EL MOMENTO DE LA VERDAD (2)
Hace
menos de un mes publiqué una reflexión denominada “El Momento de la Verdad”. En
ella me refería al evento que tendría lugar el día 1 de Septiembre, y
denominado por la oposición venezolana como “La Toma de Caracas”.
Dicho
evento tuvo lugar, a pesar de todas las limitaciones, trabas y demás argucias
utilizadas por el gobierno con el propósito de minimizar el impacto del evento,
no solo frente al país , sino frente a la comunidad internacional, que seguía
muy de cerca lo que ocurriría ese día.
A
pesar de todas la dudas y temores que albergábamos, frente a la posibilidad cierta de que el gobierno,
bien directamente, a través de sus sumisas fuerzas armadas, o a través de sus
colectivos armados, arremetiera contra el pueblo venezolano quien
multitudinariamente salió a manifestarle al gobierno, no solo su descomunal
rechazo, sino a exigir la determinación de las condiciones para la realización
del referéndum revocatorio para este año 2016.
Como
imaginaba, la toma de caracas marcó un hito histórico en los anales de
concentraciones masivas en Venezuela; sin embargo, a pesar de que no ocurrieron
hechos que lamentar ese día, no fue sino hasta el pasado 21 de Septiembre, que
las 4 comadres del Consejo Nacional Electoral (CNE), finalmente informaron al
país de cuales serían las condiciones del referéndum revocatorio solicitado por
la oposición. Valga resaltar que tal anuncio lo hicieron a través de una nota
de prensa y no personalmente. Tamaña cobardía.
No
es que me tomara por sorpresa, porque esperase algo distinto; lo que si me causó
estupor fue el desparpajo y la desfachatez con que establecieron unas
condiciones que prácticamente imposibilitan la realización del RR para este
año. Condiciones además abiertamente inconstitucionales e ilegales, y
contrarias a los más sanos intereses del pueblo venezolano; quienes paciente y
estoicamente han exigido se les facilite la realización de su derecho
constitucional de decidir sobre la revocación de este desdichado gobierno. .Impresionante
observar como de la manera más burda y descarada, se materializa una burla a la
voluntad del pueblo venezolano, quien en más de un 80% rechaza categóricamente
este gobierno de farsantes y delincuentes, truncándoles así el ejercicio de su
derecho constitucional, y colocando al propio tiempo al país al borde de la más
grande crisis política de su historia.
Ahora
si entramos en la encrucijada, donde han de tomarse urgentes, difíciles pero
esperadas decisiones, por parte de nuestra dirigencia opositora, que conduzcan
este proceso por el camino, esperamos que no violento, que determine la
terminación de este oprobioso régimen, que continua sumergiendo a Venezuela en
el más profundo pozo de sus desgracias.
Ahora
si ha llegado el verdadero momento de la verdad; la hora en que con coraje y
valentía, y con profunda convicción democrática, confrontemos a este régimen en
una lucha abierta, pacifica, constitucional y democrática, que le asegure a los
venezolanos la salida de este gobierno, causante de uno de los mayores daños
que a país alguno se le haya causado en los últimos 70 u 80 años.
Ya
no hay tiempo para retoricas demagógicas; para los cálculos interesados; no hay
tiempo para vacilar ni mucho menos para desistir o rendirse. Es el tiempo de
los hombres y mujeres de Venezuela que han entregado todo su esfuerzo en esta
larga lucha, sin tregua ni cuartel, para el logro del objetivo final de la
misma, cual no es otro que la instauración de un régimen democrático, firme y sólido,
con instituciones confiables, y con una conducción firme que garantice el reencauzamiento
del país por los senderos de la paz, la justicia y la libertad.
Muy
oportuno y al punto el artículo publicado el día de hoy por el distinguido
analista Antonio Sánchez García, quien afirma que ha llegado la hora de la
verdad, y para ello hace un parangón, guardando las distancias, entre la
Inglaterra de 1940, sola, enfrentada al poderoso imperio Hitleriano.
Su
entonces Primer Ministro, Winston Churchill , solo le ofrecía a su pueblo en
esos aciagos momentos “Victoria a todo coste, victoria a pesar del terror,
victoria aunque el camino sea largo y duro; porque sin victoria no hay
supervivencia”.
Así
es, finalmente, ha llegado el momento de la verdad; y como bien lo señala ASG
en su artículo, “ Nos ha llegado la hora de la verdad, no nos espera más que
sangre, dificultades, sudor y lágrimas. Pero libremos esta batalla unidos, como
un solo hombre, sin otro norte que la libertad de Venezuela y la grandeza de
nuestra patria. Es lo que nuestros mayores y descendientes esperan de nosotros.
No los defraudemos”.
Septiembre
23, 2016
FPP
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