Friday, August 5, 2016

FILOSOFIA DE LA VIDA

Que el título no les asuste como para que no se atrevan a leer. No piensen que este servidor ahora quiere dar lecciones de filosofía. No, por el contrario de lo que se trata es de abordar un poco el hecho de que todos los seres humanos, de alguna manera, somos filósofos respecto a nuestra propia vida.

En efecto, aunque algunos no se percaten de ello, todos tenemos una filosofía propia de vida. Que entendemos por eso? Particularmente la entiendo como todos aquellos valores o principios que hemos escogido como guía para nuestro  desarrollo personal y profesional. Son todas esas cosas que originalmente aprendimos en casa con nuestros padres, con la educación de hogar que recibimos, con lo que nos enseñaron desde pequeños y que fuimos asimilando, sin darnos cuenta, y que almacenamos en el disco duro de nuestra propia inconciencia; para que con el devenir del tiempo fuesen aflorando, y convertirlos en propios, y a través de ellos ir forjando nuestra personalidad y nuestra propia manera de vivir la vida. En otras palabras es la filosofía que escogimos para nuestra vida.

Sobre que pilares o bases fundamentamos nuestra vida? Lo hacemos sobre aquellas que hemos ido construyendo a través del tiempo y a medida que crecemos y maduramos. Es un constante aprendizaje que encuentra su fundamento en todas  esas pequeñas cosas que ha ido delineando nuestro sentir, y nuestro parecer sobre los aspectos más fundamentales de la vida humana y sobre los cuales vamos a regir nuestras vidas.

Nuestros padres sembraron las semillas de lo que consideraron debían ser los valores sobre los cuales pretendían educar a sus hijos, valores muy básicos pero esenciales para todo ser humano. Quien nos enseñó la honestidad? Quien nos enseñó que había que ser generoso, caritativo y bondadoso? Quien nos enseñó la ética del estudio y del trabajo? Quien nos enseñó el sentido de la responsabilidad con uno mismo, y sobre todo con los demás? Quien nos enseñó lo que es ser solidario y respetuoso, educado y atento? Quien nos enseñó la importancia de ser humilde?; serían interminables las cosas por mencionar, pero, en fin, fueron nuestros padres quienes sembraron esas herramientas que , de alguna manera, hemos aprendido y hemos hecho propias, para nuestro personal desarrollo y comportamiento en sociedad.

Es como un círculo que nunca se cierra; nos ha correspondido como padres educar y forjar a nuestros hijos dentro de los mismos valores y principios que han regido nuestras vidas, para que ellos a su vez decidan cuáles de ellos quieren tomar para regir sus propias vidas, es decir, para desarrollar su propia filosofía de vida.

Esas son las cosas que le dan sentido a la existencia, de otra manera es casi como pensar que nuestro tránsito terrenal no es más que un vacío, y que nada queda de tu paso por este mundo. Por el contrario, si queda, y mucho, queda lo que de alguna forma dejas como legado a tus hijos y nietos, queda el ejemplo que dejaste si llevaste una vida regida por los valores y principios fundamentales que decidiste para regir tu vida, y que supiste transmitir a tus hijos, para que el círculo continue, y nunca se cierre.

La conceptualización de una filosofía de vida tiene un basamento fundamental en la familia, y ese será otro tema que no es objeto de esta reflexión; pero de allí el origen de la necesaria diseminación de esos valores fundamentales por los cuales tenemos la obligación moral, no solo de aprehenderlos para nosotros mismos, sino para transmitirlos a venideras generaciones.

Creo que vivir de la mejor manera posible es muy importante; para ello requerimos que nuestra vida objetivamente se exprese en vivir de una manera virtuosa, es decir, con apego a una serie de valores universales intrínsecamente buenos, y alejados de aquellos que podríamos llamar antivalores. Muy importante en todo este proceso es que como seres humanos necesitamos sentirnos útiles, y así de esa manera asegurarnos que nuestro tránsito ha valido la pena.

En síntesis, de lo que se trata es de convertirse en un factor de cambio, que camina junto a un indetenible proceso evolutivo,  que contribuye y participa, en la medida de las posibilidades de cada quien, para el mejoramiento y preservación de la raza humana. Para ello debemos desarrollar nuestras propias consciencias y todo nuestro potencial, para que en nuestra propia evolución podamos convertirnos en unos mejores seres humanos. 

Agosto 5, 2016


FPP

No comments:

Post a Comment