UNA SEMANA
CRUCIAL
Hoy
damos inicio a una semana que a todas luces se presenta interesante por decir
lo menos, dado que en el curso de la misma se celebra la Convención Nacional del
Partido Republicano, para escoger el candidato que los representará en las
venideras elecciones presidenciales del mes de Noviembre del corriente año.
El
Partido Republicano será el primero en designar su abanderado en la convención
a realizarse en la ciudad de Cleveland, Ohio, y pareciera, salvo un
imponderable de última hora, que el Sr Donald Trump será escogido para
representar a su partido en la próximas elecciones.
Por
el otro lado, la próxima semana, el Partido Demócrata también tendrá su
Convención del 25th al 28th del corriente mes, en la ciudad de Philadelphia ,
Pennsylvania, e igualmente, salvo algo no previsto, escogerán a la Sra. Hillary
Clinton como la candidata de dicho partido para las elecciones presidenciales.
Ahora
bien, no hay mucha discusión respecto a la escogencia de los candidatos, quienes,
sin lugar a dudas fueron los ganadores en las primarias de sus respectivos
partidos y, por ende, los delegados de los estados participantes en la
escogencia deberán ratificar su voluntad manifestada por el electorado en ambos
casos.
Partiendo
de que lo anterior, como un hecho prácticamente consumado, veamos ahora lo que a
mi juicio, significaría para este país, el que resultare ganador en cada caso.
Comentaremos cada caso por separado, y en esta nota nos referiremos solo al
caso del Partido Republicano.
Ya
para el momento de escribir esta reflexión, el Sr. Trump ha sido escogido por
la Convención del Partido Republicano , como su candidato para las venideras
elecciones. No ha resultado una sorpresa, aunque con algunas objeciones
por parte de delegados en diferentes Estados
que optaron por dar sus votos a candidatos que ya no participaban en la
escogencia. Irrespectivamente de lo anterior, lo que si es cierto es que no le
ha quedado más remedio al Partido Republicano que aceptar una realidad, que aun
cuando no les guste, no les ha dejado opción, que no sea transitar con el Sr
Trump , el largo camino, aún por recorrer, para acceder a la Casa Blanca.
Aunque
no fuere de mi particular agrado, y para poder opinar al respecto, me tocó ver
en televisión los eventos previstos para el primer día. Los discursos
encendidos, por no decir incendiarios, de los que se dirigieron a la Convención
el pasado Lunes 18 en la noche, resultó ser un espectáculo realmente patético y
deprimente, al tener que ver a algunas
personas, consideradas serias y ponderadas, explayarse en loas a las
condiciones
del Sr. Trump para ser Presidente de los
Estados Unidos. Lástima dio, por no decir pena ajena, ver al Sr Rudy Giuliani, Ex
Alcalde de la Ciudad de Nueva York, vociferar y despotricar de la Sra. Hillary
Clinton, como no lo habíamos visto nunca antes; siendo un político de amplia
trayectoria, muy respetado en la élite del Partido, pero que actuó en forma
mitinesca, exagerada e histriónicamente
insoportable. Si ese fue el caso de Giuliani, que se podía esperar de otros que hablaron esa
misma noche, siendo la tónica en general el tratar de descalificar las
capacidades o cualidades de la Sra. Clinton como persona y como candidata.
Muy
lamentable que se utilicen recursos de carácter emocional para algunos, con el
único propósito de obtener beneficios electorales. Todo lo expuesto, sin mucho
contenido y sin acercarse siquiera a plantear lo que realmente el país estaría
esperando de sus dirigentes, que son propuestas válidas, viables, serias y
convenientes para el país, y sobre todo beneficiosas para sus ciudadanos.
Este
no es el Partido Republicano forjado por el Presidente Lincoln, y enaltecido
por el Presidente Reagan. Este no es el Partido que sin duda ha tenido un rol
protagónico en la historia de este país. Hoy vemos un partido dividido,
sumergido en una profunda crisis de liderazgo, y en el cual se han entronizado
los más conspicuos representantes de la más pura demagogia populista y retrógrada.
Un candidato que ha dicho o expresado
opiniones tan desafortunadas en contra de sus propios conciudadanos; que se ha
manifestado abiertamente en contra de los inmigrantes, de los refugiados, de las
mujeres y de otras religiones, y el cual de una manera simplista ofrece
soluciones mágicas a los grandes problemas que aquejan el país.
Como
lo he indicado en anteriores oportunidades, en las elecciones del próximo mes
de Noviembre, no se trata de elegir a la Reina de una feria de pueblo; se trata
de elegir al Presidente del país más poderoso del mundo; y el cual tendrá sobre
si una enorme responsabilidad de representarlos, en su condición de actor
principal y relevante, en el contexto de naciones del mundo, que miran siempre
hacia los Estados Unidos, como aquel que
marca las pautas y condiciona con su presencia, las decisiones más
importantes que habrán de tomarse para
atender a los grandes retos y a los grandes problemas que aquejan al mundo en
todos los órdenes.
Todavía
hay mucha tela que cortar de aquí a Noviembre, para aventurarnos ni siquiera indicar un pronóstico; lo que si
se es que continuaré monitoreando este proceso, no solo por la importancia que
reviste, sino por su relevancia en el futuro de este País.
FPP
Julio 20, 2016
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