LA CONSULTA POPULAR, LA LIBERTAD DE
EXPRESION Y LIU XIAOBO
No
puedo dejar de pensar en los eventos que ocurren y en los que están por ocurrir
en mi país Venezuela en los próximos días. Hace un par de días,particularmente,
llamaron poderosamente mi atención dos noticias que parecieran no estar
relacionadas entre sí, pero en las que he encontrado profundas similitudes.
Todos
sabemos que el próximo Domingo 16 de Julio acudiremos masivamente a manifestar
nuestra voluntad como Venezolanos de estar en contra de una Asamblea Nacional Constituyente
espuria, ilegal e inconstitucional, que pretende imponernos este régimen
dictatorial que controla nuestro país.
Como
parte de una campana desplegada para desvirtuar la consulta popular y con el
propósito de silenciar tan significativo evento, el gobierno le ha ordenado a CONATEL
(Comisión Nacional de Telecomunicaciones), que instruya, peor aún, ordene a los
medios de comunicación audiovisuales, ya sea radio o televisión, que no pueden
informar sobre el evento del próximo Domingo, ni mucho menos llamarlo Consulta Popular,
por considerar el gobierno que la misma es ilegal e inconstitucional. Habremos
visto tamaña desfachatez y violación de la Constitución, en cuanto al derecho
de todos los Venezolanos, no solo de estar informado, sino de que los medios
puedan informar veraz y fielmente de lo que ocurrirá el próximo Domingo.
No
hay mejor muestra del carácter dictatorial, autocrático y despótico de este
régimen, que a través de las amenazas y el amedrentamiento, pretende silenciar
a los medios, a fin de que el pueblo no pueda, no solo percatarse de lo que
ocurre, sino que no pueda opinar sobre los mismos acontecimientos, so pena de
cerrar él o los medios que no cumplan con la decisión del gobierno, o de
cancelarles la concesión del uso del espacio radioeléctrico y otras sanciones sabrá
Dios de que naturaleza.
La Consulta
Popular del próximo domingo 16 no solo es constitucional, sino que representa,
por así decirlo, la manera más clara y diáfana que tiene el pueblo para
expresar su voluntad, máxime cuando es el propio pueblo el titular del poder
soberano originario que, en este caso, lo ejerce en forma directa a través de
la Consulta Popular.
Como
bien lo ha apuntado, recientemente, el Profesor José Ignacio Hernández , “ Como
sabemos, el artículo 5 de la Constitución dispone que la soberanía reside en el
pueblo, el cual podrá ejercerla no solo a través del sufragio ( democracia
representativa), sino también a través de mecanismos de participación ciudadana
( democracia participativa). Los artículos 62 y 70 de la Constitución reconocen
el derecho de los ciudadanos a participar democráticamente por cualquier medio
que no esté expresamente prohibido, y enumeran, en este sentido, algunos de
esos medios. Quienes objetan la Consulta parten del criterio según el cual los
ciudadanos solo pueden ser consultados por medio del referendo. La realidad es
otra: los ciudadanos pueden participar a través de cualquier mecanismo, aun
cuando no se trate de un referendo.”
“Bajo
esta óptica podemos volver a leer el artículo 70 de la Constitución para darnos
cuenta de que junto al referendo, la norma también reconoce, entre otros medios
de participación, la consulta popular.”
Como
vemos pues, ese mecanismo de expresión ciudadana, representa además el
ejercicio pleno de la libertad que debe tener todo ciudadano de manifestar su
voluntad y sus ideas libremente, y sin cortapisas de ningún género.
El paralelismo
entre esa pretensión del gobierno, y otras manifestaciones de restricción a la
libertad de expresión, lo encontramos en el caso del disidente Chino y Premio Nobel
de la Paz 2010, Liu Xiaobo, quien, por pretender expresar libremente sus
diferencias con el régimen que rige su país, fue silenciado, juzgado,
sentenciado en el año 2009, y encarcelado por el solo delito de manifestarse en
contra de políticas del gobierno chino.
Fue un preso de conciencia por muchos
años, y quien tristemente falleciera en días recientes.
Recogiendo
sus palabras pronunciadas en su último discurso pronunciado el 23 de Diciembre
del 2009, ante la Corte que lo juzgó, podemos encontrar expresiones como estas:
“fui
enviado a prisión por el delito de propaganda contrarrevolucionaria e
incitación. Así perdí también mi amado atril, y ya no pude publicar ensayos o
dar charlas en China. Simplemente por publicar puntos de vista políticos
distintos y participar en un movimiento democrático pacifico, un maestro perdió
su atril, un escritor perdió su derecho a publicar y un intelectual publico
perdió la oportunidad de dar charlas en público.”
Añade
luego: “A pesar de que los crímenes de los que me han acusado en las dos
ocasiones tienen diferente nombre, su sustancia verdadera es básicamente la
misma: son crímenes contra la palabra.”
Apenas
a horas para que el pueblo Venezolano se exprese libre y firmemente en contra
de un régimen fallido, forajido y delincuente, que pretende callarnos a la
fuerza; cuando salgamos a votar este Domingo, pensemos en Liu Xiaobo, y hagamos
nuestras sus palabras, las cuales me voy a permitir, con todo respeto a su
memoria, citarlas pero sustituyendo su
país China, por Venezuela, para concluir con él en lo siguiente:
“Es
precisamente a causa de tales convicciones y mi experiencia personal que creo
firmemente que el progreso político de Venezuela no va a detenerse, y yo, lleno
de optimismo, espero la llegada de una futura Venezuela libre. PORQUE NO HAY FUERZA QUE PUEDA PONER FIN A
LA BUSQUEDA HUMANA DE LA LIBERTAD, y Venezuela al final se convertirá en
una nación regida por la Ley, donde reinen los derechos humanos.” (mayúsculas y
negritas mías).
Que
así sea.
FPP
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