Monday, December 18, 2017



LA NOSTALGIA DE LA SEPARACIÓN


Dos circunstancias  me motivan a escribir esta reflexión. Una de ellas fue a propósito de una conversación con mi esposa sobre lo duro y difícil de la separación de la familia; y la otra , con motivo de la celebración reciente, el pasado 23 de Noviembre del Día de Acción de Gracias acá en los Estados Unidos, y también, por qué no decirlo, alrededor del mundo.

Al fin y al cabo, de lo que se trata es de dar gracias a la Divina Providencia, sea cual sea la forma en como la concebimos, por todas las cosas buenas que nos ha brindado durante el año que está próximo a terminar. Esta fiesta es, si se quiere, la fiesta o celebración más importante para el pueblo norteamericano, incluso más que las propias navidades, y es la ocasión más propicia para el reencuentro familiar, para compartir no solo la mesa en la cena de Acción de Gracias, sino para compartir en familia sobre los sueños cumplidos, y por cumplir,, siendo el fin de semana donde se produce la mayor movilización de personas, ya sea por tierra, mar o aire, con el fin de ese añorado reencuentro familiar.

Estas fechas, por su propia naturaleza, son propicias a la reflexión y al reencuentro. Se acercan las Navidades, y esa también es una nueva oportunidad para materializar esa posibilidad de reunirse en familia para conmemorar la tradición cristiana del nacimiento de Jesús.

Para nosotros los Venezolanos, a pesar de ser fechas, ambas, donde quisiéramos reunirnos en familia, hoy por hoy  se ha convertido en una especie de misión imposible. Gracias a la diáspora de los venezolanos alrededor del mundo, producto de esa desgracia que han significado para nuestro país el innombrable comandante eterno y su heredero el chofer de autobús que conduce a Venezuela al abismo; los venezolanos nos encontramos diseminados por el mundo, lejos de nuestros seres más queridos, por imperativo de estas infelices circunstancias.

Tiempos estos de nostalgia por la separación, de incertidumbre por el futuro, tiempos que quisiéramos borrar de nuestro recuerdo, y atesorar solo aquellos donde todos en familia compartíamos con familiares y amigos las celebraciones de estas hermosas fechas.

Conversando sobre el tema, pensaba, que triste puede resultar que todas mis hijas se encuentran fuera de su país de origen, mis nietos crecen lejos de sus raíces, y no nos resulta tarea fácil el poder disfrutar de sus andanzas y aventuras. Circunstancias diversas las han ubicado en diferentes ciudades de los EEUU y de Europa. De allí la dificultad para reencontrarse, así fuere con alguna de ellas, mas no con todas juntas pues ello sería una tarea de difícil realización.

Hoy más que nunca añoro la posibilidad de ese reencuentro, para rememorar tiempos idos pero que se encuentran indisolublemente unidos en el corazón. Recuerdos de toda índole, y en los que hoy participarían nuestros nietos, que son al fin y al cabo la continuidad de nuestra existencia.

Ya son muchos los años, en los que hemos sufrido la nostalgia de la separación, y así como nosotros, tantas otras familias que igualmente han sufrido y sufren la ausencia de sus seres queridos en esta época del año .

A pesar de todos los avatares y el dolor que ello produce, sea propicia la ocasión para llenarnos de esperanza y optimismo para que en un futuro cercano, con la ayuda de la Divina Providencia, se allanen los caminos que nos permitan el añorado reencuentro con los nuestros. Así será.

Weston, Fl  Diciembre 17,2017

FPP  

  

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