RELEYENDO
A REVEL
En días recientes tuve la
oportunidad de leer uno de los últimos escritos del distinguido columnista
Antonio Sanchez García. Soy un asiduo lector de sus escritos, pero este en
particular me llamó poderosamente la atención por cuanto refiere a una de las
obras de uno de los grandes pensadores liberales del siglo XX, como lo fue Jean-
Francois Revel.
El artículo se refiere al libro
escrito en el año 1970 “Ni Marx ni Jesús,
las revoluciones que nunca fueron”; y fue precisamente esta obra la que
catapultó a Revel a la cabeza del pensamiento crítico liberal europeo.
Lo que motiva esta reflexión no
es solo el, por azar, reencuentro con un periodista, filósofo, editorialista,
profesor y escritor como Revel, de quien tuve noticias, ya lejanas en el
tiempo, cuando leí precisamente el libro a que se refiere Antonio Sanchez
Garcia.
Lo que resulta particularmente
interesante y relevante, es como después de más de 45 años, la tesis de Revel
se mantiene viva y actual. Hemos visto a través de todos estos años como todos
los regímenes que se autodenominan revolucionarios, en cualquier parte del
mundo, y particularmente en Latinoamérica, han resultado un absoluto fracaso.
Como bien dice Revel, ninguna de las supuestas revoluciones que había conocido
la humanidad, había sido o sería jamás verdaderamente revolucionaria, ni
muchísimo menos socialista.
Ha resultado más que obvio el
fracaso de las conocidas revoluciones como la de Rusia, Cuba, Chile, las
particulares de Africa, y ni hablar de la bufa dizque revolución bolivariana de
Venezuela.
Solo a título de reflexión, me
voy a permitir citar al propio Revel, cuando afirmaba hace 45 años lo
siguiente: “ Una revolución no se hace en medio de la improvisación ni de la
rigidez doctrinaria. Entre el espíritu bohemio, que cree poder inventarlo todo,
mediante el diálogo de sordos o la confesión pública; y el espíritu dogmático a
quien solo le preocupa saber si su revolución se asemeja a tal o cual
revolución anterior, y si ella marcha “de acuerdo con las reglas”, el verdadero
espíritu revolucionario sigue el método de la invención preparada, gracias a la
cual la puerta de la iniciativa continua abierta a todos, pero donde la
aplicación es siempre rigurosa, técnicamente competente y nunca aproximativa.
En este caso se deja en manos de la inspiración colectiva las grandes ideas de
la evolución histórica. En cambio, los medios de ejecución son evaluados
fríamente, en términos realistas. En las revoluciones que fracasan, por el
contrario, las concepciones generales son inmóviles, rígidas, demasiado
precisas, y la ejecución, flexible, no alcanza a modificar la realidad.
Burocratismo en la cabeza, amateurismo en los actos”.
“La segunda condición
fundamental reviste particular importancia. Como es sabido, toda revolución
debe aportar soluciones económicas y tecnológicas de una eficacia superior al
sistema que destruye. Una revolución está perdida si no es más técnica ni
desarrolla una mejor gestión que la anterior, permanece en el quietismo o cae
velozmente en el subdesarrollo, de manera tal que se encuentra incapacitada
para mantener promesas. Por lo tanto, debe elegir entre ceder el sitio o
conformarse con resolver el problema de la continuidad de un equipo dirigente
que ejerce el poder, por
medio de la dictadura.”
Como vemos, sobre todo la cita
precedente, es para hacerse la pregunta de que cualquier parecido con la
realidad Venezolana de hoy es pura coincidencia?
Dado que las posiciones de
Revel eran tan antagónicas y críticas, incluso con la izquierda, llevar la
contraria a la izquierda no salía gratis, de allí que se ganó pronto los
calificativos de fascista, agente de la reacción y similares, esos con los que
los regímenes comunistas han siempre tachado a los que disienten en los países
libres. Revel decía “Jamás deje de considerarme como un hombre de izquierdas. En un principio, ser de
izquierdas era luchar por la verdad y la libertad, aunque, si encontrar a
Castro repugnante es ser de derechas, entonces quiero ser de derechas”.
Viene muy a colación, tomando
en cuenta la situación que atraviesa un país como Venezuela en los actuales
momentos, frases de Revel que retratan fielmente a los regímenes totalitarios
como al señalar “la violencia ha servido siempre más para oprimir que para
liberar”, para completar la idea de una forma lapidaria, al decir “la violencia
es el sustituto de los votos que no tienen”. Creo que es fácil de entender a la
luz de los acontecimientos que ocurren en Venezuela todos los días.
Leer a Revel, sobre todo en
estos tiempos, y más aún por aquellos que continúan creyendo en estas fantasías
revolucionarias, es obligante para que puedan confrontar las irrebatibles
verdades enunciadas en sus libros y escritos, con las promesas y mentiras que
se contienen en el amasijo ideológico de los llamados revolucionarios.
Mayo 19, 2016
FPP
No comments:
Post a Comment