UN EJEMPLO DE EXCELENCIA
Esta
reflexión sobre la excelencia tiene un significado muy especial para mí, y con
ella quiero homenajear a una persona que a través de los años ha demostrado y
ejemplifica perfectamente lo que significa orientar la vida hacia el logro de
la excelencia.
En
el caso de los seres humanos, la excelencia hace mención a alguna capacidad o
habilidad fuera de lo común, o a un talento difícil de igualar. También puede
tratarse de una condición moral muy elevada, aunque es más común encontrar
dicho concepto en un contexto académico.
Excelencia
es un una palabra maravillosa que implica muchas cosas. Pero, ¿ Qué significa
realmente? ¿ Qué sentido tiene en nuestra vida? ¿ Aspirar a la excelencia es lo
mismo que aspirar al perfeccionismo? ¿ Significa ser el mejor o hacer las cosas
lo mejor posible cada día?
Para
mí, no es una cuestión de orden operativo o de saber hacer, va mucho más allá,
y es la cuestión moral que implica conseguir el mejor rendimiento en
determinadas circunstancias, buscando siempre la mejora continua, lo cual
alcanza un plano espiritual, de satisfacción y desarrollo personal.
En
este sentido, la excelencia no es un nivel establecido de calidad o
perfeccionismo; sino que es una dinámica en constante cambio, que se construye
con lo que hacemos cada día. No se trata de ser perfecto en algo, lo cual es
muy deseable, sino de cómo hacer las cosas lo mejor posible cada vez.
Luchar
por la excelencia en lo que hacemos cada día requiere esfuerzo, sacrificio y
pasión. El impulso y el compromiso para hacer las cosas bien y hacer un
esfuerzo que nos ayude a lograr grandes resultados.
En
muchas ocasiones, la motivación para obtener un rendimiento óptimo se nutre de
un pensamiento: existe la posibilidad de marcar la diferencia. Es decir, de que
existe una distancia importante entre lo que seriamos capaces de hacer con un
esfuerzo mínimo y lo que seríamos capaces de hacer con una mayor dedicación. En
definitiva, es el resultado de una inquietud por mejorar el rendimiento, de
optimizar los resultados con los recursos que contamos; es una expresión
externa de integridad interna, pasión y un fuerte sentido de responsabilidad
para marcar una verdadera diferencia.
Finalmente,
si no buscas la excelencia, es difícil que la encuentres. Buscar la excelencia
implica actuar con excelencia, dando siempre lo mejor de uno. Incluso aunque
parezca que la excelencia está muy lejos, en realidad es el interés y el
esfuerzo lo que más valor tiene, porque el solo hecho de desearlo y actuar en
consecuencia ya nos lleva un paso más cerca de conseguirlo.
Dicho
esto, quisiera ahora referirme a la persona que inspira esta reflexión. Era
apenas un niño que aún no cumplía los 2 años, cuando sus padres decidieron
emprender la aventura de mudarse a los Estados Unidos de América. Esa decisión,
no exenta de dudas, temores e incertidumbres, estuvo basada en la posibilidad
de encontrar un entorno más adecuado para el crecimiento y desarrollo personal
de la familia, y ha demostrado a través del tiempo haber sido la más acertada.
Así,
en un país extraño, con un idioma diferente, se inicia la formación académica
de esta persona, hasta hoy cuando a sus 18 años, se apresta a culminar su
educación escolar, y a enfrentar el reto de su formación universitaria.
Yo
me refiero aquí en esta reflexión a mi primer nieto, a mi querido Sebastián, de
quien hoy me siento profundamente orgulloso por sus méritos académicos, que son
muchos, todos ellos logrados a los largo de los años, por su dedicación,
esfuerzo, sacrificio, disciplina, y más importante, por su enorme talento. Y no
solo por eso, sino porque además es un joven serio y educado, consumado y
dedicado deportista en su mayor pasión, el baseball, maravilloso hijo y mejor
hermano, buen amigo, gentil y generoso. La obtención de todos esos logros
académicos y por ser hoy la persona que es, se apuntalan también en su
educación en el hogar, y en el apoyo incondicional de sus padres, quienes han
estado siempre allí para él en todas las circunstancias, para estimularlo y
apoyarlo en todo lo necesario para la consecución de sus objetivos.
Sebastián
es hoy un joven, lleno de sueños y
aspiraciones, en busca de un promisorio futuro que alcanzará, Dios mediante,
gracias a su indoblegable voluntad en la búsqueda de la excelencia en su mejor
expresión.
Cuando
ya nos acercamos al día de tu graduación de High School , día en el que
estaremos reunidos todos en familia, tus padres, tus abuelos, tu hermano, tus
tías y todos aquellos que te quieren para compartir contigo ese gran día; para
felicitarte y emocionarnos con tus logros, solo me queda pedirle a Dios que me
dé vida suficiente para verte alcanzar tus metas y celebrar contigo tus logros
profesionales, que serán muchos, gracias a tu talento, unido a tu juvenil
espíritu siempre orientado a la búsqueda de la excelencia.
Sunrise,
Florida, Marzo 15, 2018
FPP
No comments:
Post a Comment