Monday, January 2, 2017

LA TOLERANCIA



Siguiendo la línea que me he trazado recientemente de publicar algunas reflexiones sobre diversos valores humanos, hoy quisiera referirme a un valor, que no precisamente nos proponemos cultivar de una manera efectiva, por el contrario la tendencia más generalizada es hacia un comportamiento contrario al mismo.

Me refiero a la Tolerancia como uno de los valores humanos más respetados y que guarda una relación directa con la aceptación de aquellas personas, situaciones o cosas que se alejan de lo que cada persona posee o considera dentro de sus creencias.

En pocas palabras podríamos definir la tolerancia como la aceptación de la diversidad de opinión, social, étnica, cultural y religiosa. Es la capacidad de saber escuchar y aceptar a los demás, valorando las diversas formas de entender y posicionarse en la vida, siempre que esto no atente contra los derechos fundamentales de la persona.

La tolerancia es entendida como el respeto y la consideración a la diferencia, como una disposición a admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta a la propia. De igual modo se considera a la tolerancia como  una virtud, pues tiende a evitar los conflictos.

La importancia de la tolerancia radica en la posibilidad que nos otorga de convivir en un mismo espacio con personas de diferentes culturas o con diferentes creencias. La tolerancia es la que nos permite vivir en armonía en un mismo país con personas que profesan diferentes religiones, que apoyan otras tendencias políticas, que poseen una condición sexual diferente y tantas otras. La tolerancia no solo es aplicable a nivel de país, sino que es algo que debemos desarrollar en nuestros hogares con aquellas personas a las que más queremos, como nuestra familia y amigos, así como también, a nivel más global, en nuestro país y con el resto del mundo donde se intenta convivir en armonía con un sinnúmero de culturas y personas diversas.

La intolerancia, por el contrario, pareciera ser el desiderátum de nuestros días,  y así vemos como de alguna manera hay quienes se encargan de exacerbar y de promover la xenofobia y la homofobia, entre otros, como instrumentos de retaliación cultural, y generando sentimientos anti casi todo que no se parezca a las creencias de aquellos que la fomentan. En el plano político lo hemos visto en muchas partes del mundo, y como ejemplo de ello lo podemos observar en países como el mío, donde la división social ha sido un producto directo del fomento por parte del gobierno de turno, de todo aquello que nos separa sea en lo económico, cultural, religioso o de cualquier otro orden, para convertirlos en mecanismos de separación social entre ciudadanos de un mismo país.

Algo parecido pudiera ocurrir, dependiendo del gobierno de turno, en países que han sido baluartes en la diversidad y en fomentar el respeto a las diferencias, cuando por diseño político se propicia el irrespeto a esas diferencias y se producen todo género de intolerancias sociales, raciales, religiosas o sexuales, con todas  las consecuencias que tal conducta o propósito pueda ocasionar en la sociedad. La intolerancia puede manifestarse a través de una variedad de comportamientos, que van desde la ignorancia pasiva hacia el diferente, hasta la persecución o el exterminio. De eso la historia se ha encargado de darnos múltiples ejemplos.

Así tenemos, que la tolerancia es un valor moral que implica el respeto integro hacia el otro, hacia sus ideas, practicas o creencias, independientemente de que sean diferentes a las nuestras. En este sentido, la tolerancia es también el reconocimiento de las diferencias inherentes a la naturaleza humana, a la diversidad de culturas, de religiones o de las maneras de ser o de actuar.

Por ello, la tolerancia es una actitud fundamental para la vida en sociedad. Es un concepto relacionado con el respeto y la consideración ante las acciones u opiniones de otras personas cuando estas difieren de la propias o se contraponen al marco personal de creencias; y así se erige como  un valor básico para convivir armónica y pacíficamente. No se trata solo de respetar lo que los demás digan o hagan, sino de reconocer y aceptar la individualidad y las diferencias de cada ser humano.

Serian muchas las áreas sobre las que podemos reflexionar en relación con la tolerancia, y cada una merecería una reflexión separada, pero concluyamos con un pensamiento del Emperador Romano Marco Aurelio cuando nos dice :

“ La verdadera grandeza de un hombre reside en la conciencia de un propósito honrado en la vida, fundado en una justa estima de sí y de los demás, en un autoexamen frecuente, y en la constante obediencia a la idea que considera justa, sin preocuparse de lo que los demás puedan pensar o decir, o de si hacen o nó lo que el piense, dice y hace.”

Enero 2, 2017


FPP   

No comments:

Post a Comment