LA RENUENCIA DEL PSOE
Hace
aproximadamente un mes publiqué una reflexión titulada “Una tercera vez?”, con
motivo del resultado de las elecciones generales que por segunda vez se
celebraran el pasado 26 de Junio en España. Allí manifestamos nuestra
preocupación por lo que arrojó como resultado neto de dicha contienda y en la
cual, de alguna manera, se repitieron con pequeñas variantes, los mismos
resultados de las elecciones celebradas en Diciembre del pasado año.
Había
decidido que me abstendría de comentar sobre los eventos que han ocurrido más
recientemente; sin embargo, me he visto obligado a romper mi promesa pues lo
que hemos visto y oído en días y semanas pasadas, no auguran muy buenas
expectativas.
Así
tenemos que el Partido Socialista Obrero Español ( PSOE), ha entrado en una
vorágine de encuentros y desencuentros, dimes y diretes, y en posiciones
absolutamente radicales, en lo atinente a su disposición de facilitar el
proceso que permita al Partido Popular, en la persona del Presidente del
Gobierno en funciones, formar gobierno en los términos previstos en la
Constitución Española.
Ha
sido muy desafortunada, en mi criterio, la posición del PSOE en la voz de su
máximo dirigente el Sr. Pedro Sánchez, en no mostrar ni un ápice de voluntad de
coadyuvar en el proceso, que como sabemos le corresponde como el principal
partido de oposición, si nos atenemos al número de escaños obtenidos en las
pasadas elecciones.
Está
muy claro que el Partido Popular no tiene la mayoría absoluta requerida por la
Constitución para formar Gobierno, de allí la necesidad, una vez más, de llegar
a acuerdos y/o alianzas que permitan que esto ocurra y, caso contrario,
volvería a suceder lo que supuestamente nadie desea, que es la convocatoria a
nuevas elecciones generales que tendrían lugar para finales de este año.
En
mi modesto criterio, la posición del PSOE frente a este panorama político,
desdice mucho de su tradición y vocación como alternativa de poder en España.
Por una parte manifiesta que sería inconveniente para el país una terceras
elecciones generales en un año para poder formar gobierno; y por la otra
manifiesta su negativa absoluta a facilitar el proceso de formar gobierno, que
le corresponde, por haber sido el partido más votado, al Partido Popular.
Una
intransigente postura que pretende negarle el derecho al Sr. Rajoy de formar
gobierno; una recalcitrante oposición a que sea el Sr. Rajoy el que siga al
frente como Presidente del Gobierno, no puede menos que asombrarnos, sobre todo
si tenemos en cuenta las consecuencias futuras de tal cálculo político.
Tal
y como bien lo señalara el Diario “El País”, en su editorial de la edición del
pasado 15 de Agosto titulado “La Ausencia del PSOE”, al subtitular el mismo con
una frase lapidaria “el silencio del liderazgo socialista solo puede explicarse
por la falta de ideas”.
Como
bien lo comenta el referido editorial, si bien es cierto que Pedro Sánchez
tiene el mandato del Comité Federal del PSOE para votar NO a la investidura de
Mariano Rajoy, no es menos cierto que los dos Ex Presidentes del Gobierno del
PSOE, como son Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, ya han expresado
su criterio abiertamente en contra de la posición del Comité Federal y abogan
por un debate interno entre socialistas para decidir si se va a permitir a
Rajoy formar Gobierno para esta legislatura, o de si se va a forzar la barra
que los conduzca a unas nuevas elecciones generales en Diciembre.
Si
de las negociaciones que actualmente tienen lugar entre el Partido Popular y Ciudadanos,
una vez aceptadas por el PP las condiciones impuestas por Ciudadanos para
negociar, resultan en un acuerdo que implicaría el voto positivo de Ciudadanos
para la investidura del Sr. Rajoy, este contaría con 169 votos positivos, a los
que habría que añadir uno más de Coalición Canaria. Esta situación de 170 votos
positivos es un escenario completamente diferente que solo requerirá 11
abstenciones para que se formara Gobierno.
Me
permito concluir esta reflexión parafraseando al editorial que he comentado,
cuando atinadamente señalan lo siguiente:
“Urge
el debate interno y urge un cambio de postura en el PSOE. Abstenerse no es
apoyar un Gobierno de Rajoy, sino permitir la gobernabilidad y pasar a la
oposición (lugar donde los españoles han
situado a los socialistas) para iniciar desde allí la reconstrucción del
partido con una buena gestión como principal partido opositor. Si la abstención
es con condiciones o sin ellas, es algo que tienen que debatir entre ellos.
Ambas opciones tienen sus pro y sus contras. Pero la peor opción de todas es
este silencio suicida que condena al PSOE inexorablemente a la irrelevancia.”
Agosto
24, 2016
FPP
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