EL SUEÑO SI ES POSIBLE
Era Diciembre del año 2004 y por
una de esas circunstancias fortuitas me atreví a escribir algo sobre la
situación que atravesaba mi país. Ese
texto lo titulé “ La Venezuela que yo sueño”, y en el expresaba mis inquietudes
y pensamientos sobre una situación que a mi juicio era ya grave y ella
misma anunciaba que se pondría peor.
Casi diez años más tarde (2014),
nuevamente tuve el atrevimiento de escribir unas líneas para manifestar que seguía soñando por
Venezuela. Para ese momento la situación del país era ya crítica y no se veían
o vislumbraban soluciones en el corto plazo. Desafortunadamente para ese
entonces el sueño no se había cumplido, peor aún parecía que la realidad era
peor que la más dramática de las pesadillas y luego de infructuosos intentos de
acceder al poder por la vía democrática, nos sentimos frustrados y desalentados
de que nuestro porvenir estaba ligado inexorablemente a la figura, por una
parte, del comandante eterno y , por la otra, a la patética figura de su sucesor
en las riendas del gobierno.
Aun a riesgo de parecer demasiado
optimista, los inicios del 2016 nos anuncia una posibilidad de que podamos
salir de esta pesadilla en un breve plazo. El precio ha sido y será enorme; un
país en crisis absoluta en todos los ámbitos; escasez, desabastecimiento,
colapso eléctrico a la vuelta de la esquina, inflación, devaluación, hambre,
miseria, impunidad, falta de medicamentos, en fin la lista sigue y es larga, en
síntesis al borde de una crisis humanitaria en el área de salud y alimentos. Es
poco lo que se pueda decir acerca de la situación actual de Venezuela, y ello
se ha manifestado en todos los foros mundiales posibles y ya el mundo sabe con
más certeza cuál es la realidad que vivimos.
Mientras todo eso ocurre, el gobierno
pretende ignorar lo que está pasando y a cuento de unos supuestos motores, el
país arrancará por la senda del progreso y la estabilidad. Eso es algo que ni
se lo creen ellos mismos; esa satrapía de corruptos, ladrones e incompetentes,
comenzando con el supuesto e indocumentado líder , el propio Presidente de la
Republica.
Ya no hay más tiempo, el país se
consume y estamos llegando al borde de un potencial estallido social por cuanto
el pueblo ya no aguanta más promesas huecas, y ya no cree en el trasnochado
socialismo con el cual los han tenido mareados desde hace más de 15 años.
Es hora de la acción, firme y
decidida, no solo de los dirigentes de la oposición sino del pueblo en su
conjunto de poner coto y punto final a este régimen desastroso que ha llevado
al país al borde de la infamia. Solo un contundente rechazo, manifestado a
través de una protesta nacional, masiva y consistente que movilice al pueblo en
la causa de lograr la salida del poder de Nicolás Maduro, y con él la de todos
sus secuaces, para que al fin se haga justicia y puedan dar con sus huesos a la
cárcel, que es donde deberían estar, por todos los desmanes cometidos contra el
país y su gente.
Es la hora de la unión de
voluntades, de propósitos comunes, de visión de futuro, de que nuestros líderes
entiendan que Venezuela les ha brindado una oportunidad para que canalicen un
proceso de recuperación del país y con el de su eventual reconstrucción. Como
he dicho antes, tenemos la gente, el talento y la fuerza emprendedora para
salir adelante. Los recursos están ahí, y solo tenemos que hacer el uso
correcto de ellos para iniciar el lento, doloroso y arduo proceso de
reformulación de nuestro sistema democrático y regresemos a convertirnos en el
país que siempre fuimos. Un país noble, generoso, hermanado a pesar de sus
diferencias, trabajador y valiente, y decidido a encontrar su destino para el
bien de nuestras futuras generaciones.
Siempre he venido hablando de un
sueño, ese sueño que me ha perseguido por años y hoy quiero convertirlo en una realidad
hermosa; para ello todos, sin excepción, debemos levantarnos para librar la
batalla final contra este régimen de oprobio e ignominia, que en breve plazo,
Dios mediante, solo será, ni siquiera un recuerdo, solo un accidente en la
historia de nuestro país y el cual nadie querrá recordar.
Ellos acostumbran decir Chávez
vive la lucha sigue; yo digo Chávez muerto, la lucha sigue, sí, pero para el
rescate de la dignidad de nuestro país y
de sus instituciones, que en mala hora cayó en manos de ignorantes,
incompetentes y corruptos que ni siquiera merecen ser considerados venezolanos
porque no representan nuestro verdadero gentilicio.
Tengo la fe puesta en el año
2016, en que será el momento en que podrá realizarse ese sueño de tantos años y
ese sueño se hará posible gracias a la voluntad indoblegable del pueblo
Venezolano y a la firme, sostenida y vigorosa presión sobre el régimen, que se
resiste pero que, quiéranlo o no, culminará, y Venezuela iniciará el largo
camino que nos lleve por la senda del progreso, el bienestar colectivo y la
paz.
Sunrise, Florida Febrero 2016
No comments:
Post a Comment