Friday, November 17, 2017



ESPAÑA: UNA SOLA NACIÓN


Desde hace más de un año que no escribo nada sobre España, país que siempre ha sido centro de mi atención, por multiplicidad de factores, y siempre preocupado por todo lo que acontece en ese querido país. En aquellas oportunidades en que publicara algunas reflexiones sobre lo que ocurría en España para ese momento, estaban básicamente vinculadas a sus avatares políticos, y todo lo que significaron esos meses de incertidumbre luego de las elecciones generales de Diciembre del 2015.

Hoy son otras las motivaciones que me llevan a reflexionar sobre lo que ha estado ocurriendo en España en los últimos meses hasta el presente, todas ellas relacionadas con el llamado proceso independentista Catalán, con miras a que la Generalitat de Cataluña se separe definitivamente de España, y se erija como una nación independiente.

Para abordar un tema complicado y escabroso, es pertinente referirnos, aunque brevemente, sobre los orígenes de este conflicto, y de cómo esas circunstancias históricas han marcado y aún marcan el devenir del pueblo español. Sabemos que España es el producto de la unificación, a veces forzada, de una serie de reinos y sus respectivas extensiones territoriales, hasta que fue posible la unificación total ya para el año 1492.

Antes de eso, España como nación no existía, era una sumatoria de pequeños  reinos en los que habían derivado a partir de la época medioeval; señores feudales que se adueñaron de vastos territorios donde eran amos y señores, y que convirtieron en reinos, de alguna manera independientes. Es relevante señalar que dependiendo de la ubicación geográfica de dichos reinos dentro de la península ibérica, y derivado de la influencia, mayor o menor, que hubiesen tenido aquellos conquistadores que estuvieron en la península desde tiempos inmemoriales, pasando por los celtas, visigodos, carolingios, romanos , árabes,  quienes dejaron inmensa huella en lo cultural, económico y social en la península.

Producto de la paulatina unificación territorial que se fue dando en España, ya fuese a través de guerras, matrimonios de conveniencia u otras, se fueron delimitando reinos cada vez más fuertes y poderosos, no solo en lo territorial sino en lo militar, cultural y económico. No fue sino hasta 1492, con el matrimonio de Isabel de Castilla , Reina de Castilla y León y Fernando de Aragón, Rey de Aragón, cuando se produce la reconquista de España y con ella la unificación territorial . La unificación total se logra en 1512 con la anexión de Navarra, consolidándose así España  como una sola nación, y así se da inicio a la edad moderna y a su ubicación en el mundo, y a su deslumbrante desarrollo en los siglos por venir.

Sería demasiado prolijo continuar analizando estos orígenes, solo quería dejar sentado que no tiene por qué sorprendernos la pretensión de Cataluña para declararse independiente, y por ende, consumar su separación de España.

Cataluña, sin duda presenta unas características singulares, en términos de cultura, tradiciones, lengua y orígenes, que al través de los años se han expresado en sus aspiraciones de consolidarse como una nación independiente. Sin menoscabo de que ello pudiese ser una aspiración legítima, es importante tener presente que la misma no podría materializarse en detrimento de las normas legales y constitucionales que aplican a la totalidad de los Españoles.

Desde que se aprobara la Constitución Española, en referéndum el 6 de Diciembre de 1978, quedó definido que ese era el marco constitucional aplicable a todos sus ciudadanos, respetando sus diferencias étnicas, sus tradiciones e incluso sus diferentes lenguas o dialectos, pero siempre apegados a esas normas constitucionales que rigen para todos.

No se puede pretender realizar una consulta popular , solo en Cataluña, a todas luces ilegal e inconstitucional; y con fundamento en dicha consulta someter al Parlamento Catalán una Ley de Ruptura; y posteriormente pretender hacer una declaración de independencia irrita, y totalmente fuera del marco legal y constitucional vigente en España.

Si los Catalanes quieren mantener sus aspiraciones de independencia, deberían hacerlo con el uso de las herramientas que la Constitución establece, y siguiendo todos los pasos que correspondan, para que sea la totalidad del pueblo español quien exprese su voluntad, en referéndum sobre una eventual reforma de la Constitución que reconozca a las comunidades autónomas su derecho a la autodeterminación, tal y como ha sido reiterado por el Tribunal Constitucional Español.. Mientras nada de esto ocurra, deben y tienen que apegarse a la Ley y a la Constitución, caso contrario serían reos de delito, por violación de la Constitución, y , por ende, sujetos a la aplicación de las penas que la ley establece para ello.

En el fondo, de lo que se trata es de respetar las reglas del juego democrático, y no que a través de argucias e interpretaciones  legales, llevar por un solo camino la voluntad no expresada libremente del pueblo español en su globalidad.
Es mi opinión, sin detrimento del debido respeto a los que opinan lo contrario, España será más fuerte mientras se mantenga unida. No presagiaría nada bueno para Cataluña si su separación pudiera materializarse.

Toda la gente que ha hecho esto debería asumir sus responsabilidades de todo tipo, incluidas las judiciales y apartarse voluntariamente de la política, probablemente para siempre. Los Catalanes no se merecen estos gobernantes frívolos e irresponsables que han hecho un inmenso daño a Cataluña y a los Catalanes, fruto de sus ambiciones personales y políticas.

Weston, Noviembre 17,2017


FPP

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