consecuencia, conscientes de la necesidad de adecuar nuestra conducta y nuestra vida personal siguiendo los preceptos que nos enseñaron, no solo nuestros padres, sino que por ser innatos a la condición humana, debemos seguir y aplicar cada día.

En ese sentido, tengo claro en esta etapa de mi vida, la importancia de no albergar en mi corazón, ningún sentimiento de rencor, de envidia, de egoísmo, de cualesquiera de esas cosas que empobrecen mi espíritu, y que no permiten que puedas disfrutar de la vida sin resentimientos, sin nada de lo que luego tengas que arrepentirte.

Al final del camino, cuando tengamos que entregar cuentas al creador, lo único que llevaremos y tendremos que mostrar, son nuestras obras, nuestros hechos, pero sobretodo demostrar que hemos sido fieles a sus valores y a sus principios, cuales están íntimamente vinculados al esfuerzo puesto en tratar de ser la mejor persona posible.

La vida es una permanente paradoja, y  sobre ese particular escribí algo hace ya unos dos años, que refleja un poco lo que trato de expresar ahora:

Más allá de la experiencia y pensamientos personales de cada quien, creo que cada persona tiene sus razones para vivir y para anhelar seguir viviendo, cada quien tiene sus intereses y sus sueños particulares, sus metas a corto y largo plazo, pero en fin, de lo que se trata es de estar conscientes de que la vida da sus giros inesperados y nunca sabemos cuál es nuestro tiempo restante; de allí que lo más importante sea hacer que cada día de nuestra vida valga la pena, comportarnos y actuar de manera tal  que no tengamos nada de qué avergonzarnos, que dejemos muestro grano de arena en el mundo que nos circunda, dejar alguna huella en la vida de alguna persona que nos rodea, amar intensamente a nuestra familia, a nuestros hijos , nuestros nietos, nuestros hermanos, y recordar siempre a las personas que queremos, y hacerles saber lo mucho que los queremos, no albergar malos sentimientos en nuestro corazón y, en síntesis, trabajar duro cada día para ser cada vez más una mejor persona.”

Otra importante paradoja que podemos reseñar es aquella que dice, que cuanto menos tenemos más ricos somos. Cuanto más buscamos la tranquilidad y el confort de las posesiones materiales, menos las buscamos en nuestro interior, y nos convertimos en dependientes de ellas. El rico de verdad es el que posee una riqueza que nadie le puede quitar, y esa es la riqueza que está dentro de nosotros mismos, como sería el amor, la sabiduría, el conocimiento, el respeto, la humildad, la solidaridad, y tantas otras riquezas morales y espirituales, que son ilimitadas, más difíciles de conseguir pero, al fin y al cabo, las que generan el mayor grado de satisfacción y felicidad.

De eso se trata todo, que nuestro tiempo restante lo podamos disfrutar arropado por la familia, esa que estará allí, aunque a veces no lo quieras o no lo desees, pero esa es la que tienes y debemos aprender que los grandes momentos los vamos a encontrar cuando estamos todos juntos, en familia, para entendernos, respetarnos y para compartir todas las bendiciones que Dios nos envía cada día.

En definitiva se trata de decisiones que cada quien tiene que tomar, revisando en su propia conciencia, cual debe ser la decisión más acertada, en determinadas circunstancias, para decidir estar y encontrar en ello experiencias importantes y valiosas, que harán tu vida más gratificante.

Qué triste y desalentador resulta, cuando observamos que paradigmas erróneos puedan conducir al ser humano, en general, a decidir no estar. Eso muy desafortunadamente los priva de disfrutar la alegría y las enormes satisfacciones que te proporciona el compartir en familia.

En fin, es tu decisión, única, personal y consciente, de dar un paso al frente y liberarte así de las barreras inútiles que perturban tu visión de la vida y sus circunstancias.

Sunrise, Agosto 8, 2018
  


Saturday, July 28, 2018





TU AUSENCIA

Son tantas las cosas que se arremolinan en la mente a cada instante, es como un torrente de ideas, de reflexiones, en mi caso, sobre cosas, situaciones o hechos que quisiera comentar, pero no alcanzo a determinar por dónde empezar a expresar esos pensamientos o sentimientos que se agolpan, y que en ocasiones te agotan.

Hoy me siento como solo, he querido escribir y no puedo; es esa sensación de que te falta algo o mejor dicho alguien; hay cosas o personas que forman parte integral de tu vida, y cuando no las tienes cerca, te llenas de una especie de desasosiego, de desazón, de inquietud que casi te paraliza.

Existen diferentes variantes de la soledad, aquella simplemente física, es decir donde simplemente estas solo en el espacio y en el tiempo. Esta soledad en ocasiones es buena para la reflexión y el análisis. Para hacer cosas que has dejado pendientes, soledad pasajera o momentánea. Es necesario darle un espacio a ese tipo de soledad, ya que en la misma es posible encontrar respuestas a tantas interrogantes, y que solo puedes encontrarlas en esa introspección en uno mismo para encontrar el sentido de muchas cosas.

Hay ocasiones en que aun estando acompañado te sientes y encuentras solo, ya sea porque la compañía de que se trate no significa mucho para ti, o simplemente porque no te deja nada esa compañía. Esa soledad se manifiesta hacia adentro  aunque en apariencia te encuentres acompañado.

No es necesario estar solo para sentirse solo. La sensación de soledad representa un sentimiento muy personal, y son muy pocas las personas en la vida que  te sustraen de ese sentimiento. Esas personas normalmente están vinculadas a tu entorno más personal, esposa , hijos, y alguno que otro, que de alguna manera llena un espacio para mitigar esa sensación.

No quisiera aquí referirme a la ausencia definitiva, eso sería tema de otro tipo de reflexión; en realidad de lo que se trata es de cómo manejar la ausencia, aunque fuere temporal, de alguien importante en tu vida. Es difícil encontrar los espacios para llenar ese vacío de alguien, que está tan intrínsecamente ligado a ti, que cuando no la tienes cerca es como si te falta algo, ese algo que te hace sentir que estás vivo, que estás aquí, y que tienes a esa persona que te acompaña en todos los sentidos.

Hay etapas en la vida en que la soledad no es una buena compañía, y mucho menos una buena consejera. El tener a tu lado a la persona que amas, para todos los efectos, para conversar, para reflexionar, para planear, para discutir, en fin para cualquier cosa, así sea permanecer en silencio contemplando un atardecer tomados de la mano, es parte vital de la vida en pareja, donde el compartir todos los momentos, cualesquiera que estos sean, forma parte fundamental de nuestra estabilidad emocional.

Y ya personalizando esto un poco más, de lo que se trata es de cómo me afecta el no tenerte cerca Gorda; puedo estar muy acompañado por muchas personas, pero no es lo mismo cuando no estoy contigo. Tu sola presencia es lo que le da sentido a todo lo que me rodea. Oír tu voz, tocar tus manos, besar tu frente, son alimentos para mi espíritu.

Cuando han pasado los años, cuando ya has culminado el proceso de educar y ver crecer a tus hijos, cuando ya estos son hombres y/o mujeres adultas e independientes, lo único que nos queda es esa persona que ha sido tu compañera fiel e incondicional, que ha estado toda la vida para ti; y su ausencia, así fuere por horas, nos pone a dar vueltas en círculo, algo así como un perrito sin amo.

Yo no sé cómo explicar mejor esto, pero lo que si se, es que me haces una falta inmensa. 
Cuento los días, las horas y los minutos para tu regreso. Con el pasar de los años pareciera que va en aumento, lo cual es toda una bendición de Dios, porque tristes aquellos que no sienten o aprecian la importancia de atesorar lo que significa tener allí a su esposa, novia, pareja, como fuere, pero esa persona que forma parte fundamental de tu vida.

Como te lo escribí recientemente, “ La vida es y siempre será un misterio, quien iba a decir que esa fortuita circunstancia me colocaría en esas lejanas tierras de mi patria, para encontrar allí no solo al amor de mi vida, sino a la compañera de aventuras en este devenir que es nuestro tránsito terrenal; que llenaría mi vida de todo el amor que sería posible, y que ha estado siempre a mi lado, aun en las peores circunstancias, para apoyarme, consolarme, estimularme, y compartiendo siempre todas las cosas buenas y malas que la vida puede brindarle al ser humano.

Su omnipresencia ha sido un acicate permanente en toda mi vida profesional. Ya hoy siendo y viviendo un periodo diferente y en nuestra plena madurez física e intelectual, sigue estando allí para complementar lo que sea necesario, para continuar siempre adelante con fe, con optimismo y con mucha valentía para seguir enfrentando los retos que nos ofrece la vida.”

Sí, tu ausencia es una situación, que cada vez más me cuesta mucho asimilar, y aun sabiendo que es por un periodo muy breve, tu presencia resulta vital para todos los que te amamos; así que regresa pronto que la vida continúa.

Sunrise, Julio 28, 2018




Monday, July 23, 2018





LA RESPONSABILIDAD



Como bien saben los que han leído mi libro Reflexiones Solitarias, en el  dediqué un capítulo a los valores humanos. Allí me referí a varios de ellos, y hoy he querido retomar esa línea de reflexión para referirme a otros, que quizás pueda publicar en alguna oportunidad futura.

Particularmente quiero referirme a un valor, como es el caso en casi todos ellos, que con facilidad se olvida, o se le da muy poca relevancia en la actuación diaria y común de la gente. Me refiero en particular a la responsabilidad como valor humano de singular importancia y que considero todos debemos tener presente en nuestras vidas y cultivarlo.

La responsabilidad tiene muchas acepciones y significados, dependiendo del punto de vista o a  la aplicación que quisiera dársele. En efecto, en general podemos decir que la responsabilidad se considera una cualidad y un valor del ser humano. Se trata de una característica positiva de las personas que son capaces de comprometerse y actuar de forma correcta. En muchos casos la responsabilidad viene dada por un cargo, un rol o una circunstancia, cualquiera que esta sea.

En una sociedad, se espera que las personas actúen de forma responsable, ejerciendo sus derechos y desempeñando sus obligaciones como ciudadanos. Es muy obvio que la responsabilidad en la mayoría de los casos responde a cuestiones éticas y morales.

Existen multiplicidad de conceptos aplicables a los diferentes tipos de responsabilidad, como lo es la responsabilidad social, la cual representa el compromiso u obligación que los miembros de una sociedad, como individuos o miembros de algún grupo, tienen entre sí, y para la propia sociedad. También podemos hablar de la responsabilidad civil, como lo es la obligación de una persona de reparar un daño a otra que lo haya sufrido, y tantas otras.

Desde el punto de vista filosófico, la responsabilidad es la virtud individual de concebir libre y conscientemente los máximos actos posibles de nuestra conducta. Dicho de otra manera, la responsabilidad es un valor que está en la conciencia de la persona que estudia la ética, sobre la base de la moral. Una persona se caracteriza por su responsabilidad porque tiene la virtud no solo de tomar decisiones de manera consciente, sino también de asumir las consecuencias que tengan las citadas decisiones, y de responder de las mismas ante quien corresponda en cada momento.

Ser responsable implica asumir que se han cometido errores, reconocer las fallas y enfrentar las situaciones, para decidir y aprender de esos desaciertos. Esa libertad nos da la capacidad para escoger nuestros actos, y sea así una vía para aprovechar las situaciones y transformarlas en oportunidades, y así de esta forma avanzar. Por otro lado, exige tanto valentía como humildad, para afrontar y aceptar las equivocaciones.

Las personas responsables tienen cierto sentido de la justicia sobre el cumplimiento del deber, saben usar su inteligencia, son honrados, respetuosos, trabajadores, serviciales, puntuales, características estas que les brindan el respeto de los demás.

En definitiva, ser responsables es una condición del individuo, propia de su naturaleza social que surge como respuesta al sentido de compromiso presente en cada uno. Es imperativo hacerse cargo de nuestras obligaciones, no permitir que otros hagan lo que nos corresponde, no dar excusas o culpar a los demás, medir las consecuencias antes de actuar, para de esta manera, ser cumplidos y confiables.

Si cada de nosotros aportamos nuestra cuota positiva a través de una conducta comprometida en cuanto al rol que cumplimos en la sociedad, estaremos generando ese sentido de responsabilidad que necesitamos para lograr un mundo mejor para todos.

En mi criterio, la responsabilidad no es algo que nos viene dado de origen; por el contrario, es algo que se aprende. La mejor manera de aprenderlo es en el hogar, en la familia; es allí donde a los padres nos corresponde la obligación de enseñar a nuestros hijos el sentido de la responsabilidad; todo ello comienza con nosotros mismos, ya que para ellos, nuestros hijos, sus padres son el ejemplo a seguir, y es en esa prédica constante con el ejemplo, la más efectiva manera de transmitirles a nuestros hijos el valor de la responsabilidad.

La responsabilidad es algo que todo ser humano tiene que hacer suya en su concepto más integral. No basta con ser responsable para algunas cosas; es necesario ser responsable en todas las cosas. Aquí me refiero a la combinación de responsabilidades que cada quien tiene que asumir en la vida, cualquiera que sea el ámbito o entorno en el que se desenvuelva, para hacer que funcionen correctamente.

Así como cumplo con mis responsabilidades como padre, como hijo, como esposo, como hermano, y pare de contar, también tengo que cumplir con mis responsabilidades frente a la sociedad en que vivo, y frente a los demás; haciendo valer mis derechos pero también cumpliendo estrictamente con mis obligaciones.

Si todos internalizáramos la relevancia de ser responsable, muy probablemente viviríamos en un mundo más justo y más solidario. +

Sunrise, Julio 23, 2018

Thursday, July 19, 2018


EL REENCUENTRO


Desde que regresé de Denver, he estado debatiéndome sobre lo que debía decir en esta reflexión, con motivo de este maravilloso viaje que tuvo y tendrá siempre una especial significación para todos los que tuvimos la fortuna de estar allí.

Era una ocasión muy especial; se trataba de la celebración de la graduación de High School de Sebastián, nuestro nieto mayor, y quien como lo he indicado antes, nos ha llenado de mucho orgullo y satisfacción por todos sus logros académicos alcanzados, en esta primera fase de su formación.

Pero además de ello, esa particular circunstancia fue el motivo suficiente para que se produjera este reencuentro familiar, con muy especiales características.

En efecto, fue la oportunidad para que nuestras 4 hijas se pudiesen encontrar en un mismo lugar al mismo tiempo, cosa que no ocurría desde hacía 7 años. Eso por si solo ya era un motivo más que suficiente para sentirnos regocijados que ello hubiese sido posible. Elimer vino desde Madrid; Sabrina, Carlos y los niños vinieron desde Orlando; Victoria, Carmen Zoila y yo vinimos desde Miami, y por supuesto Alejandra nos esperaba ansiosa por tan singular acontecimiento.

A la anterior mezcla de alegrías y emociones encontradas, había que agregar que también vinieron de Venezuela Aníbal y Mirna, los padres de Jonathan, así como como Rene y Marianela también de Venezuela.

Cualquiera podría decir, y bueno que tiene eso de extraño o de especial? Pues sí que lo tiene y mucho, y ahora paso a explicarlo, en el contexto de lo que siempre hemos considerado lo mas importante como lo es la familia en su concepto más integral.

En efecto, la familia como siempre se ha dicho no es solo la base fundamental de la sociedad, es mucho más que eso. Es el conjunto de personas que unidas por lazos de sangre, y también por aquellos que no lo son, pero que igualmente forman parte integral de tu familia.

Es en el entorno familiar más estrecho, es decir, aquel formado por padre, madre e hijos, donde todo se inicia; es allí donde nos formamos y nos educamos, donde los padres tienen un rol fundamental, cual es el de sembrar en sus hijos aquellos valores que luego serán el faro o la guía que los convertirá en personas de bien, Esos valores solo se aprenden en el hogar en su acepción más estricta. Es el trabajo de cada día para asegurarle a nuestros hijos un entorno familiar donde la base fundamental sea el amor, el respeto mutuo y compartido, donde cada quien tiene sus derechos y sus obligaciones. 

Es el lugar donde aprendemos todo; a hablar, a comer, a vestirnos, a comportarnos correctamente, donde aprendemos reglas y normas de conducta en sociedad, en nuestras relaciones con los demás; en fin es el lugar donde adquirimos esas herramientas que luego formaran parte de nosotros mismos en nuestra vida futura.

Ese estricto entorno familiar se encuentra ampliado por todos aquellos que entran a formar parte de cada familia, ya sean estos, yernos, nueras, consuegros, amigos, primos lejanos o cercanos, no importa, pero que los une algo en común, no necesariamente lazos familiares consanguíneos, sino más importante que eso los une el afecto, el cariño genuino manifestado y compartido a través de los años,  las experiencias compartidas, los buenos y los malos momentos, las alegrías y las tristezas, en fin todas aquellas cosas que la vida pone en nuestro camino .

Bueno, de eso se trataba todo, teníamos un motivo y una ocasión más que especial para estar todos reunidos, en familia para celebrar los éxitos de Sebastián, pero más allá de eso, también teníamos que celebrar la posibilidad de ese reencuentro con personas unidas a nuestro afecto y a quienes teníamos años sin ver o compartir, pero que siempre han estado allí.

Circunstancias sobrevenidas a través del tiempo, nos han colocado lejos en el espacio pero muy cerca de nuestros sentimientos; por ello estos encuentros están llenos de mucha alegría pero también de mucha nostalgia; y la tristeza que nos arropa cuando llega el momento de las despedidas, de la nueva separación, sin siquiera poder atinar cuando será posible una nueva oportunidad para volvernos a ver.

En cualquier caso, debemos dar gracias a Dios por permitirnos la materialización de este reencuentro, que siempre evocaremos con mucho cariño y afecto verdadero por todos con quienes tuvimos la oportunidad de compartir. Ni hablar de nuestras hijas, quienes después de tanto tiempo pudieron compartir y disfrutar esos días maravillosos.

Dios quiera y la Divina Providencia, nos permita que un reencuentro como este pueda realizarse de nuevo, tan pronto sea posible. Tengo la sensación de que ello pudiera ocurrir más pronto de lo que imaginamos. Dios dirá.

Sunrise, Julio 2018


Monday, June 18, 2018




SE FUE A VOLAR ALTO



Sabíamos que la partida era inevitable, que en algún momento ocurriría, pero como siempre, aunque estemos conscientes de ello, la inesperada noticia causa dolor, desconcierto, tristeza, desconsuelo y todas esas emociones cuando nos deja una persona que hemos querido sin restricciones.

Así pues, Elina decidió volar alto, y como dijo mi hija recientemente, se nos fue sin nuestro permiso y peor aún sin avisarnos. Ya ella se encuentra arropada por la gloria de Dios, y acompañada por sus seres más queridos. Debe estar henchida de felicidad por ese reencuentro.

Aquí, los que nos quedamos, sentimos el vacío de su ausencia, pero aquí quisiera, más que llorar su partida, creo que deberíamos todos celebrar su vida. Si, una vida plena en todos los sentidos, siempre acompañada por tu compañero de vida  el siempre recordado Chente, con quien erigiste una familia que era tu orgullo y tu mayor satisfacción. La vida te dió la oportunidad de ver crecer a tus hijos, tener sus propias familias, disfrutar a tus nietos y bisnietos, en fin, y tú siempre allí para brindarles todo tu amor incondicional.

Ya en Enero del año 2017, a propósito de escribir una reflexión sobre un valor humano fundamental como lo es la Bondad, lo hice contigo en mi mente, pues tú eras para mí el mejor ejemplo de la práctica de ese valor, tan poco común en estos tiempos. Quise de alguna manera homenajearte por ser la persona que eras, y de cómo tu ejemplo debía servir de modelo para actuar y comportarnos en la vida en la forma en tu lo hiciste.

En esa oportunidad decía: 

“Así pues, Elina María, pensando en ti, quise escribir esta reflexión sobre un valor que ha sido una constante durante toda tu vida. El amor denodado por tus hijos y tu familia, tu dedicación y entrega por el bienestar no solo de los tuyos sino de todo aquel que llegara a tu puerta en necesidad de algo. Tu sencillez aparejada con una humildad sin límites, tu actitud serena frente a todas las circunstancias de la vida; tu fortaleza para afrontar los retos y dificultades que la vida ha puesto en tu camino, y tu consecuente y permanente disposición de anteponer tus intereses o necesidades, para favorecer o beneficiar a otros. Has sido una hija, esposa y madre ejemplar, y tu ejemplo siempre ha sido y será, para aquellos que hemos tenido el privilegio de tenerte con nosotros, un estímulo constante en la eterna lucha para ser cada día mejores seres humanos.”

Solo las personas como tú, despojadas de toda clase de egoísmos, llenos de una enorme humildad, y con acendrados valores espirituales, pueden despojarse de posturas mundanas o de ocasión, y pueden expresar sus sentimientos con esa naturalidad que les caracteriza.

Ese fue precisamente el caso de mi querida suegra; a quien dedico con profundo cariño estas líneas para dejar  plasmada, en esta breve semblanza, una persona muy especial en mi vida y en mis sentimientos.

Ella fue siempre un magnífico ejemplo de muchas cosas; pero en particular, de lo que significaba ser una esposa leal y comprometida con el bienestar de su familia; una madre abnegada y dedicada por entero a sus hijos, por quienes lucho sin cesar para que fueran los hombres y mujeres que son hoy en día; una abuela amorosa y entregada; y una hija ejemplar para con sus padres; y una hermana siempre presente para los suyos.

Fuiste una fiel y profunda creyente, una practicante constante de los más relevantes valores cristianos; de carácter compasivo y de una caridad sin límites, solidaria hasta los tuétanos; y sobre todo, tu compromiso sincero en apoyar las causas más nobles en beneficio de los más necesitados.

Más allá de la experiencia y pensamientos personales de cada quien, creo que cada persona tiene sus razones para vivir y para anhelar seguir viviendo, cada quien tiene sus intereses y sus sueños particulares, sus metas a corto y largo plazo, pero en fin, de lo que se trata es de estar conscientes de que la vida da sus giros inesperados y nunca sabemos cuál es nuestro tiempo restante; de allí que lo más importante sea hacer que cada día de nuestra vida, siguiendo el ejemplo de Elina, valga la pena, comportarnos y actuar de manera tal  que no tengamos nada de qué avergonzarnos, que dejemos muestro grano de arena en el mundo que nos circunda, dejar alguna huella en la vida de alguna persona que nos rodea, amar intensamente a nuestra familia, a nuestros hijos , nuestros nietos, y recordar siempre a las personas que queremos, y hacerles saber lo mucho que los queremos, no albergar malos sentimientos en nuestro corazón y, en síntesis, trabajar duro cada día para ser cada vez más una mejor persona. Así fue ella y así la recordaremos.

Así, mi querida suegra, vuele alto, bien alto, que usted se lo merecía, para que desde allá arriba, ya en la paz del Reino de los Cielos, siga guiando nuestros pasos en este tránsito terrenal hasta el anhelado reencuentro.

Weston June 14, 2018