UNA
ELECCION INÉDITA
Hace escasamente dos meses
escribí una nota la cual denominé “Una Campaña Inédita”. En ella hacía unas
breves reflexiones sobre lo que acontecía para ese momento en las campañas para
escoger los candidatos de cada partido ( Demócrata y Republicano), a medirse el
próximo mes de Noviembre en la elección del nuevo Presidente de los Estados
Unidos.
En dicha nota aludía, que con
base a lo que estaba ocurriendo la Sra. Hillary Clinton se perfilaba como la
candidata de su partido para las venideras elecciones. Por otro lado me refería
también a lo que estaba ocurriendo del lado republicano, quienes para entonces
se representaba en 4 candidatos ( el Senador Marcos Rubio, el Senador Ted Cruz,
el Gobernador John Kasich y el Sr Donald Trump), comentando sobre el lamentable
espectáculo en que se habían convertido los debates televisivos entre estos 4
candidatos, mostrando posiciones extremadamente radicales tanto de derecha como
de izquierda, sin mucho fundamento y aderezados además por ataques de orden
personal que desdecían mucho de la seriedad y rigidez que deben acompañar
eventos de esta naturaleza.
A lo largo de estos dos meses
hemos visto como se han ido desvaneciendo candidatos hasta que en días recientes
el Senador Ted Cruz finalmente desistió de continuar en la campaña por la
nominación, por una parte, y por la otra el Gobernador John Kasich quien
también desistió de continuar en campaña. Asumo que ambos simplemente sacaron
sus cuentas y no les dieron los números que requerían para eventualmente haber
sido cualquiera de ellos el elegido.
Lo anterior nos conduce a que,
virtualmente, por no tener opositores en lo adelante que el Sr Donald Trump
será el nominado y elegido candidato del partido republicano para las próximas
elecciones del mes de Noviembre del corriente año. Tal y como están las cosas
para la fecha de hoy, preparémonos para la gran batalla entre el “Establishment”,
representado por la Sra. Hillary Clinton, y el “Populismo” representado por el
Sr Donald Trump.
Conectado con el malestar de
las bases republicanas, motivado a su retórica contra los inmigrantes y las élites;
impopular entre otros sectores del electorado, el Sr. Trump enfrenta una campaña
complicada contra la Sra. Clinton, la ya casi segura candidata del partido Demócrata.
La Sra. Clinton es una de las figuras con mayor experiencia en la política de los
EEUU y una de las más identificadas con el vilipendiado “establishment”, ese
nebuloso conglomerado de elites políticas y económicas de Washington y Nueva
York.
Si observamos los números más
recientes, los resultados son preocupantes para Trump y el partido Republicano.
Luego de meses de ofender o insultar durante su campaña a latinos, musulmanes,
mujeres, negros, discapacitados y a los propios conservadores, Trump tiene a un
país en contra. Eso en política no es necesariamente garantía de triunfo para
la parte contraria, pues ya hemos visto como a pesar de todos esos dislates fue
capaz de alzarse con la ya casi segura nominación. A pesar de las encuestas,
eso no significa que no puedan cambiar a lo largo de los próximos seis meses;
al fin y al cabo esta será una campaña de políticos impopulares, como ha quedado
demostrado también en el caso de la Sra. Clinton.
Sin duda que esta será una
elección inédita; se abre una campaña con un escenario real, en que un
candidato populista, xenófobo, homófobo y machista, encabezará una de las dos
opciones para ocupar la Presidencia de los Estados Unidos durante los próximos
4 años. Eso por sí solo, marca una abismal diferencia sobre lo que ha sido el
desenvolvimiento político-electoral de los Estados Unidos en toda su historia.
El establishment conservador no
ha entendido que en todo este tiempo de la Presidencia de Barack Obama, ellos
mismos han sentado las bases para el surgimiento de una figura como Trump. La
existencia y la tolerancia de que en su seno se mueva un movimiento populista
radical como el Tea Party, que sistemáticamente se ha dado a la tarea de minar
las bases de la confianza en la clase política; la paralización del Congreso
por razones de estrategia política para torpedear cualquier iniciativa de la
Casa Blanca; su hostilidad hacia ésta, por estar simplemente en manos del
partido rival; han sido en mi opinión los errores que han permitido que Donald
Trump capitalizara los reflejos antisistema de un partido que ha sido parte de
ese sistema , con el descontento de la clase media por la crisis económica.
Lo que veremos en los próximos
meses será una estrategia en donde el candidato republicano explotará a fondo
sentimientos y atavismos misóginos, que forman parte de la cultura cotidiana de
los hombres y mujeres de a pie. Hasta ahora, la explotación de los miedos, la
discriminación y ataques a las minorías, le han proporcionado dividendos; veremos
ahora si la explotación de la misoginia enquistada en el pueblo americano puede
finalmente llevarlo a la Casa Blanca.
Finalmente, lo que está en el
escenario no son precisamente juegos florales; se trata de elegir al líder del
país más poderoso del mundo, y ello requiere de los electores la mayor
ponderación y análisis para acertar en la escogencia. Creo que he indicado, y
los electores tendrán suficientes elementos para discernir al momento de su
escogencia, que tenemos que elegir a la persona que tenga las mejores
condiciones y cualidades como estadista, que tenga la experiencia política
requerida para desenvolverse en escenarios cambiantes, que pueda conducir al
país por los caminos del progreso y siempre en la búsqueda del bienestar de los
ciudadanos; y que su liderazgo y carisma lo posicionen en una presencia
influyente y determinante de los Estados Unidos en el mundo de las relaciones
internacionales.
Esta historia continúa y
seguiremos reflexionando sobre ella; y concluimos compartiendo lo dicho por el
Profesor Larry Sabato, de la Universidad de Virginia, de que lo ocurrido hasta
ahora “Ha obligado al mundo político a ingerir una dosis considerable de
humildad”. Ojalá y aprendan la lección.
Mayo 6, 2016
FPP
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