LOS
DEPREDADORES DE LA CONSTITUCIÓN
A veces evito escribir sobre lo
que acontece en Venezuela, por aquello de no parecer repetitivo en mis
reflexiones o planteamientos sobre algunos aspectos de lo que está ocurriendo
en mi país; pero resulta que mi país es hoy una fuente inagotable de noticias
que inevitablemente conducen a opinar sobre ese diario e inacabable devenir de
las circunstancias que vivimos.
No puede uno menos que
asombrarse por la cantidad de mentiras y medias verdades que los voceros del
régimen del Presidente Nicolás Maduro repiten día tras día, en su continua
perorata de adormecimiento de un pueblo harto de tantas falsedades, y que hoy
lucha incansablemente por recobrar la conducción del país, todo ello por el
camino más tortuoso y difícil, cual es el del fiel respeto por las normas
constitucionales y legales que posibiliten un cambio de gobierno en forma democrática, legal y constitucional, para
la instauración de nuevo de un régimen democrático en nuestro atribulado país.
Como se puede denominar un régimen
en el que no se respetan las más elementales normas que definen y orientan el
desenvolvimiento de las instituciones que las rigen; como se puede denominar un
régimen que es un permanente violador de los derechos humanos de sus ciudadanos;
que no garantiza la seguridad de sus ciudadanos; que engaña al pueblo y lo
mantiene sometido en la oscuridad informativa por su control sobre los medios, que
nos mantiene en la oscuridad producto del colapso del sistema eléctrico
nacional, derivado del limitado
suministro del servicio eléctrico, como fundamental para el normal
desenvolvimiento de la actividad económica del país; como denominar a un
régimen configurado por incompetentes en el manejo de la cosa pública e
incapaces de gerenciar, con eficiencia y efectividad, las instituciones
fundamentales del Estado.
En definitiva no son más que
unos depredadores de la Constitución; para muestra solo requerimos ver y
sorprendernos con las cosas que se hacen y las que se dicen en abierta
violación de las normas constitucionales. Ejemplo de ello es el reciente
Decreto del Ejecutivo Nacional , a través del cual se pretende proteger a los
ministros del gobierno frente a la posibilidad de cualquier moción de censura
por parte de la Asamblea Nacional, lo cual conlleva, por expresa disposición
del numeral 10 del artículo 187 de la Constitución Nacional, a la destitución
del cargo que ocupe el involucrado. Ello se hizo para proteger al Gral. Rodolfo
Marco Torres, quien fuera objeto de una moción de censura por la Asamblea
Nacional, en virtud de sus fallidas ejecutorias como Ministro de Alimentación.
La emisión de tal decreto es clara y abiertamente inconstitucional al
pretender, vía decreto del Ejecutivo, modificar una norma constitucional que no
amerita ninguna interpretación.
Por si lo anterior no fuera suficiente,
leemos cosas tales como que las personas que firmaron con el propósito de
cumplir con uno de los requisitos para activar un referéndum revocatorio en
contra del Presidente Maduro, si estos fueran funcionarios públicos, deberían
ser destituidos de sus cargos, por cuanto algunos lo consideran traición a la
patria. En otras palabras, se viola o se violaría nuevamente la Constitución,
la cual expresamente garantiza el derecho al trabajo sin discriminación alguna
por razones de cualquier índole, incluyendo filiación política. O sea que estos
tipejos pretenden que todo el
funcionariado público en Venezuela tiene que ser chavista o madurista, porque
de lo contrario se considerarían traidores a la patria.
Ellos saben que sus acciones
son violatorias de la Constitución, pero no les importa un bledo, toda vez que
la utilizan para sus despropósitos de preservarse en el poder a toda costa,
incluyendo la destrucción del país desde sus cimientos materiales y morales.
Ellos saben también que la única manera de mantenerse alejados de la aplicación
de una recta justicia, verdadera y esclarecedora, por todos los delitos que han
cometido a través de estos 16 años, es conservando el poder a como dé lugar, y
por eso vemos que harán lo indecible para que no se produzca el revocatorio
para destituir a Maduro, y continuarán haciendo todo lo que requieran para
reducir al mínimo las capacidades legales y constitucionales de la Asamblea
Nacional, todo eso con la anuencia y cooperación de sus más fieles súbditos,
como lo son las inefables Rectoras del Consejo Nacional Electoral y los
sepultureros del Tribunal Supremo de Justicia.
Como dice el Eclesiastés, “todo
tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”, y ese
tiempo y esa hora en que podamos deshacernos de esta pesadilla, está por llegar, y llegara
indefectiblemente, para iniciar el largo y doloroso proceso de la
reconstrucción de Venezuela.
Mayo 5, 2016
FPP
No comments:
Post a Comment