Thursday, January 4, 2018



NOSTALGIA DE OBAMA


En primer lugar debo señalar que el título de esta reflexión lo he tomado prestado, si se quiere, de un artículo publicado en el diario “El País”, el pasado 27 de Diciembre, el cual me detuvo a reflexionar de nuevo sobre el significado y la trascendencia de la Presidencia de Barack Obama durante 8 años, y la cual entregara a sucesor hace ya casi un año.

Por allá, en Marzo del 2016 publique una reflexión denominada “Lo extrañaremos Presidente”, cuando aún no había culminado su período, pero se acercaba el final de su gobierno.

En esa oportunidad señalaba: “Han pasado casi 8 años desde que asumió el poder por primera vez; luego de ganar un segundo mandato en Noviembre del 2012, y ya se apresta a entregar el poder en Enero del próximo año a su sucesor en la Casa Blanca. 

En un análisis desapasionado de su gestión encontraremos numerosos aciertos y también numerosas fallas, podremos estar de acuerdo o no con su gestión,  pero lo que si no podemos dejar de reconocer es su creencia inquebrantable de que es posible unir a la gente alrededor de una política de propósito común; su férrea voluntad por mejorar la calidad de vida del pueblo americano, su vocación de luchador social para beneficiar a las clases más desposeídas y elevarles su condición como ciudadanos; su firme voluntad por asegurar una presencia y un liderazgo internacional de los EEUU frente al resto del mundo; la manera sobria y ecuánime de abordar las enormes dificultades de todo orden que tuvo que afrontar en sus dos periodos; su firmeza en tomar las decisiones que fuesen,  por difíciles que fueran las circunstancias, por manera de asegurar la seguridad de este país frente a amenazas internas y externas. Son muchas las cosas que se pudiesen decir del Presidente Obama, y no pretendo incluir todas aquí pues ello requeriría un análisis mucho más profundo y detenido de su gestión.

Lo que si no puedo dejar de destacar son características muy relevantes de su personalidad, su carácter sobrio y sencillo, trabajador, padre de familia, caballeroso, educado, sensible, su accesibilidad a la gente y otras tantas, que delinearon su Presidencia y que deja como impronta de su gobierno.”

Comentaba el articulista que la entrevista reciente del Príncipe Harry de Inglaterra a Barack Obama, estimulaba la nostalgia, porque un año de Trump era más que suficiente. Ciertamente, y en ello no nos hemos equivocado, este primer año de gobierno de Trump nos ha mostrado, en múltiples ocasiones, la categoría de Presidente que tenemos.

Que podemos resaltar de este Gobierno, a punto de cumplir un año en el poder. Un hombre sediento de aclamación, que ha hecho ciertas las palabras de la ex primera dama Michelle Obama cuando lo resumió así: “la presidencia no cambia quién eres, revela quién eres”.

Efectivamente, Trump se ha revelado como lo que siempre ha sido, una personalidad enigmática, arrogante, populista, ególatra y desconcertante, que cree de veras que liderar a este país es poco más o menos que manejar una cualquiera de sus empresas. Cuan equivocado puede estar. Según la última encuesta Gallup, Trump tiene un índice de aprobación del 33%, el más bajo de cualquier Presidente  moderno.

Aunque  Trump puede pretender hacernos creer que encabeza una economía sólida, su primer año en la Casa Blanca no ha sido como esperaba en victorias legislativas, con pobres resultados sobre todo en el tema de salud y migratorio. Su campaña, y hoy su gobierno, se encuentra bajo escrutinio federal por una presunta colusión con Rusia, investigación está que ha llegado hasta el corazón de su administración.

No ha habido en los tiempos modernos, un Presidente a quien se le hayan ido, tantos cercanos colaboradores, en tan corto tiempo.Sus permanentes ataques a los medios, ya sea impresos o audiovisuales; sus ataques al llamado “establishment”republicano, sus coqueteos con la derecha racista; sus pretensiones de acabar con el programa DACA, su obsesión con lo del muro con México; en fin no han hecho más que erosionar su base de apoyo, aun dentro de los propios republicanos que consideran que Trump no está preparado para ocupar una posición de tales dimensiones, siendo que prominentes Senadores republicanos hayan afirmado el “flagrante desprecio” de Trump por la verdad y la decencia; y lo acusaron de “degradar” a la Nación.

En lo internacional, ni hablar de sus extravagancias y errónea política de confrontación con el régimen de Corea del Norte con todos los riesgos que ello implica; sus idas y venidas con el Gobierno Ruso; sus desacertadas posiciones en relación con el régimen Iraní , provocando situaciones cada vez más conflictivas en la región .

Y como corolario de su primer año de gobierno, acaba de desatarse una controversia con motivo de las revelaciones contenidas en el libro “Fire and Fury”, próximamente en la calle, del periodista Michael Wollf, en el que el otrora asesor estrecho de Trump, el Sr Steve Bannon hace afirmaciones muy comprometedoras , que pudieran tener un mayor impacto en la investigación sobre la trama Rusa, y que pudieran afectar de manera significativa a cercanos colaboradores y/o familiares del Presidente, y que , una vez más, ponen en entredicho y en tela de juicio, el buen proceder de este Gobierno.

A pesar de sus reiteradas pretensiones de acabar de raíz con el legado del Presidente Obama y de su gobierno, sus desacertadas actuaciones y su controvertida personalidad lo que han hecho es acrecentar la nostalgia de Obama, quien con todos sus aciertos y sus errores, supo elevar y dignificar la condición, no escrita, de lo que significa ser el Presidente de los Estados Unidos de América.

Weston , Enero 4, 2018


FPP

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